Revista D
Conozca cuáles fueron los orígenes de la magia escénica en Guatemala
Fue a finales del siglo XIX cuando comenzó la historia de la magia escénica en Guatemala, un arte que entretiene a niños y adultos y que ha debido adaptarse a las novedades de la actualidad.
Mago Steven —Steven Pellecer— incursionó en la magia a los 14 años y ha ganado premios internacionales en este arte, en el que Guatemala ha destacado en Latinoamérica. (Foto Prensa Libre: Brenda Martínez)
Asombro, sorpresa, perplejidad o incredulidad son algunas de las emociones que despiertan en el público las presentaciones de ilusionismo y que en Guatemala comenzaron a conocerse a finales del siglo XIX, y desde entonces han destacado en este arte varios magos guatemaltecos, no solo a escala nacional, sino internacional.
Aunque son escasos los datos sobre los primeros pasos del ilusionismo en el país, el mago Roberto Chinchilla, con el apoyo de su amigo el mago e historiador argentino Alex Nebur, logró determinar que el primer guatemalteco que hacía trucos de ilusionismo fue Luis de la Riva y Ruiz —fundador de empresas De la Riva en 1886—, quien estudió en la Rochester Academy of Arts, de Nueva York, Estados Unidos, y que fue incluido en una publicación sobre los exponentes de la magia moderna a principios de la década de 1900, por haberse graduado con el título de “caballero del misterio” y por pertenecer a la Sociedad Internacional de Magia. En la mencionada publicación también aparece el mago Ignacio Calderón, residente de Puerto de San José, Escuintla.

Luis de la Riva, considerado el primer mago de Guatemala, graduado como “caballero del misterio” en la Rochester Academy of Arts, en Nueva York, Estados Unidos, presenta actos de magia, a comienzos de la década de 1900. (Foto Prensa Libre: cortesía de Roberto Chinchilla)
En el boletín anual del Gremio Internacional de Prestidigitadores, de 1966, perteneciente a la Sociedad Mágica Mundial, se menciona el Club de Magos Quetzal, la primera agrupación de ilusionismo del país, con el nombre de sus integrantes: Jorge Close —presidente—, Guillermo Mata, Arturo Chang y Enrique Murillo.
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El fundador de la agrupación, Alfredo Cerwin, indicó entonces que tenían 24 integrantes; entre ellos, médicos, y que se reunían una vez al mes en su residencia, donde tenía un pequeño escenario. Así también, organizaban dos banquetes al año, y comentó que el último se celebró en el Hotel Baltimore, con 60 asistentes. El grupo tenía planeado presentarse en hospitales, especialmente para divertir a niños.
A esta agrupación perteneció, entre 1960 y 1962, el mago Vitelio Castillo, quien tiene más de 70 años de trayectoria artística y aún está activo en los escenarios. Recuerda que muchos de los integrantes tenían un nivel socioecónomico alto, por lo que, para ellos, la magia era un pasatiempo y ofrecían presentaciones sin costo en hospitales o asilos.
En la Revista del prestidigitador, de agosto de 1952, se consignó que a la convención de la Fraternidad Internacional de Magos, celebrada en San Luis, EE. UU., asistió un integrante de dicha agrupación en Guatemala, sin mencionar su nombre, aunque Chinchilla afirma que pudo haberse tratado de Cerwin.
En la década de 1970 surgió el Círculo Mágico Guatemalteco, que se presentaba en forma honoraria en hospitales, asilos y reclusorios. Entre sus directivos estaban Marco Tulio Lara, César Soto y Amílcar Méndez —mago Ariel—, y sus integrantes eran Chinchilla y el mago Marcel —Mario Pellecer—. “Fue un semillero de magos”, enfatiza.
Llama la atención que las mujeres también hayan incursionado en el arte del ilusionismo, según se lee en un anuncio proporcionado por Chinchilla y que data de 1953, en el cual se promovía la presentación de la Princesa Orquídea en el Teatro Municipal de Quetzaltenango, “después de haber triunfado en escenarios de Suramérica”.

Anuncio de la presentación de la ilusionista "Princesa orquídea, en 1953, en Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: cortesía de Roberto Chinchilla)
Chinchilla y Castillo —este también es periodista y ha trabajado en diferentes instituciones como jefe de Publicidad— señalan que cuando magos extranjeros famosos recorrían el mundo, muchos de ellos se presentaban en Guatemala.
Entre ellos recuerda al británico Fu-manchú, quien se presentó en el cine Cápitol. En la edición de Prensa Libre del 24 de mayo de 1954 se publicó un anuncio sobre el show de este ilusionista, considerado “el espectáculo más lujoso que recorre el mundo”, en el cual se apreciaría el acto de “la mujer atómica”. Castillo conoció también al mago Chan, de Panamá, y al ecuatoriano Paco Miller, también ventrílocuo, con quien, años después, entablaría amistad y que se quedó a residir en Guatemala durante muchos años.
Marcel también recuerda al mago Canche Segovia, quien se presentaba en circos y hacía trucos sorprendentes.
Arte en el pasado
Castillo señala que, hace unos 70 años, los magos se presentaban en circos, adonde acudían las personas para contratar sus servicios para fiestas infantiles. Cuenta que, en una ocasión, presentó un show con otros magos en el Club Italiano, y fue contratado por el gerente para ofrecer un espectáculo en el cumpleaños de su hijo. “Puedo decir que esta fue una de las primeras veces que se presentaba un mago en una piñata”, refiere Castillo, quien actuó como profesional, por primera vez, en el Teatro Municipal de Quetzaltenango. “Empecé a hacer magia a los 12 años. Aprendí a hacer trucos simples con una revista argentina infantil que se llamaba Billiken”, añade.
Antes de que se conociera el internet, los magos aprendían trucos en libros y mediante conocimientos compartidos por ilusionistas experimentados. Castillo indica que es necesario estudiar y practicar los trucos, y que “es casi imposible que se puedan hacer en el momento”.

Mago Vitelio Castillo fue uno de los primeros magos que se presentó en una piñata. Se inició en la magia a los 12 años. (Foto Prensa Libre: Brenda Martínez)
Añade que, al no existir una tienda de implementos de ilusionismo en el país, era necesario importarlos, pero eran transportados por barco, o debía fabricarlos. “Yo fabrico la famosa mesa voladora, que tiene un valor de más de Q2 mil 500”, cuenta el mago, y expone que visitó la casa de un mago en Nueva York, a finales de la década de 1960, a quien le compró los primeros trucos de magia profesionales. Ahora es fácil adquirir en línea los implementos.
Chinchilla recuerda que en la década de 1970 existió la tienda de artículos de ilusionismo Tu broma, para principiantes y profesionales, ubicada en el Centro Comercial de la zona 4, en la cual, a los 13 años, adquiría trucos. Refiere que en este local también impartían talleres de magia.
Expone que los magos aficionados presentaban muy bien los trucos; incluso mejor que los profesionales, y que nunca cobraban por un show. Por ejemplo, el año pasado le dieron un reconocimiento al mago Edgardo Torres, arquitecto que comenzó como ilusionista a los 50 años y ganó, tres años después, un campeonato internacional en la categoría de manipulación.
En la edición de Prensa Libre del 25 de agosto de 1971 se lee un pequeño anuncio sobre la presentación del club de magos en el salón Maguen David, y en la del 8 de junio de 1973 se aprecia una fotografía del prestidigitador Lu Casini, en una actividad promocional de Colgate Palmolive. El 3 de febrero de 1979 se consignó que el cumpleaños de un niño fue amenizado por el payaso Tico Tico, quien animó “el convivio con actos de magia”.
Actualidad
El mago Steven señala que existen magos profesionales que se dedican a tiempo completo a este arte, así como aficionados y novatos.
La principal regla de un mago es nunca revelar sus trucos, pero, con el avance del internet, muchas personas investigan, afirma Chinchilla, aunque, explica, eso no afecta sus presentaciones porque “la gente no está enfocada en eso y ni lo recuerda”.
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En la década del 2000 estaba de moda el programa Grandes secretos de la magia finalmente revelados: el mago enmascarado, en el cual se desvelaban los trucos. Algunos magos en el mundo estuvieron en contra del programa, por el riesgo de que disminuyeran las contrataciones, pero, en realidad, según el mago Steven, “no fue el final de la magia, sino el inicio de una nueva etapa, pues tuvieron que hacer uso de la creatividad”.
“La magia se puso más de moda, pues, mediante diferentes vestuarios, entornos o contextos, la gente volvía a creer en los espectáculos”, afirma y enfatiza: “Aquí estamos para muchos años más”. También menciona los programas televisivos icónicos de David Copperfield, con un alto nivel, entre 1978 y 2001, que fomentó el interés por la magia, así como los de Criss Angel.
Hace poco, indica el mago Marcel, quien pronto cumplirá 50 años de trayectoria artística, el hijo de 13 años de un amigo le enseñó un truco de magia con cartas que aprendió por internet, y se sorprendió porque lo hizo muy bien. En su caso, cuenta, en 1979, durante una estancia de dos meses en El Salvador, conoció a un mago que lo capacitó y regresó a Guatemala entusiasmado con la magia.

Mago Marcel está próximo a cumplir 50 años de trayectoria en el mundo del ilusionismo. (Foto Prensa Libre: Brenda Martínez).
Chinchilla señala que la mayoría de los trucos de magia están basados en principios clásicos. La tecnología ha puesto a disposición herramientas nuevas como juegos en dispositivos inteligentes.
- El 31 de enero se celebra el Día Internacional del Mago, en honor de San Juan Bosco (1815-1888), también conocido como Don Bosco y que falleció en esa fecha.
- Para atraer a niños y acercarlos a la Iglesia, el santo hacía trucos sencillos de magia, malabares y juegos de destreza, como parte de su obra evangelizadora. El papa Juan Pablo II lo declaró en 1989 “padre y maestro de la juventud”.
- Es considerado patrono protector de profesiones como magos, ilusionistas, cineastas, artistas de circo y aprendices.
“Los jóvenes ahora aprenden los trucos viendo videos en YouTube y los copian exactamente. Nosotros aprendimos de otra forma, y es lo que queremos recuperar cuando formamos nuevos magos: tener individualidad propia, porque cuando nosotros aprendíamos los trucos de un libro nos imaginábamos cómo se hacían, y cada mago lo hacía diferente”, añade.
Para el mago Steven, los principios clásicos de la magia no han cambiado. En la actualidad algunos magos fusionan otras habilidades y en el escenario demuestran su versatilidad; por ejemplo, han surgido magos que también hacen trucos de equilibrio, de baile o malabarismo, expone. “Es otro tipo de magia que no habíamos visto antes, pues hay distintas especialidades, ya sea para redes sociales, televisión o teatro”, dice.
Existen magos que pueden integrar la inteligencia artificial a su espectáculo, como la música, para reemplazar al DJ, preparar la publicidad adecuada o estructuración del show, agrega Steven.
Asociación
Steven, quien comenzó a hacer trucos a los 14 años, destaca el trabajo en el país del mago colombiano Eduardo Ardila, que impartió cursos para los magos activos y los motivó a formar una asociación. De ahí surgió la Asociación de Magos del Gran Jaguar Guatemala, fundada en 1996, con personalidad jurídica y sin fines lucrativos, integrada en la actualidad por 43 magos, 15 de los cuales son profesionales, y entre ellos se cuentan médicos, arquitectos o militares.
“Todos los magos tenemos una vena artística, porque alguno de nuestros familiares fue cantante o actor. La sangre llama a despertar el arte que llevamos dentro”, señala el mago Guss —Gustavo Lorenzo—, secretario de la mencionada asociación, quien comenzó en ese arte hace 15 años. Expone que todos los magos comienzan como fanáticos del ilusionismo y se acercan a magos experimentados y reconocidos para enriquecer sus conocimientos. “Esta asociación nos permite crecer en nuestra profesión, al poder relacionarnos con magos nacionales y extranjeros y así aprender más de este arte”, refiere.

El mago Roberto Chinchilla desde hace 26 años incursionó en la especialidad de magia corporativa. (Foto Prensa Libre: Brenda Martínez).
Castillo indica que, cada semana, los asociados se reúnen de manera virtual con entidades de magia de Argentina y México.
Chinchilla y Lorenzo indican que buscan que los magos se incorporen a la Asociación, que pertenece a la Federación Latinoamericana de Sociedades Mágicas (Flasoma), que celebra un congreso de gran magnitud, cada dos años, al cual asisten más de 500 magos de la región y de España. En esta actividad se presentan ilusionistas estrellas de todo el mundo, se imparten talleres y conferencias y también se organizan concursos.
Flasoma pertenece a la Federación Internacional de Sociedades Mágicas, que une a todas las asociaciones a escala mundial.
“Nuestra tarea como asociación es mejorar el nivel y calidad de magos en nuestro país, y cultivar la semilla para que siga creciendo a nivel local e internacional”, comenta Chinchilla.
Guatemala ha logrado posicionarse en un lugar destacado en la región, pues varios magos han obtenido premios de Flasoma, como Marcel y Steven.
Experiencias
“Lo que más nos gusta es la recreación que les llevamos al público, para dejar atrás los problemas que tenemos como país y que piensen en cosas positivas”, cuenta Castillo.
“Me volví especialista en shows familiares. El mago conecta espiritualmente con el público. Después de la presentación, se me acercan niños para pedirme que actúe en sus celebraciones de cumpleaños o de primera comunión. El mejor regalo que me ha dado la magia es cuando me llaman personas para decirme: ‘Tú te presentaste en mi cumpleaños cuando era niño, así que quiero que hagas el show para mi hijo’, o me abrazan como si fuéramos amigos”, afirma el mago Marcel, quien tiene el sueño de abrir el primer museo de la magia en Guatemala, pues ha coleccionados gran cantidad de artículos sobre este arte a través de los años. “La magia me ha bendecido, y espero tener el apoyo para lograrlo”, expone.
Un reto que tuvieron que sortear los magos fue la pandemia del coronavirus, según Chinchilla, cuando debieron adaptar sus espectáculos a la virtualidad. “Aprendimos a hacer magia frente a la computadora y conectarnos con el público por Zoom”, recuerda. “El reto como magos es adaptarnos a las nuevas tecnologías y nuevas formas de aprender”, añade.

Mago Guss, durante un truco de prestidigitación con un billete de Q5. (Foto Prensa Libre: Brenda Martínez).
“Desde niño me ha gustado ser mago. Comencé a presentarme a los 13 años, en un programa de Canal 13, los sábados, a las 16 horas, pero desde hace 26 años incursioné en la especialidad de magia corporativa, en la que imparto capacitación o hago promociones de productos con trucos de magia para atraer la atención del público”, refiere Chinchilla, quien afirma que en Latinoamérica solo él y dos magos más se dedican a esta especialidad.
Chinchilla fundó la Bodega Mágica, en la zona 2 capitalina, donde se reúnen magos nacionales y extranjeros para compartir conocimientos.
Para Lorenzo, el reto es conectar con el público y no solo pararse en el escenario, sino encontrar esa esencia en la magia. “Lo que me gusta es que el público nos vea como parte de la familia cuando nos presentamos”, señala.
“La magia es una manera de expresarse y de ser mejor. Es un ejercicio constante de creatividad. Aunque uno presente cierta cantidad de trucos y los vuelva a repetir, el público será diferente. A veces no solo es solo sorprender, sino transmitir un mensaje. Me encanta el reto creativo que la magia le da a mi vida, tanto fuera como dentro del escenario. También me ha dado la oportunidad de viajar a diferentes países, representando a Guatemala”, expone el mago Steven, quien también es artista visual y tiene planes de impartir cursos de magia.
Enfatiza que hace 30 años se inauguró el Teatro Mágico del mago Marcel, que se encuentra en la zona 2 y se convirtió en el epicentro oficial de los magos guatemaltecos. Fue su proyecto personal, donde se reúnen para intercambiar ideas y organizar actividades que, espera, se vayan incrementando, como ocurrió en años anteriores.
Historia en el mundo

Uno de los ilusionismos revelados por primera vez en el libro "Discoverie of witchcrafts". (Foto Prensa Libre, tomada de "Discoverie of witchcrafts").
- El ilusionismo surgió en tiempos ancestrales, cuando, en una tumba de Egipto, se encontró un papiro en el que se relata la actuación de un mago llamado Dedi, en el palacio de Menfis, residencia de los faraones. En este documento se indica que su acto consistía en cortar la cabeza de un ganso con un cuchillo, pero luego de pronunciar unas palabras mágicas, el ave volvía a la vida, se expone en el sitio ilusionomagia.com.
- Durante la Edad Media recorrían las ciudades grupos de artistas ambulantes, como titiriteros y acróbatas, presentaciones que luego se convertirían en circos, en los que también se presentaban actos de magia.
- En el Renacimiento, carteristas y charlatanes recurrían a la magia para cometer acciones ilegales.
- El mago Roberto Chinchilla cuenta que en el libro "Discoverie of witchcrafts", que data de 1584 y que fue escrito por Reginald Scot, no solo se exponía contenido sobre brujería moderna y supersticiones, sino que contenía una pequeña sección en la que se mostraba cómo el público era engañado con trucos de charlatanes. Por ello se le considera el primer material publicado sobre magia, y su objetivo también era separarla de la brujería.
- El capítulo sobre trucos de magia de este libro fue plagiado, como base para otras obras como "Hocus Pocus Junior" (1634), y constituyó una parte sustancial de textos sobre el tema en los siglos XVII y XVIII.
- A mediados del siglo XIX, en el teatro Variedades se comenzaron a incluir actos de ilusionismo y los magos dejaron de ser embusteros y se profesionalizaron para entretener al público.
- El relojero e inventor francés Jean Eugène Robert-Houdin (1805-1871) comenzó a aplicar sus conocimientos en la magia y desenmascaró a los embusteros. Se le considera “padre de la magia moderna”, creador del enigmático personaje escénico que viste un elegante frac.
- Luego destacaron ilusionistas como el célebre húngaro-estadounidense Harry Houdini (1874-1926), cuyo nombre real era Erik Weisz, considerado “el rey del escapismo” y que llegó a ser el mago más famoso de la historia.






