Salud y Familia
Baja vacunación abre la puerta al regreso del sarampión y otras enfermedades prevenibles
La disminución de las coberturas de inmunización ha encendido las alertas por el posible resurgimiento de enfermedades que se encontraban controladas, como el sarampión, lo que evidencia la importancia de la vacunación.
La presencia del Sarampión en el país es consecuencia de la baja taza de vacunación en la Américas según expertos. (Foto Prensa Libre: Freepik)
La lucha por el control y la erradicación de enfermedades como el sarampión en Latinoamérica se ha visto afectada debido a las bajas tasas de vacunación que enfrentan los países. Esto ocurre tras las campañas de desinformación, las dificultades de acceso y la disminución del interés de la población por inmunizarse después de la pandemia de covid-19.
América que tenia un estatus de región libre de sarampión enfrenta un brote, solo en las semanas epidemiológicas 1 y 19 del 2026 se confirmaron 20 mil 332 casos en 16 países, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un aumento del 276% respecto del mismo período del 2025.
Pese a que el país no registraba contagios desde el 2018; sin embargo, el brote detectado en enero del 2026 lo llevó ocupar el segundo lugar con más casos de sarampión en la región, solo por debajo de México, según el informe de la OPS. El tablero de alerta del Ministerio de Salud reporta 6 mil 663 casos confirmados y una tasa de mortalidad de 17.
Durante un congreso celebrado en São Paulo, Brasil, especialistas señalaron que el resurgimiento del sarampión está relacionado con la disminución de las coberturas de vacunación y advirtieron que otras enfermedades controladas podrían reaparecer. “La vacunación constituye una de las herramientas más efectivas y accesibles para prevenir y controlar las enfermedades infecciosas”, afirmó Rodrigo Sini, director sénior de Asuntos Médicos para Mercados Emergentes de Pfizer.
Según Sini, la vacunación evita cada año cerca de 180 mil muertes infantiles en América Latina. Sin embargo, el que millones de niños aún no reciban vacunas contra la difteria, el tétanos o la tos ferina, favoreció el retorno de enfermedades que no se observaban desde años atrás. Aspectos como la desinformación, las dificultades de acceso y el crecimiento de los movimientos antivacunas figuran entre las principales causas de las bajas tasas de vacunación.
Nancy Sandoval, infectóloga y vicepresidenta de la Asociación Panamericana de Infectología, explicó que el resurgimiento del sarampión ocurre porque no se alcanzan las coberturas necesarias para impedir la circulación del virus.
“Una persona puede contagiar a entre 12 y 18 personas susceptibles. Para evitar la circulación del virus, al menos el 95% de la población debe estar vacunada”, destacó. Actualmente, destaca existen más de 25 enfermedades infecciosas pueden prevenirse mediante la inmunización.
“El resultado es lo que estamos viendo ahora: un brote activo con cientos de casos confirmados, la mayoría en personas que nunca recibieron sus dos dosis de la vacuna SPR —que protege contra sarampión, paperas y rubéola—. Esto no es casualidad ni mala suerte; es la consecuencia directa y predecible de no vacunar de manera óptima”, agregó la experta.

La vacunación es la mejor forma de prevenir el regreso de enfermedades que ya han sido controladas con los países. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Vacunación en Guatemala
La vacunación en el país ha contribuido al control de enfermedades como el tétanos neonatal, la poliomielitis y la difteria, destaca el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS). También ha favorecido en la región la reducción sustancial de enfermedades como el sarampión, la poliomielitis y la difteria, así como la erradicación de la viruela.
Para el MSPAS, la inmunización continúa siendo una estrategia fundamental de prevención, ya que estimula al sistema inmunológico para generar defensas de forma segura, sin necesidad de padecer la enfermedad ni exponerse a sus consecuencias más graves.
La entidad destaca que no completar el esquema de vacunación puede dejar a las personas con protección parcial o insuficiente frente a enfermedades prevenibles.
El Ministerio señala que existe preocupación por las bajas tasas de vacunación, ya que cuando disminuye la inmunización aumenta el riesgo de reaparición o brotes de enfermedades prevenibles que han permanecido bajo control.
“Entre las principales se encuentran sarampión, poliomielitis, difteria, tos ferina, tétanos, hepatitis B, tuberculosis en sus formas graves, neumonías bacterianas, influenza, rotavirus, rubéola, varicela, VPH y covid-19, entre otras”, indicó el MSPAS.
La infectóloga Paula Figueroa, del Hospital General de Enfermedades del IGSS, destacó que al disminuir los niveles de inmunización, grupos como recién nacidos, niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas y personas inmunosuprimidas son los más vulnerables.
¿Cuáles son las enfermedades que pueden prevenirse con vacunación?
Actualmente existen vacunas efectivas contra más de 25 enfermedades infecciosas. Entre las más importantes en Guatemala se encuentran el sarampión, la rubéola, las paperas, la poliomielitis, la tos ferina, el tétanos, la difteria, las hepatitis A y B, las infecciones graves por Haemophilus influenzae tipo b, el neumococo y el rotavirus, principal causa de diarrea mortal en niños pequeños.
Otras enfermedades como la varicela, la fiebre tifoidea, la meningitis meningocócica, el dengue, la influenza y el cáncer de cuello uterino causado por el virus del papiloma humano también pueden prevenirse mediante la vacunación, destacó Sandoval.
¿Se puede recuperar el esquema de vacunación?
Paula Figueroa destacó que los esquemas incompletos pueden recuperarse mediante programas de rescate o actualización. El personal de salud evalúa las vacunas recibidas previamente y programa las dosis faltantes según la edad y el tiempo transcurrido, con el objetivo de alcanzar una protección adecuada.
La infectóloga explicó que no es necesario reiniciar el esquema aunque hayan transcurrido varios años. Recomendó acudir a un servicio de salud para completar las dosis pendientes, las cuales pueden determinarse mediante una evaluación del esquema correspondiente según la edad y condición de cada persona.

La inmunización es importante en grupos etarios infantiles, mujeres embarazadas, adulto mayor y personas con enfermedades crónicas, poblaciones vulnerables ante los brotes. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

