Crisis en frontera colombo-venezolana crece con centenares de deportados

Por el puente internacional Simón Bolívar no paran de transitar este martes centenares de colombianos deportados de Venezuela, a la espera de que la “firmeza”  prometida por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ponga fin a esa crisis humanitaria.

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<em>Colombianos regresan a su país desde Venezuela a través de Cúcuta, Colombia.</em>
Colombianos regresan a su país desde Venezuela a través de Cúcuta, Colombia.

Desde que el pasado viernes el presidente venezolano, Nicolás Maduro, decretó el estado de excepción en el estado fronterizo de Táchira, han sido deportados al menos 861 colombianos, de los cuales 170 son menores.

Los colombianos han sido deportados solo con lo que llevaban puesto y fueron enviados a Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, según datos oficiales divulgados hoy.


Las alambradas dispuestas por el presidente Maduro en el tórrido puente internacional Simón Bolívar, que une Cúcuta con las ciudades venezolanas de Ureña y San Antonio, han dividido en dos a un mismo núcleo urbano que compartía familias y negocios.

“Solo nos dijeron que (nos deportaban) por ser colombianos. Nos decían venezolanos o colombianos?, pues camine” , relató a Efe Rocío Angarita sobre su expulsión del país en el que ha vivido los últimos 13 años.

La mayoría de los deportados llevaban viviendo en Venezuela varios años y señalan que han sido expulsados de sus casas a empujones, en mitad de la noche, por la Guardia Nacional Bolivariana  (GNB) de Venezuela.


“Solo nos dejaron ponerle los zapatos a los niños” , agregó Angarita.

Algunos de los deportados explicaron a Efe que cuando se marchaban, sus casas fueron derribadas con todos sus bienes en el interior, y añadieron que varios hogares habían sido marcados por los soldados venezolanos con la letra “D”  de demolición y destrucción.

En el puente internacional Simón Bolívar, de alrededor de un kilómetro de longitud, se agolpan por la parte de Cúcuta, unas 200 personas en una calma tensa.

En medio del viaducto, miembros del Grupo de Operaciones Especiales de Colombia  (GOES) y de la GNB venezolana, equipados con material antidisturbios, conversan separados por la verja enrejada que corta su paso.


No obstante, la actividad comercial en los alrededores es la habitual con puestos de cambio de moneda formales e informales y servicios clandestinos de moto-taxi que ofrecen viajes de ida y vuelta a Venezuela por valor de 40.000 pesos colombianos  (unos 12 dólares) .

Una solución que podría valer para el centenar de venezolanos que esperan poder regresar a sus casas ya que su visita a Colombia coincidió con el cierre de las fronteras.

A nivel institucional, la respuesta por parte de Colombia ha ganado en contundencia desde que la canciller, María ngel Holguín, calificó como una “decisión soberana”  el cierre de los pasos entre ambos países.

El presidente Santos, que en este tema ha mantenido una postura estrictamente diplomática, elevó hoy el tono de sus declaraciones al asegurar que su Gobierno defenderá con “firmeza”  a sus ciudadanos.


“No nos falta ni nos faltará firmeza para defender a todos nuestros connacionales, donde quiera que su seguridad se vea amenazada o sus derechos fundamentales violentados” , señaló Santos en un comunicado difundido por la Casa de Nariño, sede del Gobierno.

El jefe de Estado colombiano envió a Cúcuta una comitiva encabezada por la canciller Holguín y su colega de Interior, Juan Fernando Cristo, para coordinar los trabajos de un Puesto de Mando Unificado y hacer frente a la crisis humanitaria.

Esta delegación ministerial fue abucheada y chiflada por los habitantes de la ciudad fronteriza colombiana cuando se dirigía al puente internacional Simón Bolívar.

Un recibimiento diferente tuvo el expresidente colombiano lvaro Uribe, quien visitó esta noche la zona fronteriza y, megáfono en mano, comparó la situación que viven los colombianos deportados con la vivida por los judíos a manos de los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

“Así como Hitler infundió odio contra los judíos (…) y todo terminó con el asesinato de seis millones de judíos, la dictadura castro-chavista de Venezuela está dedicada a infundir odio contra el pueblo colombiano llamando a nuestras mujeres prostitutas y a nuestros compatriotas paramilitares” , dijo Uribe.

Del total de los deportados, 678 colombianos han sido realojados en albergues habilitados en Villa del Rosario, un municipio cercano a Cúcuta, mientras que el resto se ha dirigido a donde familiares en Colombia.

Por otro lado, la Cruz Roja Colombiana estableció un corredor humanitario entre ambos países para trasladar a los pacientes que requieran atención médica a centros hospitalarios de Cúcuta.

Sin embargo, el río de personas que normalmente transita de un lado a otro no desaparece en las trochas, esos senderos forestales clandestinos que comunican los dos países, pero que hoy son más peligrosos de lo normal ante las posibles represalias de las fuerzas especiales venezolanas.

Maduro descarta  reabrir a corto plazo la frontera

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recalcó este martes que la frontera con Colombia seguirá cerrada hasta que no se cumplan unas condiciones mínimas, que incluyen la captura de los autores del ataque a militares venezolanos y el desmantelamiento de los “grupos paramilitares”  en la zona.

En una conferencia de prensa con medios internacionales que se centró en los problemas con Colombia, Maduro descartó que “a corto plazo se puedan cumplir esas condiciones mínimas”  para la reapertura fronteriza.


“La frontera va a seguir cerrada caballeros, hasta que no restablezcamos un mínimo de convivencia, de respeto a la legalidad y a la vida, y a la economía. Va a seguir cerrada, digan lo que digan en Bogotá, en Cúcuta, no me importa lo que digan de mí” , afirmó Maduro.

El presidente venezolano aseguró que el ataque del pasado jueves a tres militares y un civil venezolanos “no ha sido casual, sino una orden por la que se pagó 100 millones de pesos colombianos”  detrás de la cual están “los paramilitares dirigidos por (el expresidente colombiano) lvaro Uribe” , contra quién espera que “haya justicia internacional” .

“Detrás del pueblo noble que viene a trabajar vienen las bandas de contrabandistas, de paramilitares” , dijo Maduro sobre lo que calificó como “una invasión paramilitar silenciosa”  en el marco de un “plan especial decretado por Uribe para acabar con la revolución bolivariana” .

Maduro destacó que desde la muerte de su antecesor en el cargo, Hugo Chávez, “ha empeorado la conspiración contra Venezuela”  y afirmó que en un año han neutralizado productos relacionados con el contrabando y la acaparación de alimentos suficientes “para satisfacer por dos meses la demanda de Venezuela” .

“Venezuela es víctima del paramilitarismo y el narcotráfico, del modelo capitalista de la derecha colombiana” , insistió Maduro y se preguntó “cuánto daño le han hecho el narcotráfico y el paramilitarismo de Colombia a Suramérica” .

El presidente confió en que la reunión del próximo miércoles en Cartagena entre las cancilleres de Venezuela y Colombia junto a gobernadores de las zonas fronterizas afectadas “sea un paso positivo”  para “construir una nueva frontera, productiva, sana, humana, respetuosa de la vida, de la ley y del derecho internacional” .

“El objetivo de la reunión el miércoles es hacer una profunda y dramática exigencia porque ya basta. Llevemos todas las pruebas de cómo entrenan a venezolanos allá para venir a asesinar a Robert Serra” , señaló en referencia al diputado chavista asesinado en octubre de 2014 en su casa de Caracas.

Y confió en que en Cartagena se pongan las bases para que “sea abolida definitivamente la dictadura terrorista que han impuesto en la frontera tanto de Colombia como de Venezuela los grupos criminales paramilitares, las bandas criminales, contrabandistas” .

A su juicio, el cierre de la frontera “ocasiona grandes bienes”  para reestructurar la zona de los “graves daños”  ocasionados por “los paramilitares y contrabandistas” .

Maduro además remarcó la necesidad de limitar la inmigración colombiana hacia Venezuela y señaló que su país “no aguanta más, Venezuela está luchando por su dignidad, por su desarrollo y no aguantamos más porque se están viniendo en éxodo masivo” .

“Y ahí tenemos los datos, este año han llegado 121 mil colombianos” , insistió Maduro antes de destacar por otra parte, que el precio del barril de petróleo venezolano se situaba hoy en 37 dólares frente a los cerca de 100 dólares a los que se cotizaba hace 11 meses.

En tanto, el presidente venezolano anunció que ya fueron identificados los presuntos paramilitares colombianos implicados en el ataque a los militares venezolanos, y que fue detenida una mujer de entre ellos y están “a punto de capturar al resto” .

Explicó que “desde hace semanas”  se estaba haciendo seguimiento a estos supuestos criminales y dijo que su captura se realizó “gracias a la colaboración de todas las autoridades colombianas y del presidente (Juan Manuel) Santos” .

Asimismo, Maduro informó de la detención de 10 paramilitares en el barrio La Invasión de la venezolana ciudad fronteriza de San Antonio del Táchira, donde se cerró uno de los pasos hacia Colombia en un operativo donde también se encontraron armas, explosivos, “uniformes de paramilitares e insignias de paramilitares” .

El mandatario añadió hoy además un nuevo municipio fronterizo a los cinco en los que declaró el pasado viernes el estado de excepción por 60 días para combatir el contrabando y los grupos de delincuencia organizada.

Maduro también contempló la posibilidad de activar una solicitud de apoyo a la Unasur, cuya presidencia actualmente ostenta Uruguay, así como invitar a Caracas al secretario general de ese organismo, el expresidente colombiano Ernesto Samper, con el fin de “canalizar toda esta circunstancia que estamos afrontando en la frontera” .