Costumbres y tradiciones (algunas muy curiosas) que persisten en Semana Santa

Durante la Semana Santa se entrelazan diversas tradiciones en la provincia, donde, además del fervor religioso, se convive con singulares costumbres y tradiciones que dan un toque especial al asueto, en el que se conmemora la muerte y resurrección de Cristo.

Pelea a golpes en Chivarreto, Totonicapán. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Pelea a golpes en Chivarreto, Totonicapán. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

De acuerdo con el historiador Marco Tulio Domínguez, las costumbres y tradiciones que aún se conservan, especialmente en las comunidades de la provincia, están, la quema de Judas, pegarle a los niños el Sábado de Gloria para que crezcan, evitar comer carne el Viernes Santo para sustituirla por el pescado seco y la elaboración de pan especial y dulces típicos.


Domínguez destacó la celebración de Maximón en varias comunidades de Santiago Atitlán, Sololá, la cual es considerada como un culto importante para los pobladores, pues es la última supervivencia de la religiosidad prehispánica que queda en el país y que atrae a miles de turistas.

En comunidades como En San Andrés Semetabaj, Santa Clara La Laguna, Sololá y aldea Chivarreto, San Francisco El Alto, Totonicapán, se desarrollan actividades con características violentas, golpes a puño limpio y azotes entre vecinos  como  el “Shutío” y  la “Toronjeada”, la cual es característica del Viernes Santo.

Cada Viernes Santo, a las 14 horas, en Santa Clara la laguna, Sololá, se representa el arrepentimiento de la población con la Toronjeada. Para reconocer sus pecados se organizan en dos grupos, quienes se lanzan toronjas. La actividad se desarrolla en el centro de la población.

  • En Chivarreto, Totonicapán, los pobladores acostumbran en esta fecha a dirimir sus diferencias a golpes


Pedro Para Par, alcalde de Santa Clara La Laguna,  dijo que se trata de una tradición única que data del año 1600 y que con el paso del tiempo crece en popularidad, pues participan visitantes nacionales e internacionales para enfrentarse con la población local.

Explicó que la “Toronjeada” consiste en que dos grupos de pobladores se lanzan toronjas uno al otro para representar el reconocimiento y arrepentimiento de los pecados por parte de la población.

Rafael Saloj, vecino, dijo que la comuna invierte unos Q12 mil en la actividad, la cual califica como una emotiva tradición, ya que el objetivo es combatir con toronjas entre los jugadores que intentan castigar al rival hasta que se rinda. Se trata de un juego entre “el bien y el mal”, que muestra el arrepentimiento de los pecados, resaltó.

El Sábado de Gloria se lleva a cabo el tradicional “Shutío” en San Andrés Semetabaj, con el cual se representa el arrepentimiento de Judas, y la población se azota con ramas de membrillo.

“Se inicia con el encarcelamiento de un muñeco que representa a Judas, al que llaman Shutío, y que representan con traje, mascara, un envase de licor y cigarrillo”,  expresó Mario Coroxón, de la cofradía de la Santa Cruz.

Quetzaltenango

En Cantel, Quetzaltenango se desarrolla cada Viernes Santo la tradicional pelea entre judíos y centuriones, en la cual participan 25 actores. La tradición data de hace unos 130 años.

La representación se basa en una historia en la cual un centurión romano le pide a Jesús que sane a uno de sus criados. Cuando regresa a casa el milagro se ha cumplido, por lo que cuando se entera de que Jesús será crucificado, reúne una tropa y llega al atrio de las naciones, donde se encuentra Poncio Pilato, con la intención de defender a Jesús, lo que ocasiona un enfrentamiento contra los Judíos.

La mayoría de actores lleva tapada la boca, ya que según la tradición, en el enfrentamiento Jesús impidió que pudieran ver y se quedaron mudos para evitar que continuara la pela, ya que su doctrina era la paz. Los pobladores deben  apoyar a alguno de los grupos y alertar a los judíos cuando un centurión junto a su caballo empieza a perseguirlos.

Chimaltenango

Los centuriones de Tecpán Guatemala, Chimaltenango, escenifican a soldados romanos. La tradición data de 1940, y en la actualidad existen ocho grupos que acompañan las procesiones del Domingo de Ramos y Viernes de Santo, las cuales recorren las principales calles del lugar por más de 10 horas.

“El objetivo que da a conocer el centurión con su participación en la procesión, es ser un soldado de Cristo y cuidar la fe, por consiguiente, este debe tratar de ser un ejemplo en su familia y comunidad”, dijo un vecino.

Byron Colón, presidente de la Hermandad de los Centuriones, comentó que bíblicamente el centurión era un soldado que profesaba honor, obediencia y disciplina.

Los centuriones de Tecpán, Chimaltenango, escenifican a soldados romanos que acompañan las procesiones del Domingo de Ramos y Viernes de Santo. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)

“Lo que representa el centurión durante la procesión es que él defiende la fe de la Iglesia Católica y las buenas causas y nobles. Eso simboliza el acompañamiento a alguien que no merecía morir de esa manera. Cada integrante debe saber conducirse por el buen camino y fomentar los buenos valores, para el bien de todos”, expresó.

El centurión utiliza, como parte de su indumentaria, un sombrero con pluma, un pañuelo para taparse el rostro, correaje, Chelina, y espada.

San Marcos

Durante los últimos 60 años, un grupo de marquenses se han dedicado a practicar el juego de La Taba, que consiste en lanzar un hueso extraído de la rótula de carnero o venado y se apuesta desde Q10 hasta Q800 por cada tiro.

Las apuestas o paradas como le llaman, se hacen durante el Jueves y Viernes Santo, cuando se reúnen los viejos amigos en una calle de tierra de la 10ª avenida entre 4ª y 5ª calle de la zona 4 de la cabecera.

En varias comunidades de San Marcos se practica el juego de La Taba, el cual consiste en apostar desde Q10 hasta Q800 por cada tiro que se realiza con un hueso extraído de la rótula del carnero o venado. (Foto Prensa Libre: Whitmer Barrera)

Conscientes de que este juego no está aprobado por la Iglesia, pero seguros de no hacerle daño a ninguna persona, lo practican después de haber asistido a los cortejos procesionales.

“En uno de los pasajes de la Biblia dice que Jesús entra al templo de los mercaderes estaban jugando, poer lo que el Señor se enojó y fueron sacados del lugar, pero ellos continuaron haciéndolo afuera, y es así como nace el juego de La Taba”, afirmó José Domingo Arreaga, jugador.

Las apuestas son directas. Cada jugador selecciona su apostador y a pesar de que se juega dinero no ha surgido ningún problema, sino por el contrario, para este año se prepara un campeonato que será premiado por la Dirección General de Educación Física.

El juego de La Taba fue impulsado en San Marcos por Miguel Ángel Rodríguez y Mamerto Carredano. “Tenemos conocimiento de que el juego de la taba solo se practica en San Marcos y Chimaltenango, pero nunca hemos estado allá y no sabemos si se juega durante la Semana Santa”, indicó Arreaga.

Otras tradiciones

En Chivarreto, San Francisco El Alto, también se desarrolla la famosa la Pelea a Puño Limpio, donde los participantes escogen a sus contrincantes que llegan de varias aldeas del occidente y se enfrentan a golpes. Al principio el significado era hacerlo en penitencia. Ahora es una diversión para la comunidad, pues desde el 2012 se desarrolla en un cuadrilátero, se establecen reglas para las peleas y se entrega trofeo al ganador.

Desde hace más de un siglo, cada Viernes Santo se lleva a cabo una pelea a puño limpio en la aldea Chivarreto, San Francisco El Alto, Totonicapán.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La tradicional quema de Judas aún persiste, y en cada lugar varían las actividades antes de quemar el monigote el Sábado de Gloria. En el cantón Palinox, San Sebastián, Retalhuleu, el muñeco es azotado, y ayer varias personas le pidieron protección. Luego fue sacado a la calle, donde quienes lo elaboraron piden pan y dinero.

Al igual que en otros lugares, la Pasión de Cristo también es dramatizada  en Chiantla, Huehuetenango, organizada por el Club Entusiasta Cuchumateco. Además, destacan la elaboración de alfombras y tradiciones gastronómicas.