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El Niño podría formarse desde mayo y reducir la lluvia en Guatemala

La presencia del fenómeno El Niño se caracteriza por lluvia escasa, que puede afectar el suministro de agua para la agricultura, pero también para el abastecimiento de la población.

Reportaje  sobre  La Sequía en el Departamento de Chiquimula

Los pobladores de las distintas  aldeas ubicadas en el Departamento de Chiquimula quines perdieron  el total de sus cosechas  debido a la  falta de lluvia y el intenso  calor  que este fenomeno provoco, por lo cual los mas damnificados por la sequia fueron los habitantes  del corredor seco, por lo cual  sufren de hambruna ya que las cosechas de maíz y frijol y legumbres  se han perdido 

En la imagen Roberta García quien  verifica y muestra parte de la siembra de maiz  que perdieron durante la sequía.

Foto: Edwin Bercián

Hay un 65% de probabilidad de que el fenómeno El Niño se presente a partir de mayo del 2026. Esto traerá un descenso de lluvia que afectará la agricultura.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Las primeras manifestaciones del fenómeno El Niño podrían darse a partir del trimestre de mayo, junio y julio, según el pronóstico del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), lo cual ocasionaría una disminución de precipitaciones durante la temporada lluviosa en el país.

La última vez que los guatemaltecos vivieron los efectos del fenómeno fue entre el 2023 y 2024, y tuvo una duración de 11 meses.

Walter Bardales Espinosa, especialista en Meteorología Aplicada, monitoreo del clima y analista de Agua Consulta, explicó que el fenómeno El Niño-Oscilación Sur (ENOS) tiene tres fases: la Niña, que está relacionada con temperaturas más frías; el Niño, que es más caliente, y Neutra, cuyos efectos no tienen un impacto directo sobre la región o a nivel global.

En esa línea, Alejandro Barillas, climatólogo del Insivumeh, indicó que para establecer la presencia de estos fenómenos se analizan distintos índices. Uno, es la media de temperatura de una región específica del océano, y basado en esos datos se observan valores del Niño para este año.

Sin embargo, para establecer la plena presencia del fenómeno climático en el país, es necesario que los indicadores oceánicos y atmosféricos se mantengan por cinco trimestres consecutivos.

Para ejemplificar lo anterior, refirió que al tratar de enfriar una botella con agua caliente no basta con introducirla en el congelador por cinco minutos; se necesita un tiempo prolongado para ver los efectos sobre el agua y que enfríe. Lo mismo pasa con la atmósfera, se requiere de un período extenso para que esta se acople y responda al cambio de temperatura. Por esa razón, aguardan cinco trimestres consecutivos para declarar la presencia de El Niño.

Por ahora, las proyecciones indican que el fenómeno comenzará a manifestarse en mayo y continuará en el trimestre de junio y julio.

Barillas indica que en abril próximo, el Insivumeh se reunirá en un foro regional del clima, en donde participan agencias meteorológicas de distintos países, para establecer la evolución y los efectos que traerá el fenómeno climático.

Período anterior

De acuerdo con el experto del Insivumeh, El Niño es una oscilación no periódica y depende de las condiciones océano-atmosféricas, por lo que no hay un intervalo de tiempo estipulado para que se presente.

El último que se registró en el país fue entre mayo del 2023 y marzo del 2024 —duró 11 meses—; fue un período seco que llevó a la disminución del nivel de los ríos, principalmente en las vertientes del Caribe y del Pacífico. Las condiciones afectaron 72 mil 612 hectáreas de cultivos de productores de autoconsumo, según informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) en ese momento.

Una situación similar se reportó entre el 2017 y el 2018, cuando hubo déficit de lluvia por la presencia de El Niño, acompañado de una elevación de las temperaturas durante la época seca, lo que propició el aumento de incendios forestales.

Condiciones neutras

Tras el paso de El Niño en el 2024 se identificaron valores relacionados con La Niña, al presentarse temperaturas más frías en el océano, con lluvias intensas y niveles por arriba de lo normal.

Pese a ello, Barillas hizo ver que el fenómeno no se estableció como tal, pues para que esto suceda las condiciones deben mantenerse por cinco trimestres consecutivos.

Lo que prevaleció durante el 2025 fueron condiciones neutras, ya que las temperaturas del mar se encontraron en el promedio y el clima se mantuvo dentro de los parámetros normales, según los boletines de la perspectiva climática del año pasado.

Bardales Espinosa mencionó que actualmente prevalecen las condiciones neutras, pero hay un 65% de probabilidades de que El Niño se geste a partir de junio.

“La mayoría de los modelos oceánicos, que analizan la temperatura del mar muestran el posible desarrollo de un fenómeno durante la época lluviosa de este 2026. Qué tan rápido se pueda gestar va a depender de cómo evolucionen estas condiciones”, agregó el especialista.

Además, que el aumento de la temperatura en el océano se prevé entre 0.5 y 1.25 grados centígrados, por lo que se puede catalogar como un "Niño moderado".

El fenómeno se caracteriza por registrar una baja cantidad de lluvia, aumento de días secos consecutivos —lo que favorece la presencia de sequías—, altas temperaturas, baja nubosidad y niveles elevados de radiación.

Bardales añadió que regiones como la boca costa, la Franja Transversal e Izabal tienden a contraerse y quedar afectadas por escasas lluvias.

“Normalmente, cuando se desarrolla el fenómeno El Niño, hay una alta probabilidad de tener una canícula prolongada, que tiene un impacto directo en la agricultura de subsistencia, porque pierden sus cosechas debido al déficit hídrico”, puntualizó.

Además de afectar al sector agrícola por el escaso suministro hídrico para riego, dichas condiciones también impactan en los embalses de las hidroeléctricas y en los cuerpos de agua naturales para el abastecimiento del vital líquido de las poblaciones.

El Insivumeh establece ocho regiones climáticas en Guatemala, pero cuando El Niño se presenta, estas disminuyen a cuatro, según el analista de Agua Consulta. Mientras que la lluvia mengua en la mayoría del territorio nacional, con niveles menores a 1,200 mm al año.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.