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“Tú eres mío y ella no”: la frase que evoca al “enmeshment”, trastorno psicológico que relacionan con el asesinato de Carolina Flores

El feminicidio de Carolina Flores abre la discusión sobre el enmeshment, una dinámica familiar que borra límites emocionales y puede derivar en relaciones conflictivas.

Carolina Flores Baja California México

El caso de Carolina Flores visibiliza un concepto psicológico poco conocido fuera del ámbito clínico(Foto Prensa Libre: Miss Teen Universe Baja California)

El feminicidio de Carolina Flores Gómez, exreina de belleza de 27 años, asesinada el pasado 15 de abril en un departamento de la colonia Polanco, en la Ciudad de México, ha desatado un debate que va más allá de la investigación penal.

Las frases que, según el video difundido en redes sociales, pronunció Erika María "N" —señalada como principal sospechosa y actualmente prófuga de la justicia— han generado una discusión sobre un concepto psicológico poco conocido por el público general: el enmeshment, o entrelazamiento familiar.

De acuerdo con la grabación, luego del ataque, la suegra de la víctima le dijo a su hijo: "Tu familia es mía, tú eres mío y ella no". Esas palabras han sido señaladas por especialistas en salud mental como una posible expresión de este tipo de dinámica relacional disfuncional.

¿Qué es el enmeshment?

El término fue acuñado por el terapeuta familiar Salvador Minuchin en la década de 1970. Describe una dinámica en la que los límites emocionales entre los integrantes de una familia se borran de manera excesiva, al punto de que cada miembro pierde parte de su autonomía e identidad individual.

Según la Asociación Americana de Psicología, se trata de situaciones en las que dos o más personas —generalmente familiares— se involucran de forma desproporcionada en las actividades y decisiones personales de los demás.

A diferencia de una relación familiar cercana y saludable, el entrelazamiento implica una fusión emocional que impide el desarrollo independiente de cada persona. En estas dinámicas, las emociones, decisiones y conflictos de un miembro repercuten de manera intensa y directa en los demás.

Diferencias con la codependencia

Aunque con frecuencia se confunden, el enmeshment y la codependencia no son lo mismo. Mientras que la codependencia describe el comportamiento de una persona que prioriza constantemente las necesidades de otra, el entrelazamiento es una dinámica grupal: todos los miembros involucrados pierden sus límites individuales y funcionan como una sola unidad emocional.

Cabe señalar que el enmeshment no está catalogado como un trastorno mental en manuales diagnósticos como el DSM-5. Los expertos lo describen como una forma de relación disfuncional que, sin embargo, puede estar asociada con problemas de ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades para establecer vínculos sanos en la vida adulta.

Su relación con el caso de Carolina Flores

Los especialistas en terapia familiar explican que el entrelazamiento puede generar lo que describen como un "triángulo" emocional conflictivo: uno de los adultos —con frecuencia la figura materna— percibe que su lugar en la vida del hijo está siendo desplazado por la pareja de este, lo que puede desencadenar conductas de celos, control o, en casos extremos, agresión.

En ese contexto, algunos profesionales de la salud mental han señalado que las dinámicas previas al crimen de Polanco —incluidos los conflictos durante el embarazo de Carolina, el traslado de la pareja a la Ciudad de México para alejarse del entorno familiar y la llegada de la suegra días antes del ataque— podrían ser consistentes con patrones de entrelazamiento severo.

Entre las señales más reconocidas de este tipo de dinámica, los expertos identifican la ausencia de privacidad emocional o física, la expectativa de acceso irrestricto a la vida del otro, la dificultad para separar los deseos propios de los del grupo familiar y la culpa al tomar decisiones de manera autónoma.

Consecuencias y abordaje

Las investigaciones en el campo de la salud mental indican que quienes crecen en entornos con estas características tienden a presentar mayor dificultad para regular sus emociones, menor tolerancia al estrés y problemas para construir una identidad propia. En la adultez, esto puede derivar en relaciones en las que se repiten patrones de dependencia.

El abordaje más recomendado por los profesionales es la terapia familiar, orientada a establecer límites claros, promover la comunicación asertiva y fomentar la autonomía de cada miembro. En los casos en los que no es posible el trabajo conjunto, la terapia individual puede ofrecer herramientas para identificar y modificar estos patrones.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.