Mario Alberto Molina

Arzobispo emérito de Los Altos. Reside en Quetzaltenango. Fue también obispo de Quiché. Es doctor en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico. Ha sido docente en diversos centros teológicos en Guatemala y decano de la facultad de teología de la Universidad Rafael Landívar.

NOTAS DE Mario Alberto Molina

Si queremos ver dónde pueda estar el futuro, debemos dirigir la mirada a los ciudadanos.
Todo niño necesita de un padre y una madre como referencia de origen.
Fue blanco de su odio mortal simplemente por ser miembro de la Iglesia católica.
Este mundo, escenario de nuestra vida presente, no es nuestra morada definitiva.
Pretender hacer de Dios nuestro deudor es la mayor blasfemia en el régimen cristiano.
La fe es siempre la respuesta del hombre a la revelación de Dios.
¿Qué lugar ocupa Dios en el ordenamiento del Estado?
La religión de Israel inicialmente era una religión étnica.
Dios es la única seguridad frente a la gran amenaza de la muerte.
“Prójimo” es aquel a quien yo me acerco en su necesidad.