Sin protección en los cielos, Guatemala no ha comprado aeronaves desde de 1960

El Gobierno de Guatemala pretende comprar una flota de aeronaves que le permita combatir al crimen organizado, especialmente el narcotráfico que ha invadido el espacio aéreo, por lo que recibe ofertas de varios países, según fuentes militares.

Cuatro aeronaves participaron en el desfile del Día del Ejército. (Foto Prensa Libre. Andrea Domínguez )
Cuatro aeronaves participaron en el desfile del Día del Ejército. (Foto Prensa Libre. Andrea Domínguez )

De acuerdo con Óscar Pérez Figueroa, vocero del Departamento de Información y Divulgación del Ejército, en la actualidad las fuerzas aéreas de la región se encuentran amenazadas y constantemente se viola el espacio aéreo del país por aeronaves que trasiegan drogas, por lo que es necesario contar con aviones con capacidad de reaccionar ante ese riesgo.

Pérez asegura que el control del espacio aéreo mejoró luego de la adquisición de un equipo de radares, pero que no se cuenta con una flotilla de aviones con capacidad de interceptar las avionetas del crimen organizado que, regularmente, trasladan droga desde Colombia.

Según el portavoz militar, hasta el 2010 contaron con equipo aéreo capaz de perseguir a ese tipo de vuelos, pero que en la actualidad estas aeronaves -Cessna A-37B Dragonfly- ya salieron del mercado porque datan de la década de 1960, por lo que ya no se consiguen repuestos para su mantenimiento.

“Se encuentran en tierra sin poder efectuar vuelos, porque datan de la Guerra del Vietnam, ya no responden a las necesidades de seguridad que deben gozar los pilotos de la Fuerza Aérea Guatemalteca. La visión es recuperar las capacidades para neutralizar las acciones del crimen organizado transnacional”, afirmó Pérez.

Para el 2020

Las declaraciones del portavoz militar se dieron luego de que se conoció por medios periodísticos internacionales que Guatemala se encontraba en proceso de adquirir aviones IA-63 Pampa, que diseña y construye la fábrica Argentina de Aviones, y el Aero L-39NG, desarrollado por la compañía checa Aero Vodochody.

Al respecto Pérez negó que se hayan concretado compras; sin embargo, informó que se encuentran en la fase de evaluación para adquirir una flota, cuyo número de aeronaves no se ha determinado, pues dependerá del presupuesto que se asigne el próximo año.

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Además, dijo que están a la espera de que otras empresas presenten sus propuestas para poder elegir sobre una matriz que cumpla con las características de precio, velocidad y autonomía, así como capacitación para pilotos, repuestos y asistencias técnicas. “Todo está en fase de evaluación técnica y legal”, remarcó.

Pasado oscuro

Durante el gobierno del presidente Otto Pérez Molina también se anunció la compra de una flota de aeronaves por US$133 millones -unos Q1 mil 25 millones-. En octubre del 2013 se conoció que se había concretado la adquisición de seis aviones A-29 Súper Tucano con la Empresa Brasileira de Aeronáutica (Embraer), la cual era investigada en Estados Unidos por corrupción.

El 18 de noviembre de ese mismo año, Pérez Molina suspendió la compra porque se descubrió una sobrevaloración de Q18 millones, aunque pese a la cancelación del contrato el país debió pagar Q4.7 millones por no cumplir con el acuerdo de compra.

El Súper Tucano es un avión turbohélice diseñado para el ataque ligero, contrainsurgente y entrenamiento avanzado de pilotos. El precio de cada Súper Tucano es de aproximadamente US$8 millones – unos Q61.69 millones-, aunque varía de acuerdo con las características de la aeronave y del sistema de armas. Su costo de vuelo por hora se estima en US$400 -unos Q3 mil 84-.

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Para entonces, el diario brasileño Valor Económico, en su edición del 19 de diciembre del 2012, publicó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos había comenzado a investigar a la empresa Embraer después de haber hecho negocios con el gobierno de República Dominicana, en el 2010, por un monto de US$92 millones -unos Q709 millones, que incluía la venta de ocho aviones de combate.

El medio detalló que en esa investigación Embraer estaba acusada de haber pagado soborno de US$3.5 millones -unos Q26.9 millones- a un coronel de la Fuerza Aérea Dominicana y a un senador.

Historia de donaciones

Aunque Guatemala ha comprado algunas aeronaves, la historia aérea está marcada por donaciones, pues la mayor parte de su flotilla ha sido regalada por Estados Unidos desde1930 y 1940, cuando ocurrieron las guerras mundiales.

En esos años, Guatemala le declaró la guerra a Alemania, por lo que por circunstancias de seguridad hemisférica y geopolítica, Estados Unidos construyó cuatro aeródromos en el país, donde está el actual Aeropuerto Internacional La Aurora, Puerto de San Jose, Puerto Barrios y Retalhuleu.

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Guatemala recibió como donación de aviones DC-6, DC-12 de transporte, como parte del Programa de Asistencia Militar (MAP), en el marco mundial que se vivía y que era gobernado por militares.

Una nueva flotilla de aeronaves junto a otros vehículos militares y armamento fueron proporcionados por el gigante del norte a partir de 1954 al llegar la contrarrevolución encabezada por el coronel Carlos Castillo Armas que derrocó al también militar, Jacobo Árbenz Guzmán, en el marco del conflicto armado interno, indica el coronel y actual presidente de la Academia de Geografía e Historia, Jorge Ortega Gaytán.

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De acuerdo con Ortega Gaytán, quien también fue vocero DEL Ejército durante el periodo de Otto Pérez Molina, el gobierno que recibió mayor apoyo en materia de aeronaves fue el presidente Miguel Ydígoras Fuentes (1958-1963). “Fue el momento cumbre de la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), porque se dominó el espacio aéreo del país por la cantidad de aviones que tenía Guatemala”.

En los años de 1970 el país llevó a cabo su primera compra de aeronaves debido a que Estados Unidos había suspendido la ayuda militar a Guatemala por violaciones a los derechos humanos, aunque, según fuentes castrenses, el motivo real fue que el presidente Kjell Eugenio Laugerud García (1974-1978), se había propuesto invadir Belice, lo cual provocó esa reacción estadounidense.

Según Ortega Gaytán, el gobierno presidido por Laugerud, decidió comprar, aproximadamente, una docena de aviones Araba de fabricación israelí, los cuales fueron usados para efectuar traslados de personal militar, civil, e incluso productos agrícolas que se cosechaban en la región de Ixcán. El precio de estas aeronaves se guardó como secreto militar.

Se abren las compras

Según Pérez Figueroa, a partir de los años de 1990 Estados Unidos reactivó el apoyo militar al país y en esos años vendió a Guatemala cuatro aviones de combate PC-7 Pilatus, equipados con armamento calibre .50, así como capacidad de lanzar bombas de 250 libras. “Eso de que EE. UU tiene vedado vender armas al país es un mito”, expresó.

El vocero militar dijo que desde la década de 1990, Estados Unidos ha vendido y donado a Guatemala armamento de diversos tipos como los fusiles M-16, M-16-203 y otros. Además, el país recibió 180 jeeps blindados multipropósitos en el 2017, por los cuales Guatemala no pagó un centavo; sin embargo, los vehículos artillados fueron dados a la Policía Nacional Civil.

La misma fuente también señala que en el marco del conflicto armado interno, EE. UU. vendió al país aviones Focker exclusivamente para el transporte y que durante el gobierno de Álvaro Arzú (1996-2000) se compraron aviones de entrenamiento Pillan para la Escuela Militar de Aviación, en 1998.

El vocero de las fuerzas armadas dice que antiguamente las compras se hacían bajó el régimen de secreto militar, pero que a partir de los últimos años para lograr transparencia se hacen a través de las Ley de Compras y Contrataciones.

Aeronaves de apoyo

La Fuerza Aérea Guatemalteca exhibió ayer, durante el desfile por el Día del Ejército, seis aviones y siete helicópteros que forman parte de un plan de recuperación de capacidades en apoyo y gestión de riesgo, según Óscar Pérez, vocero de la institución.

Pérez añadió que cuentan con cuatro aviones Gran Caravan, dos comprados en el 2018 por Q59 millones, uno donado por el Comando Sur de EE. UU.   y el otro entregado en extinción de dominio. En el 2018 también se compraron dos aviones de entrenamiento tipo Archel Q11 millones.

Seis de los helicópteros fueron entregados en extinción de dominio y otro fue reparado. Ninguna de esas aeronaves está destinada a la lucha contra

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