Economía
Inflación en EE. UU. baja al 3.4%: esto pasó con los precios de la energía y los alimentos
Energía, vivienda y alimentos marcaron el comportamiento de los precios en Estados Unidos durante julio.
Un pájaro vuela mientras un halcón se posa sobre un mástil de la bandera estadounidense en el Edificio de Oficinas Ejecutivas Dwight D. Eisenhower en Washington, DC, EE. UU., 05 de julio de 2026. (Foto Prensa Libre: EFE)
Este 12 de agosto, las autoridades estadounidenses informaron que el Índice de Precios de Consumo (IPC) bajó una décima, hasta el 3.4% en julio, principalmente por una disminución en los precios de la energía.
La disminución de la inflación coincide con la predicción de los analistas, que indicaron una caída de aspectos como el combustible luego del pico alcanzado por la guerra en Irán.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles componentes de la energía y los alimentos, bajó al 2.5%, una décima menos que en junio, informó este miércoles el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La cifra interanual de inflación está por encima del umbral del 2% establecido como objetivo por la Reserva Federal (Fed), aunque quedó por debajo del salto al 4.2% registrado en mayo pasado, cuando se alcanzó el nivel más alto desde abril del 2023.
Como es usual, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, destacó las cifras positivas del informe como una "prueba más de que la agenda a largo plazo del presidente (Donald) Trump está dando resultados".
"A pesar de las interrupciones temporales derivadas de (la guerra en) Irán, la inflación subyacente está cerca de la tasa objetivo del 2% de la Fed. A medida que las políticas económicas de la Administración Trump siguen surtiendo efecto, los estadounidenses pueden contar con más empleo, salarios y crecimiento económico", agregó Desai.
En términos mensuales, la inflación aumentó una décima después de haber registrado una caída anterior del 0.4%.
El dato subyacente intermensual subió un 0.2%, tras haberse mantenido sin cambios en junio.
El índice de energía cayó un 1.5% en julio, una moderación más modesta que la bajada del 5.7% del mes anterior, aunque lo suficiente para influir en la ligera bajada del dato general, a pesar de la ruptura de la tregua en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que volvió a declarar cerrado el estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte de crudo y mercancías.
En el séptimo mes del año se registró una subida del 0.1% en la vivienda, que significó aproximadamente dos tercios del aumento mensual del índice general, y en los alimentos, según el BLS.
El índice de alimentos también aumentó un 0.1% durante el mes, impulsado por un incremento del 0.3% de los alimentos consumidos fuera del hogar.
Estas alzas mensuales impidieron una desaceleración más fuerte del dato general.
En términos interanuales, el componente de energía subió un 14.7%, mientras que el de los alimentos aumentó un 3% durante el último año.
La atención médica, las tarifas aéreas, la comunicación, la educación y la recreación estuvieron entre los índices que crecieron en julio.
Entre los que disminuyeron destaca el componente de seguros de vehículos de motor.
La inflación, junto con los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y sirve a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria.
La Fed mantuvo estables los tipos de interés en el rango del 3.5% al 3.75% al término de su reunión de finales de julio, la segunda presidida por Kevin Warsh como jefe del banco central.
Lea también: El cambio secreto del Air Force One de Trump cruza una nueva línea con los periodistas



