Alertan de mal uso de las redes para atentar contra la democracia

Grupos de poder utilizan distintas estrategias para intentar manipular la información en internet. Esto reduce la libertad de los usuarios de la web, advierte la organización Freedom House.

Publicado el
La democracia y la libertad de los cibernautas estaría en riesgo, según los datos de un estudio realizado en varios países. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La democracia y la libertad de los cibernautas estaría en riesgo, según los datos de un estudio realizado en varios países. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Un debate que cada vez toma más relevancia a escala mundial es el papel que juega  internet   en el desarrollo de la democracia.


A esta discusión global se han sumado los hallazgos de un estudio presentado el martes recién pasado por la organización Freedom House, el cual revela que una buena cantidad de usuarios  están expuestos a intentos de manipulación de la opinión o censura por  los distintos gobiernos. Guatemala no es la excepción.

El informe Libertad en internet 2017,  presentado en Washington, EE. UU.,  se centra en el periodo de entre junio de 2016 y mayo de este año, y evalúa la situación en 65 países, que suman el 87 por ciento de los usuarios de internet en el mundo.

De acuerdo con el estudio, las tácticas de manipulación y desinformación en internet desempeñaron un papel importante en las elecciones de al menos 18 países, incluido EE. UU.,  “lo que dañó la capacidad de los ciudadanos de elegir a sus líderes sobre la base de noticias objetivas y debates auténticos”, indica el documento.

Aunque entre los países que evaluó Freedom House no se incluye a Guatemala, sí se pueden identificar ciertos patrones que fueron documentados por los investigadores de la organización.

Utilizar comentaristas a favor del Gobierno, bots que saturan las redes con discursos prefabricados, cuentas falsas para desinformar, propagar noticias falsas y distribuir propaganda gubernamental son las tendencias globales  identificadas en Libertad en Internet 2017 que se pueden percibir y están latentes en las redes sociales del país.

A consideración de Renzo Rosal, jefe de la Unidad de Medios de Comunicación del Tribunal Supremo Electoral, en Guatemala hay un auge en los intentos de manipulación de la opinión pública en determinados temas. 

Los centros de llamadas y  oficinas que manejan cientos de cuentas falsas en redes sociales para dar apariencia de apoyo popular a ciertos  temas se han incrementado, y la institucionalidad del país aún no tiene capacidad para investigar a los netcenter.

El Tribunal no tiene realmente capacidad para impedir el mal uso de las redes sociales e internet, pues no existe legislación. “En el país se deben generar herramientas para frenar las actividades ilegítimas, de desprestigio o desacreditación en redes sociales, que durante tiempos electorales tienden a intensificarse”, dijo Rosal. Estas prácticas “amenazan la libertad y la democracia del país”, agregó.

Prácticas extendidas

Muchos gobiernos de todo el mundo han aumentado “drásticamente” sus intentos de manipular la información.

  • Según el  estudio de Freedom House, las tácticas de  desinformación en Internet desempeñaron un papel importante en las elecciones de al menos 18 países.
  • Los gobiernos  de un total de 30 países desplegaron “alguna forma de manipulación” para distorsionar la información en Internet. Esto representa un incremento de siete más que los 23 del periodo anterior.
  • Desde junio de 2016, 32 de los 65 países evaluados en el estudio vieron deteriorada su situación y los retrocesos más notables los registraron en Ucrania, Egipto y Turquía.
Las redes son utilizadas para manipular la información a conveniencia de los políticos. (Foto Prensa Libre Hemeroteca PL)

Colombia y México

En Colombia, Freedom House detectó que se utilizaron tácticas de manipulación en redes sociales en la campaña a favor del “no”, en el plebiscito para firmar los acuerdos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Por aparte, en México se denuncian las “prácticas de vigilancia ilegal”, recogidas en las investigaciones, las cuales revelaron “que el spyware —programa espía—  del Gobierno atacaba de manera abusiva a las personas involucradas en la investigación de la corrupción y los abusos contra los derechos humanos.