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La mitad de los empleos para empresas de tecnologías financieras se contratan fuera de Guatemala

El ecosistema fintech en Guatemala proyecta crear 570 nuevos empleos en los próximos 12 meses, pero una de cada dos empresas del sector contrata talento especializado fuera del país, principalmente para desarrollo de software.

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Los servicios financieros digitales continúan expandiéndose en el país. Sin embargo, la industria enfrenta retos en la ocntratación de personal, por ende emplean a personas fuera del país. (Foto Prensa Libre: Magic)

El ecosistema de tecnología financiera en Guatemala registra actualmente 119 fintech que operan en el país, distribuidas principalmente en tres actividades: pagos digitales, crédito digital y activos virtuales, según datos de la Asociación Fintech de Guatemala proporcionados a Prensa Libre.

De acuerdo con Enrique Galdámez, director ejecutivo de la asociación, una de cada dos fintech contrata talento fuera de Guatemala, principalmente en áreas de desarrollo de software y perfiles técnicos especializados.

El ecosistema fintech emplea actualmente a más de 2 mil 100 personas y proyecta crear 570 empleos durante los próximos 12 meses, lo que representa un crecimiento del 26%.

Galdámez indicó que la principal brecha identificada por las empresas del sector es el acceso a talento especializado y a habilidades técnicas específicas. Señaló que las contrataciones fuera del país se concentran principalmente en áreas vinculadas con el desarrollo tecnológico.

Actualmente, el 40% de las fintech en Guatemala se dedica a pagos digitales; el 18%, a crédito digital; y el 14.5%, a activos virtuales. Según la asociación, estos son los segmentos con mayor actividad dentro del ecosistema.

Este es un extracto de la conversación que sostuvo con Prensa Libre.

¿Cómo están las fintech en Guatemala? ¿Cuáles son las principales tendencias que observan ustedes en este 2026?

Las tendencias que observamos son modelos de negocio que están llegando, de manera colaborativa, a segmentos que anteriormente no eran atendidos, ya sea porque resultaban muy costosos o difíciles de atender.

Actualmente tenemos 11 actores con los que trabajamos de forma conjunta y que reportan que, durante el primer trimestre del año, procesaron más de Q449 millones en ventas a través de plataformas digitales, lo que ha permitido que pequeñas y medianas empresas y microempresarios puedan cobrar de manera digital.

Esto representa un crecimiento del 65% respecto de lo procesado en el 2025. Además, hay datos relevantes en materia de inclusión: el 42% de estos negocios es liderado por mujeres; el 67% indica que acercarse a un agregador de pagos le permitió acceder a un producto o servicio financiero que antes no tenía; y el 35% redujo la cantidad de efectivo que maneja diariamente en sus operaciones.

¿Cómo describiría la madurez del ecosistema fintech en Guatemala frente a otros países de la región?

En Latinoamérica todavía estamos en una etapa temprana. El ecosistema centroamericano está empezando a ganar tracción, pero, en comparación con países como Argentina, Colombia o México, aún hay conversaciones que deben impulsarse.

Principalmente, asuntos relacionados con brindar certeza a la operación de los modelos de negocio y reconocer estos modelos como nuevos actores dentro del sistema financiero.

En el ámbito regulatorio todavía hay trabajo por hacer en cuanto a prácticas, interoperabilidad y adopción de tendencias que permitan integrar el ecosistema financiero tradicional con el nuevo ecosistema financiero basado en tecnología. También hay conversaciones pendientes sobre protección de datos, ciberseguridad y open banking, que permitirían generar integraciones entre la banca y las fintech.

En Centroamérica, Guatemala es actualmente el segundo ecosistema más grande de la región. Además, observamos un dinamismo importante en la expansión intrarregional, donde fintech de Guatemala amplían operaciones hacia El Salvador, Honduras y República Dominicana, mientras fintech de esos países también ingresan al mercado guatemalteco.

Asimismo, ecosistemas más maduros, como Colombia y México, que ya cuentan con más de 500 fintech activas, están volteando la mirada hacia Centroamérica y, particularmente, hacia Guatemala como un punto estratégico de entrada para expandirse al resto de la región.

¿Cuáles son los principales obstáculos para el crecimiento fintech en Guatemala?

Yo lo resumiría en tres variables principales. La primera es la confianza. Desde la asociación impulsamos marcos de buenas prácticas relacionados con conocimiento del cliente, onboarding digital y educación financiera, con el objetivo de generar confianza hacia los modelos digitales.

La segunda variable es brindar certeza a los modelos de negocio. La asociación promueve una propuesta técnica orientada a un marco de autorregulación, basado en estos códigos de buenas prácticas, que permita abrir posteriormente un diálogo con el sector público.

Este proceso se desarrolla junto con instituciones públicas y busca avanzar hacia la estructuración de reglas claras para reconocer a estos actores dentro del sistema financiero.

Y el tercer punto es la inclusión y el bienestar financieros. El objetivo es actuar de manera colaborativa para reducir las barreras de entrada al sistema financiero y ampliar el acceso a productos y servicios financieros formales.

¿Qué hace sostenible a una fintech en Guatemala?

Yo diría que hay tres variables importantes. La primera son las buenas prácticas. Por ejemplo, contar con procesos adecuados de conocimiento del cliente para garantizar que los fondos con los que interactúa la fintech provengan de fuentes legítimas y evitar el uso incorrecto de las herramientas financieras.

La segunda es la transparencia. Una parte importante para mantener la confianza de clientes e instituciones es actuar con transparencia en cuanto a costos, condiciones y relaciones con los usuarios.

Y la tercera es la lógica regional. Para nosotros es importante que las fintech piensen no solo en Guatemala, sino también en Centroamérica y el Caribe. Esto permite generar escalabilidad y sostenibilidad de los modelos de negocio.

¿Cómo visualiza el ecosistema fintech hacia el 2030?

Veo un ecosistema más integrado e interoperable. Considero importante generar interoperabilidad entre los distintos sectores del sistema financiero: banca, cooperativas, microfinancieras y fintech.

Espero que el ecosistema logre ampliar significativamente la cantidad de población incluida financieramente y que Guatemala desempeñe un papel importante a nivel regional como puerta de entrada a Centroamérica y el Caribe.

La región tiene más de 53 millones de habitantes y todavía enfrenta grandes retos en materia de acceso al sistema financiero. Guatemala se está posicionando paso a paso como un ecosistema desde el cual se pueden expandir operaciones hacia otros países de la región.

Para que esto se lleve a cabo, ¿considera que hace falta más inversión, regulación, talento o acceso a financiamiento?

Creo que es una combinación de todos esos factores. Identificamos que el ecosistema emplea actualmente a más de 2 mil 100 personas y proyecta crear 570 empleos durante los próximos 12 meses, lo que representa un crecimiento del 26%.

Una de cada dos fintech contrata talento fuera de Guatemala, principalmente en desarrollo de software. Además, la principal brecha identificada es el acceso a talento especializado y a habilidades técnicas específicas.

Por eso consideramos importante construir espacios de diálogo entre el sector privado, la academia y el sector público para desarrollar el talento que el ecosistema necesita. Necesitamos establecer un diálogo con instituciones como la Superintendencia de Bancos (SIB), el Ministerio de Economía (Mineco), la Superintendencia de Administración Tributaria y el Banco de Guatemala.

ESCRITO POR:

Mauricio Álvarez

Periodista en colaboración con el proyecto Guatemala No Se Detiene.