Gaby Moreno: “Hay mucha gente que ignora la situación de la niñez en Guatemala”

La cantautora guatemalteca Gaby Moreno fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de Unicef Guatemala. Su misión es alzar la voz para que se respeten los derechos humanos de la niñez y la adolescencia, población que hasta ahora no ha sido prioridad en la agenda de país.

Gaby Moreno es nombrada embajadora de buena voluntad de Unicef. Es la primera guatemalteca en tener ese cargo. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)
Gaby Moreno es nombrada embajadora de buena voluntad de Unicef. Es la primera guatemalteca en tener ese cargo. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

Desnutrición crónica, violencia, embarazo adolescente, falta de acceso a Educación, son males que aquejan a la niñez y adolescencia guatemalteca, y que han sido normalizados por la sociedad. Para visibilizar y concienciar a la población sobre la urgencia de eliminar esta problemática, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -Unicef- nombró a la cantautora guatemalteca Gaby Moreno como Embajadora de Buena Voluntad, y se convierte en la primera figura pública del país en asumir ese papel.

Ella es ahora la voz de los niños y los adolescentes vulnerables del país -cuatro de cada 10 guatemaltecos son menores de edad-, según Carlos Carrera, representante de Unicef, quien menciona que los embajadores son personas célebres que provienen de ámbitos diversos, con historias distintas, pero que comparten el compromiso de mejorar la vida de los niños de todo el mundo. Son líderes en sus profesiones y sirven como modelo a través de su trabajo. El primero en tener ese cargo fue el actor estadounidense Danny Kaye, en 1954.

“Los embajadores de Unicef han demostrado ser una figura pública que puede ser una herramienta poderosa para movilizar el apoyo necesario para mejorar la vida de los niños y garantizar sus derechos humanos básico”, dijo el representante de la agencia de Naciones Unidas, durante el nombramiento de la artista guatemalteca.

Su labor es usar su talento y fama para recaudar fondos, abogar y sensibilizar a las sociedades sobre los problemas que afronta la niñez, y esa es parte de la misión que Gaby asume con gran satisfacción porque este, según dice, es su “granito de arena” para cambiar la realidad de este sector de la población.

La cantautora lleva varios días en el país, y los aprovechó para visitar varias comunidades, entre ellas Providencia en Santa Ana, San Cristóbal, y San Pedro Carchá, ambas en Alta Verapaz. Ese contacto con los niños conmovió a la artista y la hizo reflexionar sobre los grandes retos que Guatemala tiene para proteger a sus niños.

“En el país se están normalizando muchas cosas que no se deberían de considerar normales. No es normal la desnutrición, los altos niveles de violencia, la falta de oportunidad para los adolescentes, que una de cada cuatro niñas quede embarazada antes de cumplir 18 años. Necesitamos voces que nos ayuden a despertar a la sociedad, a sensibilizarla. Necesitamos voces fuertes, potentes apasionadas como la de Gaby para lograrlo”, mencionó Carrera.

La cantautora Gaby Moreno será la vocera de la niñez guatemalteca, y utilizará su plataforma artística para visibilizar los problemas que afronta este sector de la población. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

“Lo más preciado de Guatemala es su gente, especialmente su niñez. Por eso, para mí es un honor sumar mi voz a Unicef Guatemala y sus aliados, para apoyar a los más desfavorecidos”, señaló Gaby, durante el anuncio de esta alianza, que la conmovió hasta las lágrimas, pues está consciente de la fragilidad y de las necesidades de los niños guatemaltecos.

La ganadora del Latin Grammy conversó con Prensa Libre sobre lo que para ella representa este nombramiento, para el que debió pasar por un largo proceso, el cual comenzó el año pasado y este viernes se concretó.

¿Qué la motivó a aceptar el cargo de la primera embajadora de Unicef Guatemala?

Siempre he tenido esa gana de apoyar a mí país, de ayudar en donde haya necesidad. En otras ocasiones he apoyado, el año pasado cuando fue la erupción del volcán hice varios conciertos benéficos. Siempre trato la manera de ayudar y estoy usando mi plataforma para hacerlo.

Fue increíble cuando me llamaron para ser parte de Unicef y tengo muchas ganas de colaborar, de empezar ya, y de alzar mi voz por los niños.

No es fácil ser niño en Guatemala, la mitad de los menores de cinco años tiene desnutrición crónica, las cifras de embarazos en adolescentes son altas, y las oportunidades de desarrollo para los jóvenes son escasas. ¿Cómo contribuiría Gaby Moreno, una artista reconocida en el ámbito internacional, a cambiar esta situación?

Lo más importante es que la gente conozca de la realidad que se vive en el país. No muchos saben de esta situación tan precaria, al menos yo desconocía que tan fuerte era, esto de que uno de cada dos niños sufre desnutrición crónica, de cinco años para abajo. Eso me impactó y fui a estas comunidades, vi cómo están viviendo, lo vi de primera mano. Es importante que la gente conozca esta información.

Por mi parte, voy a promover y participar en campañas de sensibilización, de información, para que haya verdaderos cambios sociales y culturales en el país.

¿Qué conlleva su papel de Embajadora de Buena Voluntad de Unicef Guatemala?

Mi compromiso es venir una o dos veces al año a Guatemala y hacer visitas de campo o misiones, que fue lo que hice en los dos últimos días, ir a visitar a las comunidades, ver el trabajo que están haciendo y luego divulgar esa información.

Vamos a seguir platicando (con Unicef) para ver de qué otra manera puedo apoyar.

 

En Guatemala las niñas están en una condición de mayor vulnerabilidad. ¿De qué manera Gaby Moreno, la artista, podría visibilizar esa situación?  

Dar a conocer todo lo que están viviendo, mostrando las cifras, la realidad de lo que están viviendo las niñas, los niños también. Claro que las niñas están viviendo una situación más difícil, pero creo que todo se reduce a que hay que hablar de esto.

Hay mucha gente que lo está ignorando o están en negación total, no lo quieren ver. Acá en la capital estamos en una burbuja, no vemos realmente lo que se está viviendo en el resto del país. Más del 90% de la población está viviendo situaciones muy precarias.

Básicamente ese será mi trabajo junto a Unicef, hablar, alzar mi voz, decirles a todos que esto no está bien y defendiendo los derechos de las niñas y de los niños.

En Guatemala ¿Se puede lograr que los niños sean valorados y considerados una prioridad para el país?   

Debemos de tener la esperanza e involucrarnos, poner nuestro granito de arena, y conocer la situación del país para ver de qué manera se puede apoyar, ayudar a cambiar esto.

Yo si tengo esperanza, ya lo he visto, con estas comunidades, por muy pequeñas que sean, ya se ven los cambios. Unicef lleva acá muchos años y el trabajo que están haciendo es maravilloso.

¿Fue difícil que Unicef la convenciera de ser parte de su equipo?

Para nada, cuando recibí el correo y la invitación, de inmediato dije: “Sí, cuando voy (a Guatemala)”. Tenía muchas ganas de hacer estas misiones, estar de cerca con los niños, eso es lo que más quiero hacer.