¿Dolor o limitación de movimiento? Así debe cuidar la cadera para evitar desgastes y lesiones

Cargar peso afecta la articulación de la cadera. Para no sobrecargarla aún más, es importante evitar determinados movimientos.

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Así debe cuidar la cadera para evitar desgastes y lesiones
Las cargas de más de 15 kilos deben levantarse con ayuda de palancas, o repartidas en cargas menores. Foto Prensa Libre: DPA/ Markus Scholz

Las personas que cargan y levantan mucho peso, muchas de ellas por trabajo, sufren un mayor desgaste de la articulación de la cadera. Los primeros síntomas son el dolor inguinal persistente o las limitaciones en los movimientos.

Los especialistas advierten que, si estos síntomas se ignoran durante años, se corre el riesgo de llegar a un desgaste crónico que luego no se puede revertir. De hecho, algunas de las personas más afectadas por este problema son los trabajadores de la construcción.

Sin embargo, las personas que en general levantan y cargan mucho peso en el día a día también pueden verse afectadas. Por eso, es importante tener en cuenta algunos consejos para cuidar la cadera y evitar problemas a futuro.

Las cargas de más de 15 kilos deben levantarse con ayuda de palancas, o repartidas en cargas menores, o entre dos personas. Antes de levantar una carga, hay que acercarse a ella, levantarla con la espalda recta y solo lo necesario desde la posición de cuclillas. Como norma, no hay que descender a menos de 90 grados en las rodillas.

A continuación, la carga debe sujetarse lo más cerca posible del cuerpo y descargarse uniformemente con la espalda recta. Las bolsas se llevan mejor al hombro. También debe evitarse curvar la espalda hacia adelante, los movimientos bruscos, cargar el peso de un solo lado o las torsiones.

Para tener en cuenta: un cajón de agua pesa unos 17 kilos. Si se cargan diez cajones de agua todos los días hasta la edad de jubilación, el riesgo de desgaste es muy alto.

Prevenir y fortalecer los huesos

Otra manera de fortalecer los huesos en general es por el ejercicio.  Además de incrementar la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio físico.  Se ha comprobado que quienes mantienen una actividad física regular tienen una mayor densidad ósea y esto a largo plazo evita fracturas y caídas.

Así que es tiempo de buscar su rutina de ejercicios que vaya desde cargar su propio peso, correr, subir gradas, bailar o incluir pesas.  Entre las sugerencias para ejercitarse están las sentadillas y lagartijas entre otros.  Los ejercicios en el agua también son recomendados.

Antes de comenzar una rutina es importante consultar con un médico para recibir la orientación y en especial cuando se tienen condiciones especiales de salud.

El consumo de ciertos alimentos y el recibir suficiente luz solar ayudará a fortalecer los huesos. (Foto Prensa Libre: cottonbro/Pexels)

También es importante prestar atención a la nutrición y consumir calcio y vitamina D.  Esta vitamina ayuda al cuerpo a absorber el calcio.

Las personas que consumen vitamina D en cantidad muy escasa pueden tener huesos débiles, delgados y frágiles, un trastorno que se denomina raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos.

La vitamina D es muy importante para el cuerpo de muchas otras formas. Los músculos requieren esta vitamina para el movimiento. Por ejemplo, los nervios la necesitan para transmitir mensajes entre el cerebro y cada parte del cuerpo, y el sistema inmunitario emplea la vitamina D para combatir los virus y bacterias que lo invaden.

Los pescados grasos, como el salmón y el atún se encuentran entre las mejores fuentes de vitamina D. El hígado vacuno, el queso y la yema de huevo contienen cantidades menores.  También se tienen alimentos fortalecidos con esta vitamina.

La piel produce vitamina D al exponerse directamente a la luz solar. Simplemente una exposición de 5 a 10 minutos al sol es vital para fomentar su producción natural.