Deuda pública sube a 26.8% del PIB y tres factores impulsaron su crecimiento
El endeudamiento público se situó en 26.8% del producto interno bruto (PIB) y alcanzó un monto de Q253 mil 48 millones, con lo cual mantiene una tendencia creciente, según un reporte oficial del Ministerio de Finanzas (Minfin).
El endeudamiento público se situó en 26.8% del producto interno bruto (PIB) y alcanzó Q253 mil 48 millones, con lo cual mantiene una tendencia creciente. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Guatemala incrementó su nivel de deuda pública —que incluye el endeudamiento interno y externo— durante el 2025 y alcanzó Q253 mil 48 millones, según el reporte de Operaciones de Crédito Público (OCP) que actualizó las cifras.
Los datos confirman una tendencia de crecimiento en los últimos años, tanto en la deuda interna —bonificable— como en la externa, correspondiente a préstamos. El reporte expone una perspectiva sobre bonos, préstamos, tasas de interés, tipo de moneda, diferentes instrumentos y otros indicadores.
A diciembre del 2025, la relación de endeudamiento respecto del PIB se situó en 26.8%, superior al 26.3% registrado en el 2024. Durante el 2020, el indicador fue de 31.5%; en el 2021, 30.6%, y en el 2022 alcanzó 29%, asociado a los efectos de la pandemia, cuando se recurrió al endeudamiento.
Para el 2026, el saldo de la deuda pública podría alcanzar Q280 mil millones, por el cupo aprobado por el Congreso de la República.
Deuda pública crece 113% en una década
En las cifras históricas del reporte, al cotejarlas con las del 2015, el indicador presenta un incremento del 113% en una década, es decir, Q134 mil 423 millones más.
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Por ejemplo, en el 2015 el saldo total era de Q118 mil 625 millones y cerró en Q253 mil 48 millones el año pasado.
En ese mismo período, la deuda interna creció 111%, al pasar de Q65 mil 382 millones a Q138 mil 299 millones, es decir, un aumento de Q72 mil 917 millones. En cuanto a la deuda externa, aumentó 90% en 10 años y pasó de Q60 mil 293 millones a Q114 mil 749 millones, según el informe oficial.
Deuda externa gana espacio en la estructura
El reporte clasifica las Operaciones de Crédito Público (OCP) por tipo. Del monto total registrado a diciembre del 2025, Q219 mil 504 millones corresponden a deuda bonificable y Q33 mil 543 millones, a préstamos.
De la deuda bonificable total, Q138 mil 299 millones son internos y Q81 mil 205 millones, externos.
Además, el 54.7% corresponde a deuda interna y el 45.3%, a externa el año pasado. En el 2024 fue 54.9% y 45.3%, respectivamente. La tendencia muestra que la deuda externa gana mayor peso en la estructura observada en el período 2024-2025.
Pide fortalecer mercado interno de deuda
Fredy Arizmendy Gómez, exanalista de las Operaciones de Crédito Público (OCP), explicó que, aunque el indicador total de deuda crece, sobresale la externa sobre la interna, cuyo peso, según él, se ha reducido.
En las cifras históricas del reporte, al cotejarlas con las del 2015, el indicador presenta un incremento del 113% en una década, es decir, Q134 mil 423 millones más.
A su juicio, el indicador ha continuado su tendencia de no dar mayor importancia al mercado interno, en el cual ya se consolidó un segmento de pequeños inversionistas que reciben ingresos por tasas de interés (retornos). Sin embargo, se continúa colocando deuda en el mercado externo (eurobonos), cuando técnicamente el mercado interno debería seguir desarrollándose, lo que puede implicar incrementar las posturas para pequeños inversionistas.
Consideró que se requiere mayor volumen y tasas de interés claras.
“No es un tema solo financiero, sino del desarrollo del mercado de valores, que es de muy alta importancia”, remarcó.
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El especialista aseguró que para el ciudadano existe un aspecto clave: el saldo de la deuda debe pagarse a los acreedores, y recordó que esta debe utilizarse para inversión, sobre todo aquella rentable a nivel social.
“El ciudadano debe cuestionar que la deuda pública sea para el país, porque se tendrá que pagar ahora o en las siguientes generaciones. Si es inversión social rentable, no hay problema, por ejemplo, para educación”, remarcó.
Gómez concluyó que siempre se dice que Guatemala cuenta con baja deuda al compararse con otros países de la región, pero también es un país con bajo gasto. No obstante, el tamaño del pago del servicio de la deuda ya representa un gasto significativo en el presupuesto.
“Claramente se tiene una política de incrementar la deuda sin aplicar criterios técnicos para aumentar la rentabilidad de las inversiones o pagar costos más altos, como tasas altas en bonos internos, cuando la autoridad monetaria las ha reducido”, aconsejó.
Servicio de la deuda sube 81% en una década
El reporte indica que, por el total del servicio del endeudamiento de préstamos externos y bonos, en el 2025 se pagaron Q18 mil 499 millones.
El servicio para préstamos fue de Q9 mil 190 millones y para bonos, de Q9 mil 309 millones.
En una década, el pago del servicio de la deuda creció 81%, al pasar de Q10 mil 225 millones en el 2015 a Q18 mil 499 millones el ejercicio pasado.
El reporte agrega que la relación entre la deuda pública y los ingresos tributarios se ubicó en 224.9% en el 2025, superior al 223.9% del 2024. Además, la relación de la deuda pública con los ingresos totales fue de 212.2%. Este indicador refleja la capacidad de pago para cumplir con los compromisos.
El servicio de la deuda respecto de los ingresos tributarios se situó en 16.4%, mientras que el servicio de la deuda en relación con los ingresos totales fue de 15.5%.
Relación deuda/PIB permanece por debajo de 30%
A solicitud de Prensa Libre, el Ministerio de Finanzas fijó postura respecto del reporte de Operaciones de Crédito Público 2025 y los indicadores que muestra el documento.
¿Qué explica el comportamiento observado en el reporte del saldo de la deuda pública en Guatemala?
El comportamiento del saldo de la deuda pública en Guatemala responde a tres factores principales.
Primero, el cierre de la brecha fiscal. Aunque los ingresos tributarios han aumentado —de Q95 mil 547 millones en el 2023 a más de Q109 mil millones proyectados para el 2025—, el crecimiento del gasto público necesario para atender salud, educación, infraestructura y seguridad social es mayor. El déficit presupuestario se financia con deuda para evitar recortes en servicios esenciales. Aun así, la deuda se mantiene en 26.8% del PIB, un nivel bajo y manejable en términos internacionales.
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Segundo, la decisión de priorizar la inversión pública sobre la austeridad. El saldo de la deuda se incrementó de Q222 mil 575.73 millones en el 2023 a Q253 mil 48.41 millones en el 2025, derivado de esa priorización.
Para que un país progrese es necesario invertir recursos en obras que el ahorro corriente no logra cubrir, lo cual se refleja en el aumento del gasto de capital, que pasó de Q20 mil 683.1 millones en el 2023 a Q32 mil 975.1 millones en el 2025. Este financiamiento se destina principalmente a la inversión real directa, que aumentó de Q4 mil 993.8 millones en el 2023 a Q8 mil 476.6 millones en el 2025. Estos recursos permiten construir la infraestructura necesaria para que la economía crezca y el país no se rezague frente a sus necesidades.
Tercero, el fortalecimiento del gasto social. Desde la gestión pública, el endeudamiento permite a las instituciones ampliar su cobertura y calidad de atención.
Al recurrir a fuentes de financiamiento interno y externo, el Estado garantiza que las instituciones de salud, educación y previsión social cuenten con recursos suficientes para atender las demandas crecientes de la población, sin que los proyectos sociales se detengan por falta de liquidez inmediata.
En el presupuesto del 2023, el monto asignado para las prestaciones de la seguridad social fue de Q6 mil 820.6 millones; en el 2025 se incrementó a Q11 mil 534.4 millones. Asimismo, las transferencias de capital hacia gobiernos locales y entidades descentralizadas ascendieron de Q15 mil 676.7 millones en el 2023 a Q23 mil 629.9 millones en el 2025.
En resumen, el aumento del saldo responde al financiamiento del déficit aprobado, mayor inversión pública y expansión del gasto social, manteniendo una relación deuda/PIB que sigue siendo una de las más bajas de la región.
Desde el punto de vista técnico, ¿cuál es la tendencia observada del saldo de la deuda en los últimos tres años y su porcentaje con relación al PIB?
La gestión de la deuda pública de Guatemala entre el 2023 y el 2025 muestra estabilidad en la política fiscal.
Durante este período, la relación deuda/PIB refleja sostenibilidad: tras situarse en 27.2% en el 2023, se redujo a 26.3% en el 2024 y registró un cierre preliminar de 26.8% en el 2025.
Al recurrir a fuentes de financiamiento interno y externo, el Estado garantiza que las instituciones de salud, educación y previsión social cuenten con recursos suficientes para atender las demandas crecientes de la población, sin que los proyectos sociales se detengan por falta de liquidez inmediata.
Este comportamiento evidencia fortaleza, ya que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) permitió absorber el incremento nominal del saldo de la deuda sin comprometer la solvencia del Estado.
Al mantener el indicador por debajo de 30%, Guatemala conserva una de las relaciones deuda/PIB más bajas de Centroamérica y garantiza condiciones favorables para financiar proyectos de desarrollo y bienestar social con un perfil de riesgo conservador.
¿Qué explica la reducción del peso de la deuda interna frente a la externa en el 2024 y el 2025?
La reducción marginal del peso de la deuda interna en el portafolio —de 54.9% en el 2024 a 54.7% en el 2025— responde a una estrategia de optimización de costos y diversificación de fuentes de financiamiento.
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Este ajuste busca reducir la carga financiera del Estado mediante una selección estratégica de financiamiento, dado que el crédito externo ofrece una tasa de interés promedio ponderada de 5.52%, inferior al 6.94% de la deuda interna.
Esta gestión mejora la eficiencia del gasto público y genera ahorro en el pago de intereses, en línea con la estrategia de deuda y la sostenibilidad fiscal de largo plazo.