Combustibles en Guatemala: cuánto perdería el fisco si se suspenden IVA e IDP
Una pérdida estimada de Q3 mil 430 millones en la recaudación tributaria sería el efecto de las iniciativas de ley que plantean suspender dos impuestos que gravan el consumo de derivados del petróleo durante el cuarto trimestre del año, según una fuente oficial.
La SAT estima que la suspensión temporal del IVA y el IDP a los combustibles provocaría una pérdida de Q3 mil 430 millones en la recaudación tributaria durante el último trimestre del 2026. (Foto Prensa Libre: EFE)
Este impacto se produciría si el Congreso de la República aprueba las propuestas que han comenzado a debatirse y que plantean la suspensión temporal del impuesto a la distribución de petróleo y sus derivados (IDP) y del impuesto al valor agregado (IVA) aplicado a los combustibles.
Las medidas buscan aliviar el impacto del aumento de los precios de los combustibles, en medio de las presiones que han ejercido durante el año los conflictos geopolíticos sobre el mercado internacional del petróleo. Sin embargo, su aprobación también tendría repercusiones sobre las finanzas públicas.
El impacto fiscal sería mayor al sumar los programas de apoyo aprobados por el Congreso. Hasta ahora se han autorizado dos tramos de subvenciones, uno por Q3 mil millones y otro por Q2 mil 500 millones, para un total de Q5 mil 500 millones.
Si a esos recursos se agrega la pérdida estimada de Q3 mil 430 millones por la eventual suspensión del IDP y el IVA, el impacto fiscal conjunto ascendería a unos Q8 mil 930 millones durante este ejercicio fiscal, recursos que originalmente no estaban contemplados para estas medidas.
Es decir, ambas medidas tendrían un efecto combinado sobre las finanzas públicas.
Suspender IVA e IDP costaría Q3 mil 430 millones
Los primeros análisis y escenarios fiscales elaborados por los equipos técnicos de la Intendencia de Recaudación estiman que, entre octubre y diciembre del 2026, la pérdida de ingresos tributarios alcanzaría los Q3 mil 430 millones por una eventual suspensión del IVA y del IDP aplicados a los combustibles.
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La estimación se elaboró con información disponible al 16 de septiembre en los sistemas de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y con los precios de cada tipo de combustible reportados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM).
Del impacto total calculado, Q2 mil 78.4 millones corresponderían al impuesto al valor agregado (IVA), mientras que otros Q1 mil 351 millones serían por el impuesto a la distribución de petróleo y sus derivados (IDP).
De esa cuenta, el mayor impacto recaería sobre la recaudación del IVA, que concentraría alrededor del 61% de la pérdida estimada para el último trimestre del año.

Diésel concentraría la mayor pérdida fiscal
La estimación también desglosa la pérdida de recaudación por tipo de combustible entre octubre y diciembre, en caso de que las reformas sean aprobadas y entren en vigor.
El mayor impacto correspondería al diésel, con una pérdida estimada de Q1 mil 280 millones, equivalente al 37.3% del total. Le seguirían la gasolina regular, con Q1 mil 58 millones (30.8%); la gasolina superior, con Q979 millones (28.5%), y otros combustibles, con Q111 millones (3.2%).
El impacto asociado al diésel se explica por su volumen de consumo en Guatemala y su utilización en actividades productivas, principalmente en el transporte de mercancías y personas.
Al desglosar las cifras por impuesto, la pérdida del IVA sería mayor en el diésel, con unos Q1 mil 22 millones. Para la gasolina regular se estiman Q496 millones; para la superior, Q466 millones, y para otros combustibles, Q92.1 millones, según los cálculos de la Intendencia de Recaudación.
La Intendencia de Recaudación estiman que, entre octubre y diciembre del 2026, la pérdida de ingresos tributarios alcanzaría los Q3 mil 430 millones por una eventual suspensión del IVA y del IDP aplicados a los combustibles.
En el caso del IDP, el mayor impacto correspondería a la gasolina regular, con Q561 millones, seguida de la superior, con Q512 millones. Para el diésel se calculan Q258 millones y para otros combustibles, Q20 millones.
Actualmente, el IDP establece una tasa fija de Q4.70 por galón de gasolina superior, Q4.60 por galón de regular y Q1.30 por galón de diésel, según la legislación vigente.
El reporte del administrador tributario, indica que, entre enero y agosto de este año, la recaudación por IDP es de Q3 mil 342.5 millones. Para la gasolina regular es de Q1 mil 423.5 millones y de la superior Q1 mil 219.4 millones. Solo por gasolinas el recaudo es de Q2 mil 642.9 millones.
En tanto que el diésel es de Q650.6 millones y otros combustibles de Q49 millones.
Para septiembre la Intendencia de Recaudación, prevé un recaudo del IDP de Q419.6 millones.

FMI advierte riesgos de eliminar impuestos
En su reciente evaluación de Guatemala, el Fondo Monetario Internacional (FMI) abordó los retos fiscales derivados del aumento de los precios internacionales del petróleo y recomendó que las medidas de apoyo sean temporales y, en el futuro, estén mejor focalizadas.
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Ante la falta de mecanismos confiables para determinar la situación económica de los hogares, el organismo considera que un subsidio universal a los combustibles, siempre que sea temporal y limitado, resulta preferible a otras alternativas. Sin embargo, advierte que este tipo de subsidios son regresivos y debilitan las señales de precios en el mercado.
Por ello, el FMI recomienda ampliar la cobertura y mejorar la calidad del registro social, con el objetivo de que Guatemala pueda implementar en el futuro medidas de apoyo dirigidas específicamente a los hogares que las necesiten.
En materia tributaria, el organismo señala que, pese a los avances de la SAT en cumplimiento tributario, digitalización, gestión de devoluciones y modernización aduanera, los ingresos tributarios se han mantenido durante décadas alrededor del 12% del producto interno bruto (PIB).
Para elevar la recaudación, el FMI recomienda evitar medidas como la eliminación de impuestos o la creación de regímenes tributarios especiales que erosionen aún más la base imponible.
También plantea limitar el arbitraje tributario y, a mediano plazo, avanzar hacia una reforma fiscal integral que racionalice los gastos tributarios, amplíe la base imponible y revise las tasas impositivas.
Este planteamiento cobra relevancia ante las iniciativas que actualmente proponen suspender temporalmente el IVA y el IDP a los combustibles, debido al efecto que una medida de ese tipo tendría sobre los ingresos tributarios.
Es viable suspender el IDP, pero no el IVA
Ramón Parellada Cuadrado, director del Centro de Estudios Económico-Sociales (Cees), consideró que es viable suspender el impuesto a la distribución de petróleo y sus derivados (IDP), pero no el impuesto al valor agregado (IVA).
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A su juicio, el IVA debe mantenerse, al igual que el impuesto sobre la renta (ISR) que corresponda pagar a las empresas.
“El impuesto directo al petróleo siempre he defendido que se tiene que eliminar. Nunca estoy de acuerdo con un impuesto específico a un producto, porque las empresas ya pagan IVA y también pagan impuesto sobre la renta. Eso va a aliviar ligeramente al consumidor y tampoco es tanto”, afirmó.
Parellada Cuadrado agregó que la eliminación del IDP podría representar un alivio para el consumidor y sostuvo que no sería necesario subsidiar los precios de los combustibles.
Entre enero y agosto de este año, la recaudación por IDP es de Q3 mil 342.5 millones. Para la gasolina regular es de Q1 mil 423.5 millones y de la superior Q1 mil 219.4 millones. Solo por gasolinas el recaudo es de Q2 mil 642.9 millones.
“Creo que debe mantenerse libre el precio, sin alterarlo, para que la gente pueda reaccionar haciendo sus ahorros y, si el precio sube mucho, que economice”, expresó.
Según el analista, subsidiar o intervenir en los precios podría enviar una señal equivocada y desincentivar el ahorro en el consumo de combustibles.
En cuanto al IVA, Parellada insistió en que no debería eliminarse, pues considera que debe aplicarse de manera general.
“El IVA debe ser un impuesto neutro, universal, parejo, aplicable a todos y debe seguir manteniéndose. De ahí deberían venir los ingresos del Gobierno, pero no necesitamos que existan impuestos específicos a los productos”, reiteró.