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¿Qué selección ocuparía el lugar de Irán en el Mundial 2026 si renuncia a jugar?

La posible retirada de la Selección de Irán de la Copa del Mundo 2026 no solo sacudiría el plano deportivo, sino que también acarrearía severas sanciones económicas y disciplinarias por parte de la FIFA

La Copa del Mundial

Los trofeos de la Copa del Mundo (Foto Prensa Libre: EFE)

La posibilidad de que Irán no participe en la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, no solo tendría implicaciones deportivas, sino también importantes sanciones económicas y disciplinarias para la federación iraní.

El Reglamento de Competición del Mundial 2026, en su artículo 6, establece con claridad las penalizaciones para cualquier selección que decida retirarse una vez clasificada al torneo. La gravedad de las sanciones dependerá del momento en que se haga oficial la renuncia.

Sanciones económicas previstas por la FIFA

  • Si Irán anuncia su retirada con más de 30 días de antelación al inicio del torneo, fijado para el 11 de junio de 2026, la Comisión Disciplinaria de la FIFA impondría una multa mínima de 250 mil francos suizos (aproximadamente 323 mil dólares).
  • Si la renuncia se produce con menos de 30 días de antelación, la multa ascendería como mínimo a 500 mil francos suizos (unos 647 mil dólares).

A estas sanciones se sumaría una obligación aún más costosa: la Federación Iraní de Fútbol tendría que reembolsar todos los fondos recibidos de la FIFA para la preparación del Mundial, así como cualquier pago relacionado con la competición.

Cabe recordar que el Consejo de la FIFA, reunido en Doha el 17 de diciembre, aprobó otorgar 1.5 millones de dólares a cada selección clasificada para cubrir gastos de preparación, además de 10.5 millones de dólares por el simple hecho de disputar el Mundial. En caso de retirada, Irán perdería estos ingresos y debería devolver los montos ya percibidos.

Posibles sanciones deportivas adicionales

Más allá del impacto financiero, la FIFA también contempla medidas disciplinarias adicionales, entre ellas la exclusión de la federación iraní de futuras competiciones organizadas por el organismo.

Esto afectaría no solo a la selección absoluta, sino también a los procesos clasificatorios y torneos juveniles en los que participe el país.

El contexto geopolítico en Medio Oriente

Este escenario se produce en un momento de alta tensión en Medio Oriente, marcado por conflictos armados, inestabilidad regional y una creciente presión internacional sobre varios gobiernos de la zona. El deporte, y en particular el futbol, no ha quedado al margen de este contexto.

En el caso de Irán, la situación política y social interna, sumada a su postura en los conflictos regionales, ha generado debate dentro y fuera del país sobre la conveniencia de participar en eventos deportivos de alcance global. Aunque no existe una decisión oficial de retiro, el solo planteamiento del escenario ha encendido las alarmas en la FIFA y en la Confederación Asiática de Fútbol (AFC).

¿Qué selección ocuparía el lugar de Irán?

Si Irán finalmente se retirara y la FIFA decide mantener el mismo número de plazas para Asia, la selección mejor posicionada para ocupar su lugar sería Irak.

El combinado iraquí obtuvo el derecho a disputar el repechaje intercontinental, donde deberá enfrentarse al ganador de la semifinal entre Bolivia y Surinam. Ese partido está programado para jugarse en Monterrey, México, como parte del nuevo formato de clasificación para el Mundial 2026.

En caso de que Irak acceda directamente al Mundial por la vacante dejada por Irán, la plaza del repechaje podría pasar a Emiratos Árabes Unidos, selección que cayó ante los iraquíes en el play-off asiático.

Un Mundial histórico

La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzará oficialmente el 11 de junio convirtiéndose en el torneo más grande en la historia del fútbol. Por primera vez participarán 48 selecciones, distribuidas en una fase de grupos ampliada, en la que se disputarán 104 partidos El certamen será organizado de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, marcando la primera Copa del Mundo con tres países anfitriones y consolidando un formato que busca una mayor inclusión global en el torneo.