Salud y Familia
Brote de ciclosporiasis: Qué es, cuáles son sus síntomas y cómo evitar esta infección intestinal
Es importante señalar que una persona puede contagiarse más de una vez, ya que el contagio ocurre al consumir alimentos o agua contaminados.
La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, Estados Unidos afronta el mayor brote de ciclosporiasis en años, una infección parasitaria que provoca diarrea acuosa, a menudo explosiva. Esta enfermedad ha afectado a miles de personas en gran parte de la nación y va camino de convertirse en el mayor brote de toda su historia.
En un comunicado publicado el pasado martes 14 de julio, las autoridades sanitarias de los Estados Unidos identificaron una posible fuente del brote de ciclosporiasis, enfermedad causada por la infección con el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, debido a que este se transmite por alimentos o agua contaminados con heces.
"Los resultados actuales apuntan a la lechuga o a vegetales de hoja verde como posible origen de este brote", dijeron las autoridades en el comunicado. No obstante, advirtieron que el origen aún no era definitivo y que no podían descartarse otros alimentos, por lo que tampoco identificaron a ningún productor como la fuente del brote.
Frente a este escenario, en el país continúan las investigaciones sobre el posible origen del brote de ciclosporiasis, que suele relacionarse con agua o alimentos contaminados. Por ello, la epidemióloga Dadilia Garcés recomienda lavarse las manos y cepillar las verduras bajo agua corriente para remover las partículas de su superficie.
¿Qué es la ciclosporiasis?
Conforme a lo expuesto por el doctor Fabián Sandoval, entrevistado por la cadena de televisión estadounidense Univisión, los vegetales deben sacarse de sus empaques y colocarse en recipientes limpios, debido a que esta intoxicación alimentaria es causada por el parásito Cyclospora, tan pequeño que solo puede observarse al microscopio.
Nadie sabe con certeza cómo llega a los alimentos y al agua, pero los brotes se vinculan con productos frescos. Por ello, es importante señalar que una persona puede contagiarse más de una vez y el síntoma más común es la diarrea, frecuente y explosiva, que aparece y desaparece por episodios, aunque también provoca falta de apetito,
El contagio es fecal-oral: ocurre al consumir alimentos o agua contaminados con heces, incluida el agua sin tratar de pozos. Por ello, no suele transmitirse de persona a persona, pues el parásito necesita una semana fuera del cuerpo para volverse infeccioso, precisó Sandoval, quien advirtió que la desinfección química habitual no basta.
Por ahora, el epicentro está en Míchigan, el estado más afectado, con 4 mil casos a mediados de mes, según su Departamento de Salud, que investiga el origen junto con la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA), que señaló que la lechuga aparece recurrentemente en la investigación, aunque no se ha confirmado como la fuente del brote.
¿Cómo se puede prevenir?
De acuerdo con la directora de la FDA, Natasha Bagdasarian, como no existe una vacuna, lo mejor es evitar los alimentos y el agua que puedan estar contaminados. Para la lechuga y las verduras verdes, las autoridades aconsejan no comprar bolsas previamente lavadas, retirar las dos o tres capas exteriores y lavar el resto bajo el chorro de agua.
La FDA recuerda que lavar los alimentos reduce el riesgo, pero no garantiza eliminar el parásito, que resiste la desinfección. Por ello, cocinarlos es la opción más segura. "Lo mismo para el cilantro, la albahaca y las frambuesas, que son difíciles de limpiar, porque el parásito se esconde en las grietas y ni congelarlas sirve", concluyó Bagdasarian.

