Muerte de estudiante brasileña a manos de paramilitares nicaragüenses causa airadas protestas del gobierno sudamericano

Raynéia Lima, de 32 años, estudiante brasileña de medicina, fue asesinada el lunes por la noche por paramilitares, según testigos, cuando viajaba en su vehículo en una calle de Managua, lo que causó “la indignación” del gobierno del país sudamericano. 

Rayneia Lima, estudiante brasileña asesinada en Nicaragua. (Foto: Twitter/@javierbauluz)
Rayneia Lima, estudiante brasileña asesinada en Nicaragua. (Foto: Twitter/@javierbauluz)

En un comunicado, el gobierno de Brasil exigió explicaciones y una profunda investigación sobre el caso a Nicaragua, a la vez que condenó la violencia y la represión en ese país centroamericano. 


“El gobierno de Brasil condena el uso desproporcionado y letal de la fuerza, así como el uso de grupos paramilitares en operaciones con equipos de seguridad”, señala el texto. 

Más temprano, la Policía nicaragüense había emitido un comunicado en el que señalaba que un guardia de seguridad, “en circunstancias aún no determinadas”, disparó contra la estudiante, dice el texto, en el que también lamenta el ataque. 

Según el diario El Confidencial, el rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, donde la joven cursaba el último año de la carrera de Medicina, “coincidió con vecinos de Lomas de Monserrat de que paramilitares ubicados cerca de la casa de Francisco López Centeno, vicepresidente de Albanisa, abrieron fuego contra el vehículo de Lima, cuando circulaba por el Colegio Americano”.

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“Recibió un balazo en el pecho que le dañó el corazón, el diafragma y parte del hígado”, dijo el rector Medina, citado por ese matutino. 

La UAM también emitió un comunicado en el que condena la crisis que se vive en Nicaragua, y exigió a las autoridades que investiguen a fondo el caso. 

Según las versiones de testigos, la estudiante viajaba sola en su automóvil y era seguida por su novio, que al escuchar las ráfagas se bajó de su vehículo y la llevó agonizante a un hospital militar, donde murió. 

Trascendió que autoridades brasileñas están pidiendo medidas especiales de protección para el joven, como un testigo especial de lo que sucedió. 

Las protestas comenzaron el 18 de abril contra una reforma a la ley de seguro social, pero derivaron en una demanda de justicia y de la salida del gobierno del presidente Daniel Ortega y de su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

La Igelsia Católica media en un diálogo que no ha dado los resultados esperados, mientras que la represión contra las protestas y el propio clero continúan. 

Unas 310 personas han muerto desde el comienzo de las protestas, según varios diarios locales. 

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