Escenario
La cocina italiana, más que pizza, pasta y vino, cuenta en Guatemala la historia de una comunidad
La cocina italiana fue inscrita en el 2025 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco este evento ha hecho que esta tradición se celebre a través de encuentros gastronómicos, certificaciones y la promoción de recetas auténticas.
Unesco reconoció la gastronomía italiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La comunidad italiana en Guatemala destaca más de su gastronomía. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL/AFP)
La cocina italiana en el 2025 entró en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de Unesco. La entidad destacó que esta gastronomía cuenta con ingredientes y técnicas artesanales de preparación de alimentos.
"Se trata de una actividad comunitaria que pone énfasis en la relación íntima con la comida, el respeto por los ingredientes y los momentos compartidos alrededor de la mesa", describe la Unesco como parte de los elementos que enriquecen esta cocina.
Esta práctica se basa en recetas contra el desperdicio y en la transmisión de sabores, saberes y recuerdos de una generación a otra, se reconoce. Además, agrega que es una forma de acercarse a la familia y a la comunidad, ya sea en casa, en la escuela o en el marco de festivales, ceremonias y reuniones sociales.
En el 2025, Antonio Tajani, actual vicepresidente del Consejo de Ministros de Italia, compartió en una columna publicada en Prensa Libre que la historia de América Latina está entrelazada con la de Italia. "Millones de italianos, con su bagaje de esperanzas, coraje e ingenio, emprendieron desde la primera mitad del siglo XIX el camino del mar para ofrecer a sus familias una nueva vida al otro lado del océano. Hoy, casi 200 años después del inicio de aquella epopeya heroica, es difícil concebir América Latina sin Italia", detalló, y Guatemala es uno de los países a los que llegaron.
Recientemente, la Accademia Italiana della Cucina, Delegazione di Città del Guatemala, en su labor continua de promover y salvaguardar las tradiciones culinarias italianas en el país, organizó una cena ecuménica para celebrar este acontecimiento.
"Esta noche celebramos la nominación de la cocina italiana como patrimonio de la humanidad. En este momento, todas las delegaciones de la academia italiana, en distintos países, están realizando una cena similar", dijo Aldo Grazioso Bonetto, delegado de la Accademia.
Grazioso explicó que los académicos que pertenecen a esta organización -estudiosos de la cocina italiana- hacen un recorrido de degustación en distintos restaurantes para reconocer los procesos de las comidas italianas.
Existe una certificación: si el restaurante cumple con los requisitos, se le otorga un reconocimiento y se le coloca un sticker que lo acredita como un restaurante auténticamente italiano.
¿Qué determina que a un restaurante se le considere italiano auténtico?
Que se respeten las recetas, los ingredientes y la forma de presentar los platillos. Todo esto nos permite garantizarle al público que realmente está visitando un restaurante 100% italiano, dice Grazioso.
El sistema es sencillo: se otorga un sticker por año. Cada año se visita nuevamente el restaurante para evaluar si mantiene los estándares. Si obtiene una calificación de ocho puntos o más, se le renueva el reconocimiento.
La academia también entrega premios a productores de alimentos italianos en Guatemala. Por ejemplo, se ha reconocido a una familia de origen italiano que produce mozzarella fresca y burrata en el país.
También existe una base de datos en Italia —con sede en Milán— donde se registran los restaurantes evaluados. Cualquier persona puede consultarla cuando viaja y desea encontrar opciones italianas auténticas.
En Guatemala, las evaluaciones suelen consolidarse hacia finales de año, después de visitar varios restaurantes. No es un proceso sencillo, ya que implica una inversión importante: cada visita corre por cuenta de los académicos.
¿Qué hace a un platillo italiano?
Por ejemplo, la pasta debe servirse al dente, pero en Guatemala muchas personas la perciben como “dura”. También influye el tipo de pasta: no es lo mismo una pasta nacional que una italiana, especialmente por la composición del agua, que afecta la textura, asegura Grazioso.
Lo mismo ocurre con la harina para pizza. Hasta hace poco se ha empezado a producir en Guatemala una harina similar a la italiana, lo cual ha mejorado la calidad en algunos restaurantes.
La Unesco reconoce los risotti típicos del norte, el prosciutto, las carnes y las pastas rellenas como los tortellini, así como salsas propias de cada región, por dar algunos ejemplos.
Italia, en el 2017, también fue reconocida por Unesco por los pizzaioli que preparan las pizzas napolitanas, y en el 2021 destacó al mismo nivel por la búsqueda y recolección de la trufa.
Actualmente, la academia en Guatemala está conformada por 12 miembros. Existe desde el 2012 y se espera que crezca próximamente, integrando también a personas apasionadas por la cultura italiana, aunque no sean de origen italiano.

