Internacional
“Perú es clave”: Por qué los peruanos preferirían un presidente como Nayib Bukele, según un sondeo
Nayib Bukele compartió un sondeo en donde muestra que una parte de la población de Perú prefiere un mandatario como él.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, gesticula mientras pronuncia un discurso ante estudiantes de secundaria en el Gimnasio Nacional Adolfo Pineda en San Salvador el 15 de marzo de 2025. (Foto Prensa Libre: AFP)
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó recientemente en sus redes sociales un sondeo en el que revelaría que la población de Perú preferiría un presidente como él.
La imagen muestra que el 51% de la población peruana preferiría un presidente como Bukele, un porcentaje elevado si se observa que otros mandatarios obtuvieron cifras más bajas, como Donald Trump (11%) y Javier Milei (5%).
Bukele, además de compartir la imagen del sondeo, se limitó a comentar: “Perú es clave”.
Actualmente, la publicación ha alcanzado casi 500 mil visualizaciones y más de 21 mil reacciones en X.
El sondeo pertenece a la empresa peruana de investigación Datum International, que asegura en la misma publicación que la base para tomar esta medida fue de mil 200 encuestados.
La empresa también detalló que la técnica empleada para la encuesta fue presencial, en los hogares de las personas, con el uso de dispositivos móviles.
El sondeo se volvió viral luego de que, en los días anteriores, se conociera la destitución del presidente interino de Perú, José Jerí, por el propio Congreso peruano.
Jerí ascendió a la jefatura de Estado el 10 de octubre pasado, en su condición de presidente del Congreso, tras la destitución de su predecesora, Dina Boluarte (2022-2025), quien a su vez reemplazó al encarcelado mandatario Pedro Castillo (2021-2022), de quien era vicepresidenta.
Como presidente, buscó asemejarse a Bukele en El Salvador o a Daniel Noboa en Ecuador, mediante una reforma del sistema penitenciario e intervenciones en las cárceles, donde se exhibía a los presos en situaciones sumisas frente a las fuerzas de seguridad, además de decretar estado de emergencia para combatir a las bandas criminales.
Esto le permitió alcanzar una popularidad superior al 50% durante las primeras semanas, pero todo cambió a inicios de este año, cuando trascendió que, ya como presidente, había mantenido una serie de reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos de ellos contratistas del Estado y de la propia oficina presidencial.

