Pluma invitada

Urge cimentar justicia en elección de magistrados

El Organismo Judicial, importante poder del Estado, enfrenta dramática, controversial y urgente elección de nuevos 135 magistrados titulares y 90 suplentes de la Corte Suprema de Justicia y salas de Apelaciones, delicada tarea que está a cargo de la Comisión de Postulación y diputados al Congreso. Valiosa oportunidad para lograr legal aplicación de justicia, golpeada durante muchos años por abundantes abusos de la política partidista y el crimen organizado. El triunfo de tan importante conquista legal, a pesar de repudiables tentáculos sembrados por tradicionales enemigos de la patria, merecerá el aplauso consciente, responsable y justo de los guatemaltecos ansiosos de lograr cambios radicales que permitan borrar remoto oscuro jurídico y demás mutaciones sufridas por el país.

Selección de notables juzgadores todavía en proceso por diversas causas que han evitado la entrega de cargos por magistrados en funciones. El amparo presentado contra parlamentarios por el Ministerio Público en la Corte de Constitucionalidad, argumentando vicios en la formación de nóminas a magistraturas, violación de normas legales en cuanto a capacidad y honorabilidad de candidatos, elección transparente, reforma al sistema de administración de justicia, marginación de aspirantes no idóneos comprometidos con operadores políticos corruptos y depuración del sistema de justicia. La ciudadanía honrada aplaude esta posición del ente fiscalizador, pues añora una patria diferente, manchada por gobiernos del pasado y estructuras criminales vigentes.

Deshonesta función de algunos juzgadores corruptos que desviaron la recta y cumplida aplicación de justicia, con fallos antojadizos, estancamiento de procesos por años contra presos sin condenas o libertades, y demás aberraciones jurídicas, por intereses mezquinos, ideológicos, políticos y económicos. Agradecimiento a magistrados idóneos que dejan ejemplar legado a futuros juzgadores y abierta prevención a malos compatriotas y extranjeros. Arremetida del Gobierno contra criminales que reaccionan cometiendo más fechorías, inseguridad, criminalidad, impunidad, narcotráfico y demás mutaciones, con apoyo del Ministerio Público, diputados —no todos, por supuesto—, jueces, Ministerio de Gobernación, Policía Nacional Civil, Ejército, investigadores y habitantes dignos.

El estado de Prevención impuesto en varios municipios no debe ser anunciado, porque alerta a facinerosos. Repudiables últimos casos, inocente niña de 5 años muerta de 10 balazos en la cabeza por un idiota que debería haber sido abatido con 20 tiros en su perturbado corazón; y otra criatura de 4 años, violada y quemada por un imbécil familiar confeso. Fieras que deberían ser condenadas a muerte, como en el pasado, incluyendo extorsionadores, asesinos de profesionales, empresarios, finqueros, pilotos, ayudantes y pasajeros del transporte colectivo, mujeres, vendedores de helados, frutas, comidas y tortillas. El dinero malhabido podría servir para educación, salud, hospitales, desnutrición infantil, atención mayor a niños con cáncer, trabajo decente y prevención para que jóvenes no caigan en delincuencia.

Reestructuración del Sistema Penitenciario, nido delincuencial dirigido por presos poderosos, extorsionadores y matones, rodeados de lujos, seguridad, armas, licores, drogas y guardaespaldas; patanes que humillaban a humildes recluidos con torturas y encierro en bartolinas, además de obligar a familiares de presos a pagar para no hacer colas. Construcción de prisión de máxima seguridad para reos peligrosos que deberán trabajar para compensar servicios.

Programas de rehabilitación para procesados o condenados que anhelen reintegrarse a la sociedad. Pilotos homicidas sujetos a prisión y activación de restricciones de velocidad a vehículos de transporte colectivo y carga pesada, sin dañar a empresarios responsables, y muchos proyectos más.