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Los senadores republicanos que se pronuncian en contra de Donald Trump y su futuro político

Durante la década en que el presidente Trump ha estado al frente del Partido Republicano, se ha demostrado que si uno quiere un trabajo en la política republicana, necesita estar casi completamente alineado con él.

Políticos deben alinearse a las decisiones de Trump.

El senador Bill Cassidy —republicano por Luisiana— no volverá al Congreso el próximo año, ya que perdió las primarias republicanas el sábado último. (Foto Prensa Libre: Maxine Wallace/The Washington Post)


El senador Bill Cassidy —republicano por Luisiana— es el ejemplo más reciente. Acaba de perder las primarias, después de haber votado hace cinco años a favor de la destitución de Trump en el juicio político contra este, tras el ataque al Capitolio el 6 de enero del 2021. —Los senadores cumplen mandatos de seis años, por lo que esta fue la primera vez que Cassidy se presentó a las elecciones desde entonces—. Pero este senador también dio a entender que no iba a terminar su mandato en silencio. Y no es el único que se pronuncia habitualmente en contra de Trump, quien enfrenta índices de aprobación pésimos de cara a las elecciones de mitad de mandato, de noviembre, en las que está en juego el control republicano del Congreso.

Bill Cassidy

Fue uno de los siete senadores republicanos que votaron a favor de la destitución de Trump tras la insurrección del 6 de enero, y desempeñó un papel fundamental en una histórica reprimenda del propio partido del gobernante. Trump fue sometido a juicio político por la Cámara de Representantes, pero fue absuelto luego de un proceso en el que 57 senadores votaron a favor de declararlo culpable de haber incitado a la insurrección, aunque no alcanzaron los 67 votos necesarios para condenarlo. “Nuestra Constitución y nuestro país son más importantes que cualquier persona”, expresó Cassidy en aquel momento.

“Voté a favor de la condena del presidente Trump porque es culpable”. Cuando este regresó al poder, Cassidy volvió a quedar en el punto de mira. Médico de profesión, dudaba sobre si emitir el voto decisivo para confirmar a Robert F. Kennedy Jr. como máximo responsable de salud del país. Finalmente votó, pero a medida que Kennedy ha ido revirtiendo sistemáticamente las recomendaciones sobre vacunación, ha advertido de que las vacunas estarán menos disponibles y que más niños enfermarán.

Al perder las primarias el fin de semana último, Cassidy pronunció un discurso de concesión que ilustró una visión alternativa del Partido Republicano. “Cuando participas en la democracia, a veces las cosas no salen como esperas”, afirmó. “Pero no te enfadas. No te quejas. No afirmas que te robaron las elecciones”, dijo.

Thom Tillis: "Estoy harto de la estupidez"

Es un senador de Carolina del Norte que anunció el verano pasado que no se presentaría a la reelección y luego se opuso al proyecto de ley tributaria de Trump, debido a los recortes que imponía a Medicaid. Desde entonces ha criticado duramente a los secretarios del gabinete de Trump —“Estados Unidos no es un belicista”, declaró a NBC News, refiriéndose al secretario de Defensa, Pete Hegseth— y la propuesta del Gobierno de invadir Groenlandia —“Estoy harto de tanta estupidez”, afirmó—. Bloqueó al candidato de Trump para presidir la Reserva Federal hasta obtener garantías de que el Departamento de Justicia archivaría la investigación penal contra el actual presidente de la Fed.

Tillis también se opone al intento del presidente de eliminar la obstrucción parlamentaria en el Senado para que los republicanos puedan aprobar un proyecto de ley que cambie la forma en que votan los estadounidenses, lo que califica de "una idea tonta y perezosa". Igual que Cassidy, Tillis critica de forma bastante directa cómo Trump ha transformado la política estadounidense para hacerla más tribal. “Cada vez resulta más evidente”, señaló al anunciar su retiro del Congreso, “que los líderes dispuestos a adoptar el bipartidismo, llegar a acuerdos y demostrar pensamiento independiente se están convirtiendo en una especie en peligro de extinción”.

Mitch McConnell: "¿Qué está pasando?"

Durante el primer mandato de Trump, Mitch McConnell —republicano por Kentucky—, entonces líder del Senado, desempeñó un papel fundamental para ayudar al presidente a transformar la Corte Suprema en un tribunal marcadamente conservador. Pero entonces ocurrió el ataque del 6 de enero. “No cabe duda alguna de que el presidente Trump es práctica y moralmente responsable de provocar los sucesos de ese día”, declaró McConnell en el Senado, tras el ataque. “No hay ninguna duda al respecto”. Pero no votó a favor de la condena de Trump, lo que contribuyó a que este regresara al poder cuatro años después.

Desde entonces, McConnell renunció a su cargo como senador y se retirará el próximo año. Ha votado en contra de la confirmación de algunos de los nombramientos más controvertidos del presidente para su gabinete, algo impensable durante el primer mandato de Trump. Además, presiona fervientemente a la administración para que financie a Ucrania, a fin de que pueda defenderse de la invasión rusa, al señalar que el Departamento de Defensa no ha gastado los millones que el Congreso aprobó para el campo de batalla. "¿Qué está pasando?", escribió en The Washington Post el mes pasado. Las primarias republicanas para suceder a McConnell se celebran el martes próximo, y su reputación está sufriendo un duro golpe entre los republicanos que intentan pasarle el testigo.


Eso también es cierto para dos legisladores de la Cámara de Representantes que se han manifestado públicamente en contra de Trump: el representante Don Bacon —Nebraska—, que se retira, y la exrepresentante Marjorie Taylor Greene —Georgia—, quien anunció abruptamente que dejaba el Congreso el año pasado, y desde entonces ha pedido al Gabinete que destituya a Trump de su cargo mediante la 25ª Enmienda. Eso, casi con toda seguridad, no sucederá. Mike Madrid, líder del movimiento "Nunca Trump", afirmó que, después de tantos años de oposición al presidente, no percibe una resistencia republicana organizada contra Trump. "Muy pocos de los que se oponen a Trump se consideran republicanos hoy en día", declaró recientemente a The Washington Post, "o siguen luchando por el conservadurismo, y eso es muy significativo", enfatizó.

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