Ciencia
Descifran jeroglíficos de Xultún que identifican al autor de una fórmula matemática maya
Un hallazgo en el sitio arqueológico maya de Xultún apunta a la identificación del autor de una fórmula matemática atribuida a un astrónomo maya. Esto es lo que se sabe del descubrimiento.
Imagen del 10K-2 de Xultún, del Muro Norte. (Foto Prensa Libre: Cortesía: Heather Hurs)
Derivado de su riqueza arqueológica, el sitio Xultún ha cobrado gran importancia por los hallazgos recientes relacionados con la civilización maya. Este lugar, descubierto a inicios del siglo XX, continúa sorprendiendo al mundo luego de que se identificara una fórmula matemática respaldada por la autoría de un pensador maya.
El sitio arqueológico se localiza al noreste de Petén, dentro de la Reserva de la Biosfera Maya, y fue denominado Xultún, derivado del término maya yucateco que significa "piedra final". Este lugar ha permitido al Proyecto Arqueológico Regional San Bartolo-Xultún realizar investigaciones que han llevado al descubrimiento de murales de cuidadosa elaboración y extensas redes hidráulicas.
Heather Hurst, directora del Proyecto Arqueológico Regional San Bartolo-Xultún, destacó a Prensa Libre que en el 2010 se hizo un importante descubrimiento, cuando se localizó un cuarto con murales ubicado en una zona residencial del sector 10K, en el cuadrante sur de la ciudad.
El descubrimiento proviene de un pequeño texto pintado en el interior de una cámara con pintura mural. El espacio fue descubierto por el entonces estudiante Maxwell Chamberlain, quien durante una inspección localizó rastros de pintura, luego de que saqueadores, en busca de objetos de valor, dejaran expuesta parte de un muro cubierto con estuco.
Ese hallazgo permitió efectuar excavaciones que determinaron que se trataba del interior de una estructura que, en la antigüedad, había sido rellenada y reutilizada para construir un edificio más grande, compartió Hurst.
La directora del proyecto destacó que les tomó hasta el segundo año de excavaciones, en el 2011, llegar a esa parte específica. "Íbamos trabajando poco a poco, siguiendo los muros pintados, delimitando el espacio y realizando labores de conservación, dibujo y documentación, porque era importante registrar todo antes de que cualquier parte pudiera deteriorarse durante la excavación".
Cuando llegaron al muro, relató Heather Hurst, observaron que era diferente, pues tenía un fondo amarillo y mostraba dos figuras sentadas, similares a las del muro oeste. Sin embargo, en ese momento era difícil apreciarlas porque estaban cubiertas por parches de estuco.
"Sobre esas áreas se escribieron más de cincuenta textos pequeños distribuidos en el muro", destacó Hurst. Entre esos textos había una tabla con cálculos de los ciclos de la Luna y otros contenían fechas importantes del calendario maya.
Tras el descubrimiento, trabajaron con el arqueólogo Franco D. Rossi, quien, luego de analizar el material, notificó al grupo que había encontrado una conexión que los llevó a reexaminar el texto, volver a dibujarlo mediante nuevas técnicas de análisis de color, aplicar tecnología para reevaluar las imágenes y consultar con el epigrafista David Stuart, quien verificó la interpretación.

Boris Beltrán, codirector del Proyecto Arqueológico Regional San Bartolo-Xultún, destacó a Prensa Libre que estos hallazgos corresponden al mural del Clásico Tardío descubierto en el 2010, cuyos textos incluían tablas astronómicas y matemáticas que no solo servían para llevar el calendario o medir el tiempo, sino también para realizar observaciones del plano celeste.
Estos escritos matemáticos estaban relacionados principalmente con Venus y Júpiter, además de otros ciclos astronómicos que permitían efectuar numerosos cálculos, detalló Beltrán. Es decir, no se trataba únicamente de un calendario, sino de un sistema matemático mucho más complejo.
El codirector del proyecto explicó que recientemente David Stuart, reconocido epigrafista de la Universidad de Texas, junto con Franco Rossi y Heather Hurst, efectuó una nueva revisión del material y logró identificar el nombre de la persona que elaboró esos cálculos.
Para el experto, este hallazgo es importante, ya que desde la escuela se conocen grandes matemáticos, astrónomos y filósofos de la historia, en su mayoría de Europa, pero esta es la primera vez que, dentro del área maya, se identifica por su nombre a un astrónomo o erudito.

"Podemos decir que entre los años 700 y 800 d. C., durante el período Clásico Tardío, hubo alguien que dejó constancia de que él había realizado esos cálculos y, además, conocemos su nombre. Lamentablemente no tenemos su rostro, pero sí conservamos el glifo que lo identifica", dijo Beltrán.
Los investigadores detallan que se trata del único caso documentado en el que un "matemático-astrónomo" maya reivindica la autoría de su trabajo o recibe reconocimiento por él.
Los expertos destacaron que, para la civilización maya, las matemáticas y la astronomía desempeñaban un papel fundamental que influía en diversas actividades. Aun así, la identidad de los "matemáticos-astrónomos" que realizaban estos cálculos seguía siendo un misterio, ya que los registros localizados no habían sido firmados, hasta el ahora identificado.
Según Franco D. Rossi, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en la cultura maya se han identificado firmas de artistas y escultores en vasijas de cerámica pintada y monumentos tallados, pero no existían registros de firmas de "matemáticos-astrónomos".

Ilustración del Mural 10K-2 localizado en Xultun en Petén. (Foto Prensa Libre: Cortesía Proyecto Arqueológico Regional San Bartolo-Xultún)
El análisis de los cálculos permitió identificar no solo la fórmula matemática, sino también glifos que atribuían la obra a alguien llamado Sak Tahn Waax ("Zorro de pecho blanco").
Los expertos destacaron que la fórmula matemática es excepcional porque "describe el movimiento de Venus y otros cuerpos planetarios de una manera totalmente novedosa".
Para David Stuart, epigrafista del proyecto, coautor del estudio y profesor de la Universidad de Texas en Austin, los cálculos mostrados en estos vestigios de la civilización maya "reflejan su singular comprensión de las conexiones y patrones entre diversos ciclos temporales, incluidos el recuento ritual de 260 días, el año solar y los ciclos de Venus y Marte".
Para los expertos, el hallazgo atribuido a Sak Tahn Waax lo incorpora al grupo de pensadores que demuestra, una vez más, cómo los mayas entendían la relación del ser humano con las estrellas, el Sol, Marte, Venus y los demás planetas, combinando esos conocimientos de una manera única para expresar la ideología y la cosmovisión de la cultura maya, destacó Heather Hurst.

Imagen de la reconstrucción de los escritos mayas de Texto 19 de 10K-2 de Xultún, en Petén. (Imagen Cortesía: David Stuart, Franco Rossi y Heather Hurs)

