Pluma invitada

Electores conscientes podrán cambiar futuro de Guatemala

Jaime Córdova

Políticos, en particular, y ciudadanos, en general, experimentan temor e incertidumbre por el laberinto que registra el actual proceso electoral, que podrá permitir al pueblo escoger nuevos mandatarios, diputados y alcaldes municipales honrados y responsables que proyecten un mejor horizonte para Guatemala, sometida desde hace años a un calvario de inseguridad, impunidad, corrupción, secuestros, sicariatos, extorsiones, ataques armados, asaltos, robos y demás abundantes tragedias.

La ciudadanía, lamentablemente escasa, no total, emitirá su voto en breve, para poder elegir a personajes probos que podrán ejercer una función digna y democrática en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con razonable esfuerzo, dedicación y capacidad, por el tiempo transcurrido, ejecutando inmediatos y drásticos cambios para que sus habitantes puedan vivir en paz, trabajar, proyectar su mejor desarrollo y borrar tan corrupta brecha impuesta por políticos indeseables.

Lamentablemente, durante este período preelectoral han sido asesinados algunos candidatos, manchando tan trascendental acto democrático. Este nuevo y triste panorama encaja en la trágica realidad que sufre el pueblo, no obstante que la Policía Nacional Civil y el Ministerio Publico han golpeado duro a extorsionistas y asesinos, pero necesitan más personal y mejores presupuestos, por el crecimiento exageradamente del país. A estos sujetos les importa caer de repente, pues los espera un hotel gratuito, con alimentación, hospedaje, deportes, negocios, armas, drogas, teléfonos, posibilidad de dirigir fechorías y escapar con dinero entregado a guardias y autoridades de Presidios.

Participarán nuevos candidatos a presidente, diputados y alcaldes, que podrán ganar y convertirse en héroes aplicando inmediatos y drásticos cambios. Otros buscarán seguir acarreando poder y fortuna a costillas de un pueblo callado, pacífico, pero también indiferente a la pasividad gubernamental de tantos años, cuyo dinero millonario pudo invertirse en educación, salud y combate de la pobreza. Otros más, sabidos de que perderán, apoyarán a quienes clasifiquen en la ronda inicial y compitan en una segunda vuelta, para obtener cuello, empleos y dinero.

El Poder Judicial juega importante papel en la aplicación de una recta justicia, condenando a corruptos y absolviendo a inocentes presos desde hace muchos años. Insólito, investigadores capturaron hace poco a numerosos extorsionistas y asesinos liberados recientemente, pese a poseer amplio récord delictivo. Los jueces capaces no deben eximir a estos sujetos para que cometan nuevas fechorías, pues víctimas, denunciantes y vecinos de estos malvados no acusan por temor a ser asesinados, como ha sucedido, pues en los procesos quedan registrados sus nombres y direcciones.

Necesitamos autoridades que limpien al país de tan asqueroso fango mantenido por políticos ladrones del sistema democrático. Urgen programas de educación, salud, seguridad, paz, trabajo y menos pobreza, entre tantas necesidades. La intolerancia incluye diarias y numerosas tragedias viales con escalofriantes cifras de muertos y heridos, pese al clamor preventivo que constantemente lanzan periodistas de opinión y medios de comunicación escritos, televisivos y radiales. Irresponsables pilotos conducen a excesiva velocidad, ebrios o drogados, sin importarles arriesgar sus propias vidas y dejar definitivo luto y llanto en sus hogares.

Estas elecciones constituyen una única y valiosa oportunidad para borrar poco a poco tan tenebrosa crisis que sufre la población, aunque deplorablemente buena parte de votantes ignora nombres y trayectoria de candidatos.