Internacional
Elon Musk y su hijo Æ en China: Así se acercaron los directivos chinos para tomarse selfis en Pekín
Ni Trump ni Xi Jinping fueron los más populares de la cumbre, ya que Elon Musk fue el hombre con el que todos los presentes querían fotografiarse.
Elon Musk llega con su hijo X Æ A-12 a la reunión entre el primer ministro chino y empresarios estadounidenses en Pekín, China. (Foto Prensa Libre: EFE)
La presencia de grandes ejecutivos estadounidenses marcó el tono económico de la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Pekín, donde coincidió con su homólogo Xi Jinping en que Irán no debe tener armas nucleares y en la necesidad de abrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos sin cobrar derecho de paso.
Directivos como Elon Musk, de Tesla, y Tim Cook, de Apple, acompañaron al mandatario republicano en la ceremonia de bienvenida e incluso accedieron al salón del Gran Palacio del Pueblo, donde se celebró la reunión entre las delegaciones, algo que, de acuerdo con la agencia de noticias EFE, es poco habitual en este tipo de encuentros.
El mandatario chino Xi Jinping afirmó ante los empresarios estadounidenses que las puertas de China “solo se abrirán cada vez más”, mientras que el presidente Donald Trump sostuvo que había llevado a la ciudad de Pekín a los máximos responsables de las empresas invitadas como una muestra de “enorme respeto” hacia China y su líder.
Sin embargo, ni Trump ni Xi Jinping fueron los más populares de la cumbre, ya que Elon Musk fue el hombre con el que todos los presentes querían hacerse una fotografía, principalmente porque el inversor de origen sudafricano cuenta con un patrimonio neto estimado en US$450 mil millones y es la persona más rica del mundo, según Forbes.
ELON MUSK SPINNING AROUND GETTING THE MOMENT IN CHINA pic.twitter.com/BCA1jwV0xM
— RT (@RT_com) May 14, 2026
Elon Musk: El protagonista de China
El empresario sudafricano de 54 años, Elon Musk, se convirtió en el protagonista inesperado del importante evento internacional en la ciudad de Pekín, China, eclipsando a figuras como el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping, quienes escenificaron su voluntad de cooperación durante la jornada central.
Mientras los líderes políticos y empresariales participaban en reuniones y actos oficiales, la atención mediática y el interés público se centraron en el fundador de Tesla y SpaceX, con decenas de personas intentando fotografiarse junto a él y su hijo X Æ A-12, de seis años, quien llevaba un chaleco de estilo chino durante su llegada a Pekín.
Las fotografías muestran al niño vistiendo una prenda con motivos de estilo chino, por lo que Elon Musk aclaró posteriormente, a través de X, que su hijo está aprendiendo mandarín y por esa razón decidió llevarlo a China, donde Donald Trump elogió a su anfitrión como “un gran líder” y aseguró que ambos mantienen una relación “fantástica”.
Por lo tanto, Elon Musk fue abordado repetidamente por fanáticos en China que le suplicaron una fotografía mientras él seguía haciendo caras graciosas. “¡Este será el primer multimillonario del mundo, se lo merece!”, agregó uno de los internautas tras destacar que Lei Jun, director de Xiaomi, fue uno de los que se tomó una selfi con él.
马斯克小儿子穿中国风马甲
— 李老师不是你老师 (@whyyoutouzhele) May 14, 2026
5月14日上午,马斯克与苹果CEO库克、英伟达CEO黄仁勋等十余名美方商界代表一同进入中美元首会谈现场。
引人注目的是,54岁的马斯克此行带上了6岁的小儿子,照片显示他穿着一件带有中式元素的上衣。 pic.twitter.com/t8C2ruNAkC
EE. UU. y China: Socios y no rivales
La delegación estadounidense, encabezada por Trump, Musk y Cook, presuntamente trabaja para encontrar puntos en común con sus homólogos chinos con el fin de estabilizar las cadenas de suministro e impulsar la inversión bilateral. Por ello, las conversaciones se centran en la energía y, especialmente, en los minerales de tierras raras.
“Estados Unidos y China están trabajando para estabilizar las cadenas de suministro mundiales a través de estos diálogos directos”, concluyó el portavoz de la Casa Blanca mientras acompañaba a la delegación estadounidense en Pekín, luego de destacar al líder chino Xi Jinping, quien defendió que ambos países deben ser “socios y no rivales”.

