Tecnología

Ciberataques con inteligencia artificial elevan el riesgo para las empresas en Guatemala

Empresas y organizaciones deben incorporar a su estrategia la ciberseguridad y protección de datos, recomienda Amcham, que advierte que los ciberataques con inteligencia artificial elevan el riesgo.

Amcham Guatemala foro sobre ciberseguridad 31072026

Expertos analizan los desafíos de la ciberseguridad durante el foro "Ciberseguridad y Privacidad de Datos: La Agenda Estratégica que Todo Board Debe Tener", organizado por Amcham Guatemala. (Foto Prensa Libre: cortesía de Amcham Guatemala).

La ciberseguridad y la protección de datos son factores clave para el gobierno corporativo, la continuidad del negocio y la competitividad para atraer inversión señala la Cámara de Comercio Guatemalteco Americana (Amcham Guatemala), por lo que considera indispensable incorporar la ciberseguridad en la agenda de las juntas o consejos directivos, con reportes periódicos sobre riesgo tecnológico y un plan de respuesta a incidentes para la alta dirección.

La entidad refiere que Guatemala enfrenta el reto de consolidar un marco normativo moderno y efectivo para abordar esta materia de forma estratégica e integral a nivel nacional. Añade que su regulación es clave para mejorar la competitividad, atraer inversión y fomentar el desarrollo económico.

Waleska Sterkel, directora ejecutiva de la Cámara, indicó que la ciberseguridad es un asunto prioritario, ya que los ciberataques y la ciberdelincuencia avanzan a un ritmo acelerado. Por ello, desde Amcham consideran que la aprobación de la ley que se discute en el Congreso es de suma importancia para resguardar a las instituciones públicas y privadas, comentó la ejecutiva.

“Incorporar la gestión de riesgos tecnológicos dentro de la agenda estratégica de las empresas es necesario, comprendiendo que la protección de la información y la resiliencia digital son factores determinantes para salvaguardar las operaciones de las empresas, fortalecer la competitividad y generar confianza entre inversionistas, clientes y socios comerciales”, agregó a acciones que deben poner en práctica las organizaciones.

Para conocer las tendencias, los desafíos que representan las amenazas cibernéticas y las estrategias que deben implementar las empresas y organizaciones, Amcham llevó a cabo el foro "Ciberseguridad y Privacidad de Datos: La Agenda Estratégica que Todo Board Debe Tener".

Lea también: Nueva iniciativa de Ley de Ciberseguridad propone coordinación a cargo del Mingob

Durante el foro, los panelistas coincidieron en que las organizaciones y empresas deben adoptar una visión integral que combine tecnología, gobernanza, talento y cultura organizacional para enfrentar un entorno digital cada vez más complejo. Esa visión debe incluir acciones de prevención y capacidad de respuesta como elementos esenciales para proteger la continuidad de las operaciones, explicó dicha cámara empresarial.

Tendencias de ataques

Respecto de las tendencias, Erick Sosa, segundo vicepresidente de Amcham, indicó que actualmente se observan patrones de ataque que utilizan inteligencia artificial y que esta es la principal preocupación, no solo por la velocidad de los ataques, sino por la capacidad de esa tecnología para adaptar sus métodos.

Explicó que los ataques han cambiado, ya que antes se basaban en una herramienta específica, mientras que ahora analizan el comportamiento de las víctimas y, con base en esa información, ejecutan ataques más personalizados.

CONTENIDO PARA SUSCRIPTORES

Añadió que también se observan modalidades como la imitación de voz, el uso de perfiles falsos o la identificación de patrones sobre cuándo las personas salen de sus oficinas para atacar cuando no se encuentran dentro de un perímetro protegido.

Otra modalidad consiste en utilizar información pública de las personas para atacarlas mediante sus propios patrones de conducta. Por ejemplo, los delincuentes investigan sus redes sociales y utilizan esos datos para vulnerar a su organización.

Estrategias

Sosa señaló que una de las estrategias de defensa consiste en utilizar la misma inteligencia artificial para detectar patrones de ataque. También recomendó emplear agentes no atendidos para fortalecer la protección de manera permanente.

Respecto de las recomendaciones y políticas, indicó que se han identificado dos tendencias. La primera consiste en establecer un modelo de gobernanza, es decir, políticas internas que permitan a la organización proteger adecuadamente sus datos, sistemas y personal.

La segunda es establecer protocolos claros sobre qué hacer cuando la organización es objeto de un ataque, lo cual constituye uno de los aspectos más importantes, agregó el directivo.

La ciberseguridad y la protección de datos van de la mano. Por ello, también es importante proteger la información, controlar quién accede a ella y desde dónde se hace, para evitar el robo de datos que luego puedan utilizarse para cometer ataques o alterarlos, agregó, al mencionar como ejemplo, si delincuentes obtienen la información de una cuenta bancaria en línea, podrían efectuar transacciones que la persona o empresa no autorizó.

A ello se suman las herramientas de ciberseguridad, que ayudan a proteger contraseñas, la voz, fotografías o la huella digital.

Le puede interesar: Análisis: Los guatemaltecos no le temen a la IA, pero tienen dudas de cómo aprovecharla, revela estudio 

“No es solo proteger en contra (de ataques a la) infraestructura y contra ciberseguridad, sino incluso qué se puede hacer una vez está adentro, con los datos que usted puede ver”, expresó Sosa al señalar que estos son ejemplos sencillos, pero que muchas veces ilustran los riesgos que enfrentan las personas, además de los ataques mucho más sofisticados dirigidos contra organizaciones.

En la actualidad también se habla con frecuencia del robo de cuentas de WhatsApp.

“Es importante saber cómo educar a los empleados y a las personas para que conozcan los riesgos de acceder a links que uno no sabe de dónde vienen o información vía correo electrónico o vía celular”, agregó.

CONTENIDO PARA SUSCRIPTORES

En cuanto a las conclusiones, Sosa destacó dos. La primera es que la confianza que las personas depositan en las organizaciones que protegen adecuadamente sus datos e información constituye un activo estratégico para hacer negocios, por lo que es fundamental resguardar la información y las empresas mediante herramientas y políticas.

La segunda es que proteger una empresa u organización constituye una estrategia que la habilita para hacer negocios, “porque nadie quiere hacer negocios con empresas en las que uno no confía”.

ESCRITO POR:

Rosa María Bolaños

Periodista de Prensa Libre especializada en medios escritos y radiales en temas de energía eléctrica, empleo, impuestos, empresas y negocios con más de 20 años de experiencia.