Cómo evaluar si los padres de familia ejercen una ‘hiperpaternidad’

Muchos padres creen que su rol frente a los hijos depende de las decisiones que tomen por ellos. Sin embargo, esto puede ser contraproducente para la crianza.

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Cómo evaluar si los padres de familia ejercen una 'hiperpaternidad'
La sobreprotección suele ser inconsciente, pero esta podría afectar la autonomía de los hijos. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

La crianza es una aventura en la que tanto padres como hijos aprenden cada día. Aun así, la responsabilidad de ese vínculo recae mayoritariamente sobre los progenitores. Dicho eso, cabe recordar aquella famosa certeza que dicta que ningún padre o madre llega hasta ese punto sabiéndolo todo.

Dentro de esa constante ecuación de prueba-error y aprendizaje, destacan casos como el de aquellos padres que -de manera inconsciente y a veces, consciente- desarrollan una figura sobreprotectora marcada por las decisiones que toman sobre distintas áreas de la vida de sus hijos, incluso llegada una edad avanzada previa a la adultez.

La psicóloga Inés Zepeda de la clínica MIND explica que estos comportamientos se adscriben a la denominada hiperpaternidad.

En ella, los encargados (también llamados hiper-padres o ‘padres helicóptero’) se enfocan de manera “excesiva en sus hijos”. En términos drásticos, los adultos generan una relación dependiente en la que requieren del hijo para validar su rol, o bien, sentirse vivos. “Todo gira alrededor de los hijos”, sintetiza Inés.

Manuela Méndez, psicóloga de la Clínica MindTools, señala que ese cuidado excesivo de los padres puede comprenderse con actitudes en las que pretenden decidir por la actitud de sus hijos dentro de la sociedad.

Un ejemplo muy drástico, pero común de este escenario, es cuando los padres deciden qué deben estudiar sus hijos una vez que debe elegir carrera universitaria.

De acuerdo con las especialistas, esta sobreprotección parental es detonada la mayoría del tiempo desde un lugar inofensivo por parte de los padres. Las decisiones son tomadas por miedos y para evitar que los hijos no sufran.

La hiperpaternidad, que puede ser inconsciente durante los primeros años de los hijos pero que puede volverse excesiva conforme estos crecen, puede tener distintas razones de ser: padres que repiten patrones de crianza, o que no desean repetirlos; progenitores con sentimientos de culpa e incluso, aquellos que han perdido a otros hijos.

Aunque la intención de sobreproteger es lógica, las psicólogas recuerdan que los tropiezos son inevitables en la vida, por lo que todos debemos atravesarlos incluso desde temprana edad.

¿Qué tanto puede afectar?

Lo cierto es que todos pueden resultar afectados dentro de las relaciones de padres e hijos, marcadas por la hiperpaternidad.

De acuerdo con Inés Zepeda, los ‘padres helicóptero’ son susceptibles a generar más frustraciones en medida que sus hijos no cumplan sus expectativas.

Sobre todo, pueden perder un sentido de vida, ya que se empeñan en tomar las decisiones de los hijos. En paralelo, se ven impedidos de disfrutar plenamente la relación con estos.

Así como en el caso de los padres, Inés comenta que los hijos también desarrollan frustraciones, ya que muchas veces tienden a sentirse “en deuda” por lo que sus padres hacen (o deciden) por ellos.

La ‘hiperpaternidad’ también es vista como una relación de dependencia emocional de los padres hacia los hijos. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

La inseguridad también es un aspecto a considerar, ya que el hijo puede estar condicionado a que la mayoría de sus acciones cruciales deban estar aprobadas o consensuadas por los padres.

Manuela Méndez agrega que la sobreprotección arriesga la autonomía de los hijos, lo que provoca además que no tengan la capacidad de controlar y demostrar sus emociones mediante interacciones con otras personas.

Entre los efectos más presentes de la sobreprotección hacia los hijos destacan la baja tolerancia a la frustración, la dependencia emocional y una creatividad deficiente de estos.

Ante el escenario, es probable que una vez llegada la adolescencia y la antesala a la adultez, los hijos se revelen en cuanto a la dinámica sobreprotectora de sus padres, coinciden las psicólogas.

Los padres helicóptero pueden llevar a grados de frustración tanto a los hijos como a sí mismos. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Méndez señala que, al crecer, los hijos observan su entorno y pueden comparar su estilo de vida respecto a la de otros. Por ello, cuando la protección se hace evidente luego de ponerse en perspectiva, podría surgir una rebeldía en la que se hace todo lo contrario de lo que los padres quieren y ordenan.

Inés Zepeda manifiesta que esa reacción por parte de los jóvenes es razonable ya que la vida está hecha de decisiones. “No tomarlas es dejar que otros lo hagan por uno”, expresa la psicóloga.

Aún así, es pertinente evaluar que al momento los hijos tomen sus decisiones estos sean capaces de asumir las responsabilidades consecuentes.

Combatir la hiperpaternidad

La psicóloga Méndez resalta que los padres deben aprender a tomar decisiones por sus hijos en sus momento de crecimiento. Cuando son pequeños, es pertinente decidir por ellos su educación, alimentación, vestido y creación de hábitos que se consideren pertinentes.

Por otro lado, durante la adolescencia se deben establecer límites. También emplear una crianza democrática que permita entablar una comunicación asertiva y empática para llegar a acuerdos que beneficien la relación y se mantenga así hacia la adultez.

Entre las recomendaciones brindadas tanto por Méndez como por Zepeda hacia los padres destacan:

  • Cambiar el concepto de los hijos como propiedad. Se les debe acompañar en su crecimiento más no moldear y decidir por su vida. Comprender que cada persona en un núcleo familiar tiene su propia existencia.
  • Conocer a los hijos. Saber qué gustan de la vida, y qué harán para alcanzarlo asumiendo las responsabilidades.
  • Realizar actividades en las que se fomente la autonomía de los hijos desde pequeños.
  • Permitir que los hijos fallen, pero estar con ellos siempre que sea necesario para apoyarlos.
  • Orientarlos hacia estrategias de enfrentamiento respecto a decisiones cruciales de la vida, así como en la gestión y expresión de sus sentimientos.
  • Aplicar la comunicación asertiva para enviar un mensaje, orden o regla en todas las etapas de crecimiento.
  • Siempre preguntarse y evaluar la propia dinámica de crianza.

En conclusión, dice Méndez, evaluar el rol de crianza para evitar una hiperpaternidad fomentará que los hijos puedan ver a sus padres como aliados. Esto permitirá que ambas partes participen de una relación basada en el respeto, la tolerancia y amor.