Ciencia
Así avanza la NASA en el rescate del telescopio espacial Swift para frenar su caída a la Tierra
Con ayuda de una nave robótica, la NASA intenta rescatar el telescopio espacial Swift para impedir que reingrese a la Tierra a finales del 2026.
La NASA intenta rescatar el telescopio espacial Swift, lanzado hace 22 años para detectar las explosiones más potentes del universo. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL/AFP)
La NASA avanza en una larga misión para rescatar el telescopio espacial Swift, lanzado hace 22 años para detectar las explosiones más potentes del universo.
El objetivo es evitar su reingreso incontrolado a la Tierra a finales del 2026 y, para ello, utiliza la nave robótica LINK, diseñada por la empresa estadounidense Katalyst y lanzada el pasado 3 de julio.
La nave se encuentra en camino hacia el telescopio, y aunque la NASA aún no ha determinado cuándo se producirá el encuentro, el proceso podría tomar semanas.
LINK, que fue lanzada desde las Islas Marshall a bordo de un cohete Pegasus XL, buscará capturar el Swift con sus tres brazos robóticos e iniciar la elevación de su órbita, una maniobra que también podría prolongarse durante meses.
"Dado que la órbita del Swift está decayendo con rapidez, estamos en una carrera contra el tiempo, pero al aprovechar tecnologías comerciales que ya están en desarrollo estamos afrontando este desafío", señaló en declaraciones a EFE Shawn Domagal-Goldman, director interino de la División de Astrofísica de la NASA.
Agregó que resulta más económico intentar elevar la órbita que reemplazar las capacidades del Swift con una nueva misión.
El día del despegue, la nave alcanzó la órbita sin problemas y los técnicos en tierra lograron comunicarse con ella. Tras esas maniobras comenzó lo más difícil.
Durante varias semanas, los controladores han activado y probado todos sus sistemas. LINK no intentará acercarse al Swift hasta que la nave funcione correctamente, ya que, a la enorme velocidad a la que ambos aparatos se desplazan, cualquier fallo podría comprometer el rescate.
Cuando esté lista, LINK se aproximará poco a poco al Swift. Le hará fotografías para determinar por dónde sujetarlo, porque el telescopio no fue diseñado para ser capturado: no tiene asas ni puntos de anclaje.
La NASA calcula que ese acercamiento y la captura conformarán "un proceso lento y cuidadoso" que puede durar cerca de un mes.
Una vez sujeto el telescopio, la nave empezará a impulsarlo poco a poco hacia una órbita más alta y, a lo largo de varios meses, tratará de devolverlo cerca de la altura a la que fue lanzado.
Después lo soltará y la NASA volverá a encender los instrumentos del Swift, algo que tardará "un mes o más" hasta que el observatorio recupere toda su capacidad para trabajar.
Si la operación sale bien, será la primera vez que un robot de una empresa privada capture un satélite del Gobierno de Estados Unidos que no está tripulado y que no fue concebido para recibir reparaciones en el espacio, según la NASA.
Ese es el mayor reto: capturar un objeto que nunca fue preparado para ello, precisa la agencia.
Telescopio en riesgo
Valorado en unos US$500 millones, el Swift ha sido, desde el 2004, una de las principales herramientas para estudiar el cosmos. Gira alrededor de la Tierra en busca de las explosiones más potentes del universo, los llamados estallidos de rayos gamma.
No tiene motor, por lo que no puede corregir su rumbo por sí mismo. Aunque a cientos de kilómetros de altura la atmósfera es extremadamente tenue, el poco aire que queda genera resistencia y lo frena gradualmente, lo que provoca que pierda altura.
Sin intervención, el telescopio terminaría entrando en la atmósfera terrestre y se destruiría a finales del 2026.
La agencia estadounidense encargó su rescate a Katalyst en el 2025 y le dio solo un año para construir, probar y lanzar la nave, además de completar la misión.
Tanto la NASA como la empresa presentan esta operación como un ensayo de futuros servicios destinados a reparar y prolongar la vida útil de los satélites sin necesidad de traerlos de vuelta a la Tierra.
"Esta audaz misión también demostrará nuestra capacidad para pasar del concepto a la ejecución en menos de un año", afirmó en declaraciones a EFE Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA.



