Juan Carlos Lemus @juanlemus9

Juan Carlos Lemus

NOTAS DE Juan Carlos Lemus

Es semejante a la que benefició hace un siglo a la United Fruit Company. En un residencial se reprocha a un vecino porque alquiló su patio para que fuera instalada una torre que reproduce la señal de cable e internet. La empresa le paga algo así como Q4 mil mensuales. La batalla de los vecinos incluye vallas que advierten sobre las consecuencias para la salud, pues según ellos, puede ocasionar abortos, cáncer, deformaciones físicas, daños cerebrales y mortales.
La Patrulla Fronteriza del desierto de Arizona, Estados Unidos, dice haber capturado en seis meses a 52 mil 360 inmigrantes. De ellos, siete mil 150 son guatemaltecos/as. Aunque no es una fuente del todo confiable —porque quizá no reportan a cuántos mueren o matan en persecución—, ha de ser una cifra cercana.
El mercado de La Terminal es algo parecido a un microestado dentro de la zona 4. Tiene su mayoría trabajadora; su gobierno y desgobierno controlados por una minoría; su "banca" representada en cuchubales, contribuciones impositivas, préstamos al contado; hoteles a pocos pasos, tramitadores, procesiones y generaciones de familias laboralmente asentadas. Contiene grupos económicos tan diversos que ya no caben dentro del estereotipo que se tenía de un sitio de verduras y locatarias.
La ciudad está muy bien, gracias. Lo normal: asaltos, motoladrones, el lío Portillo-Taiwán; un poco de miseria por aquí y otro poco por allá. Ah, y vino la Reina de España. Entre edificios, centros comerciales, calles asfaltadas, árboles llenos de pajaritos, asesinatos y tránsito vehicular, la vida transcurre con normalidad.
Sería después de media noche cuando desperté con mucha sed y hambre. Me había dormido desde la tarde. Era mayo de 1998. Me hospedaba en un hotelito de San José, Costa Rica. Por esos días, asistía a un encuentro de periodismo cultural. Como ya no había servicio de cocina, caminé en busca de algún sitio dónde comprar algo.
La expansión tecnológica trajo consigo un falso cosmopolitismo. Tanta información al alcance del teclado ha vuelto pedantes a muchas personas. Les gusta hablar difícil, escribir difícil. Por todas partes hay brotes de erudición. Supongo que saber bastante es bueno, en tanto no sea solo apariencia para impresionar al resto.
Se le agradece al Pnud que nos confirme el fracaso de la mano dura, aunque tenemos que reconocer que eso ya nos lo han advertido varias veces, desde hace años, no solo la ONU, sino por medio de investigaciones, análisis, cuadros comparativos y evidencias obtenidas de otros países. De sobra hemos sido informados de lo que sirve y lo que no, como para sorprendernos. Lo insólito es la tendencia a desoír razonamientos y sobrevalorar la propaganda electoral.
Hace siete días, una mujer abofeteó al secretario del Consejo de Autoridades Ancestrales Mayas de la Región Ixil, Miguel de León Ceto. La agresión provino de mujeres simpatizantes del Partido Patriota que además de insultarlo le arrebataron la vara edilicia indígena y su sombrero. Sucedió en aldea Kambalam, cerca de Nebaj, Quiché. La noticia fue detallada por Sebastián Escalón en Plaza Pública, bajo el título Cómo provocar un enfrentamiento desde el gobierno central. Describe el periodista que el hecho sucedió cuando De León Ceto quiso constatar el estado de una mujer herida
En la palangana de un picop pequeño viajan diez personas. Siete van sentadas; tres, de pie. En la cabina, además del piloto, tres muchachos van tan amontonados que hasta se huelen los alientos. El auto-colectivo lleva las llantas paches de tanto peso. Tiene un rótulo que dice "Matasanos-Despensa". Viaja por la carretera de Villa Canales, kilómetro 18, de sur a norte. Es de noche. Anteayer. El auto-muerte acomodado para el servicio público tiene atrás solo un stop. En la palangana fue instalada una estructura de madera.
Cuando el presidente propuso la despenalización de las drogas esperanzó a quienes la cultivan, distribuyen y consumen. Tradicionales enemigos "intelectuales", los de abajo y los de arriba, por primera vez no hicieron barricadas contrarias. La izquierda —el ala consumidora— estuvo de acuerdo con la derecha —ídem— en algo tan sagrado, aunque fuera una idea parida de un vientre militar. El presidente generó así complicidad entre él y esos ciudadanos que el Ejército y las buenas conciencias siempre trataron de "marihuanotes".