Cuentacuentos y otras actividades lúdicas que sanan traumas en los niños

Los cuentos y los juegos ayudan al proceso de sanar ciertas heridas emocionales y duelos en los niños. Pero no se limita solo a quienes tienen problemas y puede ayudar a todos en la familia, en cualquier momento de la vida.

Los juegos resultan una herramienta importante para sanar heridas emoconales.  (Foto Prensa Libre: servicios).
Los juegos resultan una herramienta importante para sanar heridas emoconales. (Foto Prensa Libre: servicios).

Los niños podrían pasar por procesos difíciles cuando enfrentan cambios bruscos, tienen una pérdida importante y pasan por una etapa complicada.  Estas experiencias requieren de un apoyo emocional por parte de psicólogos.

Existen diferentes técnicas de apoyo a los niños y cada experto podrá recomendar la ruta a seguir.

La psicóloga experta en violencia Lilian Pérez, explica que entre las posibilidades existe una terapia llamada regresiva reconstructiva aplicada que trabaja  con diferentes escenarios y lleva a los niños a crear visualizaciones de eventos, por medio de personajes en los que se llegue a explorar la sanación de traumas.

En ellos, se lleva a los niños a crear escenarios e historias con personajes que ellos reconozcan, a manera que  enfrenten situaciones acompañados de un experto.

¡Vamos a jugar, a contar cuentos y a aprender!

La experta también comenta que está la ludoterapia que usa el juego como una herramienta para identificar y tratar traumas.

La ludoterapia propone infinidad de técnicas y estrategias. Entre ellas está la importancia de buscar espacios divertidos que invite al niño para abrirse y explorar sus emociones.

El trabajo junto a la familia se hace esencial para reconocer aquello que más le favorezca al menor y se creen los ambientes adecuados. En este punto, el papel del psicoterapeuta es de facilitador.

Aclara que se deben buscar diversas formas de intervención, según la personalidad y la experiencia que esté en la historia del niño. En ocasiones el trabajo fuera de una clínica, en un espacio de juegos o al aire libre se podría convertir en una posibilidad.

En ocasiones las terapias para los niños pueden ser en espacios divertidos en los que ellos recuperen la confianza. (Foto Prensa Libre: servicios)

En el tema del duelo, por ejemplo, un cuento sería un apoyo, porque existen diversos elementos que le ayudarán a construir sus propios símbolos y posturas que le ayuden a reconstruir su vida.

Más sobre el beneficio de los cuentos

Pérez explica que a través de un cuento el niño se identifica y se promueve que reaccione y evidencie problemáticas de traumas.

La imaginación de un niño se activa al escuchar el cuento y podría aprender distintos mensajes.  (Foto Prensa Libre: Servicios)

Desde hace algunos años el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia, Unicef, ha trabajado durante años un programa llamado El retorno a la alegría, dedicado a niños, niñas y adolescentes en situaciones de emergencia o desastre.

La finalidad de éste es reducir secuelas de daños emocionales a través de terapias lúdicas como cuentos, trabalenguas y fábulas.  Por medio de estas experiencias fomentar la resilencia -capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad – y  atravesar mejor las crisis.

Aunque el programa también busca que este tipo de propuestas no se utilicen únicamente cuando existan los problemas, sino también de manera preventiva y fortalecer por el juego la asertividad de los niños en todo momento.

La organización utiliza estos recursos específicamente porque reconoce que la voz es el primer instrumento musical, además es a través de ella que se puede comunicar afecto en base a ritmos y tonos. El lenguaje comunica afectos, más allá de la semántica.

En este proceso, el cuento se reconoce como un arte que transmite mensajes.  Así, la recomendación es que los cuentos sean contados, el cuento contado transmite una serie de mensajes que no transmite el cuento leído.

Los expertos comentan que los cuentos van directo al hemisferio no racional del cerebro, lo cual facilita que los niños y niñas incorporen pautas de comportamiento basadas en valores sin necesidad de analizarlas y utilizan ese nuevo aprendizaje tan pronto se dan las circunstancias que lo amerita.

También estimulan la confianza del niño y les enseñan como superar sus dificultades de crecimiento y se pueden aplicar en diversidad de temáticas.

Un cuento no tiene porque ser estático o solo hacer que los niños escuchen.  Ellos pueden participar en dinámicas que les permitan construir experiencia a través de las historias. (Foto Prensa Libre: Servicios)

Detrás de los cuentacuentos

Marilinda Guerrero es una cuentacuentos que descubrió su pasión por llevar mensajes de superación para los niños a través de sus historias.

Ella es una odontóloga y también escritora de cuentos que presta un servicio social a través de su voz y de llevar mensajes a la niñez.  Ha trabajado con distintos grupos, algunos con problemáticas.

“Contar cuentos cambió mi vida y me ha ayudado para hablar con los niños de todo tipo de temáticas.  A veces pensamos que hay temas que ellos no entenderán por ser niños, pero son individuos que están en crecimiento y comprenden todo y es un descubrimiento fascinante ver la menera en que ellos  tienen la propia versión de las cosas”, dice la médico de 39 años.

Marilinda Guerrero es una cuentacuentos guatemalteca que ha descubierto los beneficios de estas historias en la vida de los niños. (Foto Prensa Libre: cortesía)

Plantea que es una forma de acercarse a los niños y que desarrollar esta dinámica en familia es crear espacios para convivir tranquilos y en un ambiente seguro que se crea en la comunidad familiar.

Marilinda ha creado en sus cuentos monstruos que representan miedos e invita a los niños a que dibujen sus propios monstruos, para que ellos reconozcan y superen situaciones. “Uno de los temores que más me impresionó fue el de un niño que hablo de su monstruo que representaba a su mamá triste”, la madre pasaba en ese momento por una depresión y el niño lo percibió con su corta edad.

La cuentacuentos invita a las familias a alejarse un poco de la tecnología  y crear este tipo de dinámicas para unirse, explorar y aprender juntos.

Selvyn Suruy  un psicólogo y terapista ocupacional que por casi 16 años ha  trabajado en circo teatro en el que hace malabares, mimos, acrobacias y se convierte en un cuentacuentos, explica que su vida en estos espacios comenzó en la universidad, cuando estaba formándose académicamente.

Selvyn Suruy en su compañía Cirko Teatro comparte con diversidad de grupos llevando espacios para la ternura. (Foto Prensa Libre: cortesía).

En su compañía llamada “Cirko Cirilo”  se acerca a grupos de niños, personas con discapacidad y también de la tercera edad. Uno de los últimos grupos en los que ha participado es con niños migrantes en México y Guatemala.

“Compartir con ellos es una cuestión de respeto porque migrar es un derecho ante cualquier situación de todo ser humano ”, dice Suruy.  Comenta que con los niños migrantes tiene en especial dos personajes, Panchito y Martín –un extranjero-,  y junto a los menores se construyen historias en los que ellos mismos explican su manera  de sentir y conocer el proceso de vida que están atravesando.

“Esta propuesta genera un círculo de confianza y se busca que todas las condiciones se sientan lo más a gusto posible y encuentren cuestiones positivas y den algunos beneficios emocionales y construyan relaciones entre ellos y con los otros”, agrega.

El joven promotor de este espacio lúdico también expresa que se trata de proyectar un momento de alegría y evidenciar que existen otras opciones para ser fuertes y propiciar espacios  para la ternura.

En general agrega que es importante seguir creando los espacios en que los niños convivan sanamente, no solo para superar temores sino para expresarse.

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