Justicia

Extorsiones en Guatemala: Sistema Penitenciario identifica conexiones ilegales de internet en cárceles

Las redes sociales se han convertido en una fuente de extorsión que están utilizando privados de libertad y ahora que se acerca la temporada navideña aunado a la reactivación económica las autoridades buscan atacar este flagelo.

Los privados de libertad acceden a redes de internet para extorsionar por redes sociales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Los privados de libertad acceden a redes de internet para extorsionar por redes sociales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Mientras las autoridades penitenciarias luchan por bloquear la señal de telefonía celular en las cárceles, los privados de libertad han encontrado una forma efectiva de acceder a internet y a través de las redes sociales extorsionar a sus víctimas.

Esta modalidad de extorsión ya fue detectada, pero combatirla es más complicado, según reconoció a Prensa Libre Luis Rodolfo Escobar, director del Sistema Penitenciario (SP).

Hasta ahora se han identificado estas prácticas en dos centros en particular: el Centro Preventivo para Hombres, en la zona 18, y la Granja Penal Pavón, en Fraijanes, en donde ya se han encontrado innovadores sistemas que desde el exterior surten la señal de internet.

Escobar explicó que ya hay coordinación con otras autoridades para desmantelar las redes de señal en los centros carcelarios donde se ha detectado y en donde se han encontrado repetidores de señal de internet, teléfonos celulares, equipo de computación, amplificadores de señal inalámbrica para internet y telefonía.

¿Cómo operan?

Lo novedoso son las antenas inalámbricas que trabajan en frecuencia abierta, como las de 2.4 MHz y 5.8 MHz que ahora traen los transmisores de señal de internet. Son antenas punto a punto, denominadas “jaulas de gorila”, que trabajan direccionándolas a un determinado lugar con alcances que pueden ir desde 20 a 40 kilómetros en línea, según potencia y necesidad.

Los dispositivos receptores son, primero, repetidoras de señal que alcanzan a distribuir el servicio a distintos sectores de la prisión; luego, los privados se pueden conectar desde computadoras y teléfonos inteligentes, que han ingresado de manera ilegal, a las redes sociales, para acechar a sus víctimas.

La investigación del Sistema Penitenciario también identifica otra forma de acceder a internet, y es a través de la señal de cable, un privilegio que siempre han solicitado los privados de libertad, y ahí aprovechando la conexión de fibra óptica, que les permite acceder a internet.

Escobar reconoció que en la última operación se desmontó un punto de entrada de fibra que llevaba a los sectores del centro carcelario antenas y otros dispositivos.

“Los bloqueadores de señal —de teléfono— funcionan correctamente, y la evolución del delito de las extorsiones ahora se canaliza por llamadas de WhatsApp y otras redes sociales. Los operativos se han efectuado en el Preventivo de la zona 18, pero se ampliarán a escala nacional”, aseguró el director, al explicar que la incautación de transmisores y celulares han sido importantes en el año, pero no son suficientes.

Controles en redes

El director del SP confirmó que se realizará un control específico con el suministro de cable que provee el servicio de televisión, ya que no son compañías oficiales o reconocidas, sino empresas que podrían tener vínculos con las estructuras delictivas que comenten las extorsiones.

Describió el proceso: se desmantela una red, se deja limpia el área, y por la noche nuevamente están volviendo a instalar el equipo.

“Hay múltiples oficios a los directores de cárceles en donde se hace la limpieza de las redes; pero de volverlos a encontrar, ellos serán los responsables”, sentenció el director.

Actualmente se está trabajando con otras autoridades para investigar a las empresas pequeñas que surten el cable en los alrededores de los centros carcelarios, para constatar que operen de manera legal. Tampoco se descarta presentar denuncias penales, si se logra identificar a los proveedores del servicio.

“Uno se ubica en el Preventivo, y aparecen 10 señales de wifi —internet inalámbrico. Y resulta que son empresas pequeñas, que yo podría llamarlo como empresas clandestinas”, enfatizó Escobar.

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Estas supuestas compañías no solo envían la señal al Preventivo, sino también colocan la fibra óptica, y actualmente se trabaja en “descablear” esa infraestructura, explicó el funcionario.

El plan consiste en captar y desmantelar las redes tecnológicas que proveen servicios que facilita la extorsión a partir de esta semana.

“El descablear es novedoso, no se había presentado con anterioridad, y ahora estamos enfocados para que no tengan acceso a redes sociales, para evitar que empiecen a acosar a la población, y cuando identifiquemos a los responsables serán llevados a un espacio de aislamiento y control”, apuntó.

Nueva modalidad

Ricardo Flores, consultor en temas de seguridad, explicó que hay esquemas de extorsión en redes sociales y muchas veces los protocolos de privacidad que manejan estas compañías no permiten que las entidades de investigación puedan hacer un trabajo fácil de seguimiento porque siempre depende de la información que proporcionen estas aplicaciones.

Sobre la operación, dice Flores, hay estructuras dentro de los penales que son más robustas y que invierten para poder delinquir, y se tiene información que han adquirido pequeñas empresas que comercializan internet y proporcionan fibra a través de cableado y en algunos casos donde se permite ingresan la señal de manera inalámbrica.

La operación no es difícil, y citó como ejemplo que una modalidad es que alguien renta una vivienda cercana al centro carcelario, adquieren el servicio de internet y luego a través del transmisor de señal hacen un cableado que llega al recinto, burlando controles y bloqueos en las cárceles; y no se descarta que exista complicidad con algunos guardias.

Lo que proceda ahora es que el Sistema Penitenciario tenga contacto y comunicación con la Unidad de Control de Empresas de Cable, y la Superintendencia de Telecomunicaciones, ya que estas supuestas empresas son comercializadoras que compran un paquete de internet para que ellos puedan revenderlo o redistribuirlo, y es así es como los reclusos acceden al internet.

Para ello habría que iniciar un proceso que podría iniciar con la cancelación de las licencias para poder prestar el servicio, explicó.

Recomendaciones básicas

El experto brindó recomendaciones puntuales a la ciudadanía para evitar ser víctima de extorsión:

  • A la población en general tratar de compartir menos datos, y ahora por pandemia se incrementó mucho los temas de servicios a domicilio, y se compartió el número de teléfono y dirección de residencia de las personas por lo que se debe de limitar esa facilidad y que traten de tener otro número para poder hacer pedidos a domicilio.
  • Para los propietarios de los negocios resguardar su identidad.
  • Si es víctima de extorsión el primer punto es denunciar, y hay un problema que las personas no denuncia por la falta de credibilidad de las autoridades, y si denuncian las víctimas tienen temor de que existan agresiones, pero los casos se manejan reservas del proceso.
  • Existen tres tipos de extorsionadores, que están los imitadores que al azar hacen el chantaje, llaman, pero no cuenta con datos concretos. Otro grupo no forma parte de una banda, pero se dedica al delito y cuentan información general. Lo más delicado son las estructuras que hacen una vigilancia, el que cobra, el que amenaza y el que recoge el dinero que son más grandes y peligrosas.