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Cinco meses de brote: sarampión deja 22 muertos y 16 mil 840 casos en Guatemala

Los primeros casos de sarampión se registraron el 9 de enero en Santiago Atitlán, Sololá. En cinco meses se reportan 22 muertes y más de 16 mil contagios.

El Ministerio de Salud reporta 20 muertes y más de 16 mil contagios por sarampión en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

A cinco meses la alerta por los primeros casos de sarampión en Guatemala, el Ministerio de Salud contabiliza 22 guatemaltecos fallecidos por la enfermedad: 16 niños menores de siete años y seis adultos.

El acumulado de casos desde el 9 de enero cuando surgió el primer caso al 5 de junio asciende a 16 mil 840, y cuatro de cada 10 han sido confirmados por pruebas de laboratorio. El resto ha sido identificado por signos clínicos y por haber tenido contacto con personas contagiadas.

Según el informe de Salud, entre los fallecidos hay tres niños que aún no tenían la edad para recibir la dosis cero de la vacuna contra el sarampión, implementada para proteger a menores de entre seis y 11 meses, ya que la primera dosis del esquema regular se aplica a los 12 meses y la segunda, a los 18.

Uno de los bebés tenía siete días de nacido y otro, 17 días; ambos fueron contagiados por sus madres, quienes dieron positivo a la enfermedad. En el tercer caso, el niño tenía dos meses, presentó dificultad para respirar y desarrolló una infección grave.

¿Qué tan probable es que una persona muera por sarampión? El reporte oficial indica que la tasa de mortalidad en los menores de un año es de 2.82 por cada 100 mil niños de esa edad. Es 26 veces mayor que la de la población general, cuya tasa es de 0.12 por cada 100 mil habitantes.

Entre los fallecidos hay seis adultos de 21, 23, 27, 29, 33 y 42 años. El diagnóstico que más se repite en este grupo es el de complicaciones respiratorias, aunque también hay casos en los que el sistema inmunitario estaba debilitado.

El caso de la persona de 29 años corresponde a una mujer con 21 semanas de embarazo, quien fue hospitalizada un día después de la aparición de ronchas en el cuerpo, uno de los síntomas de la enfermedad. Además, desarrolló neumonía. Las complicaciones le provocaron la muerte.

Sobre las muertes, Salud señala que es importante mantener los esquemas de vacunación completos y oportunos para prevenir enfermedades que pueda ocasionar complicaciones.

Comportamiento de los contagios

Desde que se identificaron los primeros casos de sarampión en Guatemala, en Santiago Atitlán, Sololá, se han contagiado 6 mil 903 personas, registradas como casos confirmados porque se les practicó una prueba de laboratorio que dio positivo al virus. Sin embargo, hay 9 mil 937 personas a las que no se les hizo el test, pero cuyos síntomas permitieron concluir que tenían la enfermedad.

El 94.1% de los contagiados se ha recuperado, según Salud. En el 72.6% de los casos, la enfermedad transcurrió sin inconvenientes; sin embargo, un 17.3% requirió hospitalización, y los cuadros más graves se presentaron en menores de edad y personas con condiciones previas.

Los casos registrados por semana han ido en descenso. El mayor pico se observó en marzo, cuando se notificaban, en promedio, 775 contagios semanales. A partir de mayo, la cifra disminuyó a 216 por semana.

Mario Melgar, infectólogo pediatra e integrante del Consejo Nacional de Prácticas de Inmunización (Conapi), señala que la disminución de casos es “lo previsible” en brotes como el ocurrido en el país.

Sin embargo, dicha reducción se observa en los casos confirmados por laboratorio, ya que se dejó de realizar pruebas confirmatorias a los pacientes. Según el protocolo de Salud, si una persona presenta síntomas o ha tenido contacto con un caso positivo, ya no es necesario practicarle la prueba.

“No sabemos qué tanto están bajando (los casos); lo que parece es que el brote se está estabilizando. Siempre hay subregistro, pues no todos los casos se reportan, lo cual es esperable”, indica Melgar.

Con relación a las muertes por sarampión, el infectólogo menciona que el número reportado es alto y que los niños que han fallecido son de corta edad o presentan desnutrición, lo cual “preocupa”.

El médico agrega que el riesgo de enfermedad grave y de muerte por sarampión en los extremos de la vida es el más previsible. El fallecimiento de adultos jóvenes indica, en primer lugar, la presencia de factores de riesgo y, en segundo, que incluso personas sin esos factores pueden desarrollar cuadros graves y morir.

La capital, epicentro

El brote de sarampión comenzó el 9 de enero con cinco casos identificados en Santiago Atitlán, Sololá, lo que llevó al Ministerio de Salud a declarar alerta roja institucional. Durante cuatro semanas, ese departamento fue el epicentro de la enfermedad.

A partir de la primera semana de febrero, los casos comenzaron a aumentar en el departamento de Guatemala. La tendencia se ha mantenido y, a la fecha, concentra el 45.3% de los pacientes confirmados en el país. Sin embargo, los contagios se han concentrado en la ciudad de Guatemala, donde se contabilizan 2 mil 117 personas infectadas.

Sololá es el tercero con más casos (369) mientras que Quiché ocupa el segundo (398) de acuerdo con el reporte oficial.

El tablero de información sobre el sarampión del Ministerio de Salud indica que se han aplicado 871 mil 488 dosis de la vacuna SPR (protege contra sarampión, paperas y rubeola) durante el brote de la enfermedad. De estas, el 5% se administró a niños de entre seis y 11 meses.

De acuerdo con la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), la estrategia de vacunación masiva contra el sarampión se extendió a Chimaltenango, Quiché, Sololá y Totonicapán, pues inicialmente se enfocaba en los municipios de Guatemala, Mixco y San Juan Sacatepéquez, por concentrar la mayor cantidad de casos positivos.

Se consultó al Ministerio de Salud sobre las muertes reportadas y el alcance de la vacunación contra el sarampión en la población; sin embargo, al momento de esta publicación no había respondido.

Nota del editor: esta nota se actualizó a las 17:00 horas con los datos más recientes publicados por el Ministerio de Salud.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.