Cómo Giammattei personaliza en el embajador de EE. UU., William Popp, el discurso sobre la soberanía

Por sexta vez en cuatro meses el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, ha enfocado la narrativa de un supuesto riesgo a la soberanía nacional en el embajador de EE. UU. en el país, William Popp, a quien alude cada vez con más frecuencia.

Publicado el
Guardar Compartir
Fotografía de archivo. William Popp, embajador de los Estados Unidos en Guatemala Alejandro Giammatei, Presidente en el acto de donación de vacunas por parte de los Estados Unidos a Guatemala.

Fotografía:  Erick Avila.            08072021
Fotografía de archivo. William Popp, embajador de los Estados Unidos en Guatemala Alejandro Giammatei, Presidente en el acto de donación de vacunas por parte de los Estados Unidos a Guatemala. Fotografía: Erick Avila. 08072021

La mención más reciente fue revelada ayer en una publicación de la fundación Heritage, de EE. UU. en la cual dos de sus comentaristas aseguran que sostuvieron el 26 de abril recién pasado una plática con Giammattei en la cual les habría manifestado su intención de pedirle a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) que abandone Guatemala por promover el “indigenismo”, una práctica en la que también estaría incurriendo el embajador William Popp.

La publicación titulada “La administración Biden aplaca a los enemigos latinoamericanos mientras golpea a los amigos estadounidenses” y que es firmada por Mike González y Mateo Haydar, vinculados a la Fundación Heritage, señala que los autores se reunieron con el mandatario en la Casa Presidencial el 26 de abril último, encuentro en el que el mandatario guatemalteco habría dicho que “la administración Biden ha estado tratando de desestabilizar a su gobierno”.

La publicación detalla que, durante esa reunión, Giammattei acusó al embajador estadounidense en Guatemala, William Popp, “de reunirse con líderes indígenas” para planear derrocarlo.

Sube tono de discurso

Fue el 6 de diciembre de 2021, y justo en un discurso en la sede en Washington de la fundación Heritage, cuando Giammattei empezó a dirigir su discurso sobre la supuesta violación a la soberanía nacional en contra de Estados Unidos.

En esa oportunidad, además de hablar sobre los logros de su gestión y de los desafíos transnacionales de la migración, dijo que “Guatemala seguirá siendo en mi gobierno, aliado y amigo de los Estados Unidos de América aún a pesar de este Gobierno…. Nos consideramos un país aliado y amigo, aunque existan funcionarios de este gobierno que no lo entienden en su justa y verdadera dimensión”.

Al hacer un análisis sobre los hechos documentados por diversos medios de comunicación en Guatemala, el discurso de Giammattei sobre la supuesta injerencia de Estados Unidos se personalizó en contra de Popp, a partir de que la misma Presidencia anunció el 17 de enero de 2022 (a partir de consultas hechas por periodistas) que el Gobierno de Alejandro Giammattei y la firma Ballard Partners firmaron un contrato de cabildeo a favor de Guatemala en Estados Unidos por un valor de US$900 mil que pagará China Taiwán.

La figura de Bollard resuena en el mundo del cabildeo e incluso algunos medios de EE. UU. como politico.com señalan que cuando ese personaje habla “los donantes importantes de Florida abren sus billeteras”. La firma y sus lobistas son cercanos al partido Republicano, al cual diversos actores políticos en Guatemala buscan acercarse o congraciarse por medio de discursos y actos supuestamente afines a sus valores e intereses.

Como lo documenta el medio Plaza Pública en una reciente publicación “existe un grupo de congresistas estadounidenses -entre ellos Marco Rubio- que se posicionaron recientemente a favor de la fiscal general Consuelo Porras. Junto al senador Michael Lee, Rubió envió una carta al Departamento de Estado para quejarse de supuestas influencias en esta elección”.

El 3 de febrero de 2022, en acto del Ministerio de Ambiente, Giammattei volvió a recurrir a la narrativa de la soberanía al afirmar que le quedan dos años de mandato, “pese a que algunos han estado tratando de serrucharme las patas de la mesa, de la silla. Por más que están luchando por que no llegue el mes de mayo y sea yo el que escoja al o la fiscal”.

Señaló que le “están armando el tango que quieren”, pero afirmó que, aunque Guatemala es un país pequeño, no permitirá injerencia extranjera. “Somos un país pequeño, pero mientras yo sea presidente a este país se le va a respetar y se va a respetar su soberanía”. Hasta ahí el discurso se mantuvo en la misma línea de diciembre.

Contra Popp

Una visita de embajador Popp a la torre de tribunales el 9 de marzo detonó las menciones contra el diplomático estadounidense.

En esa oportunidad,  Popp se presentó  para mostrar apoyo a la jueza de Mayor Riesgo D, Erika Aifán, quien en ese momento enfrentaba un proceso de retiro de antejuicio. Un día antes, el Departamento de Estado de EE. UU. había emitido un comunicado en el que “hace un llamado al Gobierno de Guatemala para que respeten los derechos humanos de todas las personas, incluso garantizando juicios justos y asegurando la seguridad personal y el trato justo y transparente de todos los actores del sector de la justicia”.

Una semana después, el 16 de marzo, Giammattei comparó la invasión de Rusia a Ucrania al hablar con un medio conservador estadounidense llamado “Americano Media” sobre injerencia extranjera en Guatemala afirmando que “si criticamos a Rusia por invadir otro país, si criticamos que están tratando de desestabilizar a un gobierno popularmente electo, como el caso de Ucrania, pues es lo mismo cuando vienen embajadores aquí (a Guatemala) y se presentan en las cortes a intimidar a los jueces con su presencia para que no le abran procesos a determinadas personas, eso es una clara violación de las Convenciones de Viena”.

Agregó que “Ver embajadores llegando a un tribunal en donde no se está juzgando a personas de esas nacionalidades es una clara violación”

Ese mismo día, en un foro virtual, el subsecretario de Estado de EE. UU. Brian A. Nichols respaldó al embajador de su país en Guatemala al decir que “respaldo fuertemente y admiro el trabajo de nuestro embajador en Guatemala, William Popp. Él está allá representando los intereses de Estados Unidos con convicción y con el apoyo total del presidente -Biden- y del secretario… Quiero dejar claro que no hay ninguna separación entre sus declaraciones, sus enfoques y esfuerzos, de la administración aquí en Washington“.

El 11 de mayo, en un discurso ante alcaldes afines al Gobierno, Giammattei volvió a aludir a Popp diciendo:  “Me han llamado, me han amenazado, me han dicho que me van a quitar, que me van a hacer. Yo lo único que he podido contestar, como se lo dije a un embajador de una potencia, de un imperio, en una visita que me hizo, le dije: embajador, ustedes no han entendido que mientras yo sea presidente de este país, que es así de chiquito comparado con el suyo, aquí se respeta la soberanía del país”.

En esa oportunidad también aludió a la lista Engel, usada por EE. UU. para sancionar a personajes corruptos en diversos países, incluido Guatemala, al llamarle “la lista de zopilote”.

Seis días después, el 17 de mayo en una actividad en la Embajada de México en Guatemala volvió a lanzar críticas a las supuestas acciones de Popp al decir: “Se lo dije y lo repito al embajador de esa nación [EE. UU.], que este país [Guatemala] podía ser de este tamaño [pequeño], pero que mientras yo fuera presidente, a este país se le respetaba y se le respeta la soberanía”, afirmó el presidente, durante una actividad de la embajada de México en su país.

Esto ocurre días antes de que se realice en Los Ángeles, EE. UU. la Cumbre por la Democracia (6 de junio), a la cual el gobierno de Guatemala no ha confirmado si participará o no, y si asistirá o no Giammattei.

Sobre la labor de Usaid y los acercamientos del embajador Popp con líderes indígenas, Giammattei no se había referido antes, hasta lo supuestamente dicho a los delegados de la fundación Heritage.

Reuniones registradas

Al igual que lo han hecho otros embajadores, Popp se ha reunido con diversos sectores, entre ellos líderes indígenas u organizaciones comunitarias que han recibido fondos de diversas agencias de EE. UU. que cooperación en áreas de desarrollo, salud, emprendimiento etc. El último de estos encuentros fue anunciado por la misma embajada de ese país, el 31 de marzo recién pasado.

En diversas ocasiones, Samantha Power, directora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), ha cuestionado la persecución que existe en contra de ex operadores de justicia. En su último mensaje, el 18 de mayo cuestionó mediante un mensaje en su cuenta de Twitter que Consuelo Porras haya sido reelecta en el cago de fiscal general, pues ha “impedido sistemáticamente las investigaciones de corrupción” en Guatemala.

En noviembre de 2021, Popp también viajó a Sololá y a Quiché en una gira donde se reunió con líderes indígenas. Según la Embajada de EE. UU. en Guatemala el viaje fue para “conocer los avances de la cooperación de Estados Unidos con los pueblos indígenas de Guatemala en el fomento de la mejora en las condiciones de vida y el desarrollo”.

Según la misión diplomática, durante su visita a Quiché, “el embajador Popp participó junto a 100 lideresas indígenas y al alcalde de Chichicastenango, Manuel Tebelan Calgua, en un panel de discusión para generar oportunidades económicas con el objetivo de erradicar la violencia de género en las comunidades”.

 


0