Tipologías del delito
Estafa con falsas inversiones dejó pérdidas por US$29 millones y 365 víctimas
Una red criminal captó fondos con promesas de altos rendimientos y movilizó recursos mediante múltiples cuentas y transferencias internacionales. El caso revela un esquema de estratificación y triangulación que permitió dispersar los fondos hacia países como China, Panamá y Colombia.
La captación y cobro del dinero se efectuaban en efectivo, mediante agencias y agentes bancarios en todo el país. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Cuatro tipologías de lavado de dinero fueron identificadas en Guatemala por un monto que alcanzó los Q5 mil 195 millones, equivalentes a unos US$679 millones, correspondientes al 2023-2024, según el informe publicado recientemente por el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) diciembre del 2025.
El Informe de Tipologías Regionales incluye la presentación de 53 casos en la región, los cuales ilustran la manera de operar de las organizaciones criminales, así como los productos y sectores empleados para lavar activos. El documento se basa en hechos reales, aunque aclara que los datos que pudieran individualizar situaciones, personas, lugares u otros elementos fueron modificados para evitar señalamientos, perjuicios o violaciones a derechos fundamentales.
El país se presentó cuatro estudios relacionados con el lavado de dinero, que detallan el diagrama de operación, el rastreo de los fondos y la tipología utilizada: la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, la corrupción, el narcotráfico y la estafa.
Estos casos fueron aportados por las Unidades de Inteligencia Financiera (UIF), como parte de un ejercicio que se realiza cada dos años entre los países miembros del Gafilat, con el objetivo de examinar los esquemas de lavado, generar alertas y fortalecer la prevención.
Estafa con falsas inversiones dejó pérdidas por US$29 millones
El documento menciona cómo una red criminal estafó a varias personas mediante supuestas inversiones en Guatemala, por un monto total de US$29 millones. Las víctimas perdieron sus recursos tras ser engañadas con la promesa de un alto retorno económico.
Las alertas identificaron cuentas proveedoras que acreditaron fondos de los posibles partícipes, quienes realizaron los traslados sin recibir las utilidades prometidas.
Se detectó que unas 365 personas habrían sido víctimas de esta estafa. Existen evidencias de una estratificación de los fondos.
El mecanismo consistía en que los participantes transferían sus recursos a diversas cuentas centralizadoras, desde donde algunos montos fueron enviados a otros países, principalmente China, Panamá, Colombia y Costa Rica.
El caso permitió identificar direcciones de correo electrónico, números telefónicos y ubicaciones geográficas asociadas a la red.
La captación y cobro del dinero se efectuaban en efectivo, mediante agencias y agentes bancarios en todo el país. Se identificaron patrones transaccionales con montos aparentemente bajos —inferiores a US$10 mil— que, en conjunto, sumaban cantidades significativas en un mismo día.
Se cuenta con trazabilidad de las operaciones durante el periodo analizado.
Finalmente, se estableció un esquema de estratificación de fondos a través de múltiples cuentas bancarias a nombre de los posibles partícipes. En estas se registraron operaciones de crédito y débito que evidencian traslado, triangulación y retorno de los fondos. Algunas cuentas captaban el dinero; otras lo transferían entre partícipes.

