Quetzaltenango

En un año identificaron y ayudaron a 125 niños con labio leporino y paladar hendido

La organización Tess Sin Limites identificó en los últimos 12 meses en Quetzaltenango 125 casos de menores de edad con labio leporino y paladar hendido, esta fundación ha identificado que en el “altiplano” de Guatemala el padecimiento es frecuente, por lo que planean intensificar su presencia para ayudar a más familias.

Madres de niños con labio y paladar hendido encuentran una esperanza con la asociación Tess Sin Límites.  (Foto Prensa Libre: María Longo)

Madres de niños con labio y paladar hendido encuentran una esperanza con la asociación Tess Sin Límites. (Foto Prensa Libre: María Longo)

Erick Estacuy, integrante de la asociación Tess Sin Límites, indicó que los 125 casos son de pacientes a quienes les brindaron la cirugía y están en tratamiento, así como otros que pronto serán operados.

“Tenemos programas que dan seguimiento a los niños con cirugía, programas nutricionales y terapias, es un paquete completo para ayudar a personas de escasos recursos en Guatemala”, explicó Estacuy.

La mañana del jueves 4 de julio de 2019, los integrantes de la asociación brindaron una jornada gratuita en Casa No´j, a la actividad acudieron pobladores de Quetzaltenango, Sololá y Totonicapán.

“En esta jornada atendemos a pacientes que han estado en nuestros programas de cirugías,  además de los que no han sido operados, para que sean programados este año o a principios del 2020”, indicó Estacuy.

Los casos nuevos que sean identificados por medio de la jornada reciente, se sumaran a los 125 que ya tiene registrados, por lo que estiman que al concluir el 2019, en Xela, la cifra de niños con labio y paladar hendido sea mayor.

En 11 años la asociación ha operado a más de 2 mil niños. (Foto Prensa Libre: María Longo)

De acuerdo con los integrantes de la asociación, existen “varias” barreras para que las familias de los niños puedan acceder a una cirugía, entre estas,  el idioma, la distancia a la que se encuentran sus comunidades, el alto costo de la operación, y el rechazo de la población a estos casos.

“Generalmente el castellano no es su idioma materno, vienen de regiones tan lejanas que no hay buses, transbordan o viajan en picop, el costo de las cirugías en una clínica privada es alto, para quienes lo pueden costear está bien, pero lamentablemente en muchas regiones de  Guatemala la situación económica es difícil, por esta razón los ayudamos, cuando no se les opera hay repercusiones psicológicas y la gente los juzga o les hace burla”, relató Estacuy.

De turista a filántropa

 

Hace 11 años Tessa de Goede de Ordoñez, viajó desde Holanda a Guatemala como turista, pero en su recorrido por el país se percató que había muchos niños con labio leporino, esto la motivó a modificar sus planes y quedarse en el país para ayudarlos.

“Yo solo quería venir a conocer, aprender español, pero vi tantos niños con labio y paladar hendido, investigue si había ayudada para ellos, me enteré que habían jornadas, pero venían solo una semana, los operaban y se iban, yo pensé, qué pasa con los niños después, quien da el seguimiento, quien los atiende antes de la cirugía, decidí hacerlo sin saber que estaría aquí 11 años después”.

La organización atiende a todos los niños que lo necesiten, sin importar la región a la que pertenezcan. “Vemos que en el altiplano, Huehuetenango, San Marcos, Totonicapán y Xela, hay un montón de niños que nacen con paladar hendido, entonces estamos más seguido”, dijo Tessa.

Tessa conversa con la mamá de uno de los niños beneficiados por la organización. (Foto Prensa Libre: María Longo)

La joven explicó que a los niños que fueron operados se les brinda terapia del habla, además los pacientes reciben atención psicológica y nutricional. En los 11 años que tiene la organización ha logrado operar a más de 2 mil niños.

“La mayoría de donaciones son de Holanda y algunos fondos de Canadá y Estados Unidos, tenemos médicos que vienen de estos países y que son expertos, porque operan en sus países, no permito practicantes, solo médicos con experiencia”.

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Para la fundadora, la alegría de los niños, es uno de los motivos por los que continua con esta labor. “Yo amo a estos niños, veo la tristeza de los papas y después ver la nueva sonrisa de toda la familia, son niños normales que pueden ir a la escuela, estudiar, trabajar, casarse”.

Uno de los casos que marcó la vida de Tess, fue la de un niño de San Marcos, al nacer fue abandonado por sus padres. “Me enamoró, la PGN tomó al bebe y lo llevó al  hogar de una amiga, operamos su labio y su paladar, es especial, yo quisiera adoptarlo pero estoy muy ocupada con el trabajo”, afirmó.

Agregó que los padres se asustan y piensan que nunca podrán pagar el tratamiento de los niños, pero por medio de la organización pueden acceder de forma gratuita a los servicios médicos.

“Quisiera saber la razón por la que en el altiplano se dan tantos casos, quisiera saber para prevenir. En el 2017 con una Cirujana de Canadá hicimos unas entrevistas y seguimos haciendo cada año, cuando lleguemos a mil, vamos a ver si encontramos algo en común, algunos dicen que es genético, otros que el maíz o porque los padres son familiares sin saberlo”, dijo la fundadora.

Quienes deseen obtener más información de la organización o acceder a los servicios, pueden comunicarse a los números de teléfono 40954147 y 40990025.

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