Policía interviene y frustra ataque en el Hospital General

Un rápido desliegue policial permitió la captura de una mujer con un arma de fuego en la consulta externa del Hospital General, el objetivo era Osman René Coronado Martínez, un pandillero del Barrio 18.

La PNC cierra la calle y refuerza la seguridad en el perímetro del Hospital General. (Foto Prensa Libre: Oscar Rivas)
La PNC cierra la calle y refuerza la seguridad en el perímetro del Hospital General. (Foto Prensa Libre: Oscar Rivas)

Autoridades del Hospital General afirman que el atentado era en contra de Coronado Martínez, alias Ploky, que era atendido en la clínica 24 de la Unidad de Traumatología custodiado por seis guardias del Sistema Penitenciario (SP). 

Desde el pasado lunes el hospital había sido notificado del traslado del peligro reo para recibir terapia, por lo que se implementó un dispositivo de seguridad que consistía en revisar el ingreso de todos los pacientes a la consulta externa. Fue ahí donde se identificó a una mujer con un arma de fuego oculta en su cartera. 

Coronado Martínez era atendido en la clínica cuando sus custodios fueron notificados de la captura de la mujer y el despliegue de seguridad en el nosocomio, lo que hizo que los guardias se atrincheraran para proteger la vida del reo y el médico tratante. 

El director del hospital, Julio Figueroa, reconoció que fue seguridad del hospital quien identificó a Adriana María Morales Medina, de 18 años, en estado de gestación y notificó a la Policía Nacional Civil del arma que portaba de manera ilícita.

El despliegue policial fue inmediato y se cerró el tránsito en el perímetro entre la 9a. calle y 12 calle y Avenida Elena y 2a. avenida, zona 1, por seguridad.

Osman René Coronado Martínez, el objetivo del atentado este martes, es evacuado por la emergencia del Hospital General. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Morales Medina llevaba en una cartera el arma de fuego, 9 milímetros, con una tolva y cinco cartuchos útiles. 

El director del Hospital General asegura que sí hubo disparos pero no se pudo establecer quíen los ejecutó. El jefe administrativo también aseguró que se lanzó una granada que no explotó y otras mujeres habrían participado en el frustrado ataque, ingresando por partes un fusil AK-47 que fue localizado en uno de los servicios sanitarios. 

Adriana Maria Morales Medina, de 18 años, capturada con un arma de fuego en el Hospital General. (Foto Prensa Libre: Oscar Rivas)

Pandilleros causan temor

Una investigación de Prensa Libre permitió determinar que médicos y pacientes del Hospital San Juan de Dios temen por su seguridad debido a que tres días a la semana asiste a terapia el reo Osmán René Coronado Martínez, uno de los cabecillas de la pandilla del Barrio 18.

Cada vez que el reo asiste a su terapia, siete hombres armados que se transportan en cuatro motocicletas vigilan el hospital.


La atención a pacientes continúa mientras Coronado Martínez termina su terapia a las 8.30 horas. Luego  camina hacia el pasillo y  una mujer sale a su encuentro, lo abraza, le da comida y una bolsa con ropa.

El 26 de agosto pasado, un grupo de hombres atacó a balazos a un presunto pandillero que asistía a consulta a la Unidad Nacional de Atención al Enfermo Renal Crónico, lo que causó la muerte de cuatro personas.

El suceso se registró a eso de las 7.00 horas. Resultaron muertos el reo contra quien iba dirigido el ataque, un guardia del Sistema Penitenciario, un lavador de carros que trabajaba en el lugar y un paciente que esperaba afuera para recibir su terapia.