Salud y Familia
Hacer “nada” está bien: un descanso reparador requiere una verdadera desconexión, incluso del celular
Usar el celular durante las pausas puede aumentar la sensación de cansancio e impedir una recuperación adecuada. Esto recomiendan los expertos.
Aunque el celular suele utilizarse como una forma de distracción, usarlo durante las pausas puede mantener activo el sistema nervioso. (Foto Prensa Libre: Freepik)
Sacar el celular, desbloquear la pantalla y acceder casi por instinto a las redes sociales para pasar unos minutos, e incluso horas, durante los momentos de pausa parece común en la rutina de muchas personas. Sin embargo, ¿realmente se está descansando?
De acuerdo con la psicóloga Alejandra Altán, el celular es una fuente de recompensa inmediata que estimula el cerebro constantemente y se suele recurrir a él para distraerse de tareas y responsabilidades.
“Es tan accesible que nos permite conectar con otras personas al momento, entretenernos o desconectarnos de la realidad. Al hacerlo constantemente lo asociamos a momentos como comer, acostarnos y esperar en una fila, para sacar el celular”, explica la experta.
Pero, aunque buscar el móvil parezca una acción automática en esos tiempos de espera o descanso, podría tener efectos contrarios y hacer que la persona termine “más cansada”.
“El cerebro es un músculo que se mantiene constantemente trabajando. El internet y acceso a diferentes aplicaciones y juegos hace que la mente se mantenga ocupada en seleccionar, interpretar y clasificar la información. Nos mantenemos en un estado de alerta constante, buscando nuevos estímulos que permitan descargas de dopamina significativa. Por eso sentimos que ‘descansamos’ físicamente sin recuperarnos realmente de forma mental”, explica Altán.
Aunque usar el celular no requiere esfuerzo físico, no se descansa mentalmente cuando se utiliza, porque estar quietos, sentados o acostados no significa que la mente haya terminado de procesar todos los estímulos. Además, observar pantallas y recibir información de diferentes fuentes genera cansancio visual, menor movimiento y tensión muscular, que aumentan la sensación de cansancio.
Para Selvin Sosa, coach y consejero de vida, el verdadero descanso es reparador, ayuda al cerebro a hacer nuevas conexiones neurológicas, promueve la recuperación del sistema nervioso, genera calma y beneficia el ritmo circadiano, relacionado con el ciclo del sueño.
Por el contrario, cuando se intenta descansar frente a la pantalla de un celular, la mente no lo percibe como un descanso, especialmente cuando se acude a él por la noche, antes de dormir.
“La parte más contradictoria para el sistema nervioso es la exposición de la luz, porque eso nos está mandando un mensaje al cerebro que estamos todavía en el día. Entonces, bloquea las órdenes de decirle al cerebro: ‘Ya es hora de dormir. Apaga todo el sistema y descansa’”, explica Sosa.

Hacer “nada” está bien
Muchas veces se relaciona el descanso con la falta de productividad, por lo que pareciera que una persona que no genera, no se ocupa o no está activa pierde el tiempo.
Sin embargo, los expertos aseguran que esa “desconexión real” es necesaria para que el descanso sea reparador.
“Utilizar la tecnología como medio de distracción no es malo, el problema es usarlo como un recurso inmediato cuando aparece el cansancio, aburrimiento, incomodidad o silencio. Arriesgarse y buscar alternativas que nos hagan sentir bien es un reto”, asegura Altán.
Para ello, los expertos sugieren activar los sentidos y enfocar la atención en actividades que los estimulen de forma consciente, sin necesidad de generar esfuerzo físico ni mental.
“Dirigir nuestra atención al presente permite encontrar una forma de aliviar el estrés, disminuir los pensamientos recurrentes y calmar el sistema nervioso”, asegura la psicóloga.
Algunas actividades que sugieren para lograr una verdadera desconexión y descanso son:
- Ver el cielo
- Escuchar música tranquila
- Lavarse las manos
- Colocar los pies en el suelo
- Percibir un aroma agradable
- Comer algo delicioso
- Observar un paisaje urbano o natural
- Estirar los músculos
- Realizar movimientos de cuello, hombros y piernas
- Beber agua lentamente
- Saborear algo diferente
- Ser consciente de las sensaciones corporales
- Respirar lentamente
- Evitar las pantallas
- Dejar el celular fuera de la cama al dormir
“Cambiar esa anestesia (el celular) por creatividad, imaginación y entusiasmo por lo nuevo también nos ayuda a disminuir el cansancio y relajar el sistema nervioso. Eventualmente es importante preguntarse: ¿estoy descansando realmente física, mental y emocionalmente o solo distrayéndome de lo que realmente importa, que es cuidar la salud mental, física y emocional?”, concluye la experta.

Rediseñar el estilo de vida
Recuperar esos espacios de descanso también implica revisar los hábitos relacionados con el celular durante el resto del día.
Como en la actualidad no solo los adultos acuden al celular como una forma de distracción, Sosa recomienda comenzar a regular el uso del móvil en niños y adolescentes mediante aplicaciones de control parental, como Family Link, que permiten establecer horarios de uso.
En el caso de los adultos, se necesitará una “autorregulación”, que también puede lograrse por medio de las aplicaciones y funciones que ya incluye el celular, como la de Salud, que permite establecer las horas de sueño para restringir las notificaciones y ciertas funciones durante ese período.
Durante el día también se pueden establecer “reglas personales” que delimiten cada cuánto tiempo se podrá revisar el celular. En su lugar, se pueden realizar actividades que “alimenten el cerebro”, como leer o hacer ejercicios de respiración.
Sosa advierte que los nuevos hábitos no tendrán un efecto inmediato. Incluso, al inicio puede sentirse cierta ansiedad por la abstinencia de consumir algo a lo que se ha estado acostumbrado. Sin embargo, con el paso de los días y la constancia, habrá mejor respiración, reposo y regeneración muscular.
“Todo está en mis hábitos: rediseño mi estilo de vida, rediseño mi forma de dormir, establezco mis rutinas y pongo a disposición mi ser y mi cuerpo hacia la mejora. Sobre todo, debo sostener el aburrimiento. Yo le diría a las personas que les gusta escribir y tener un diario, que apunten cómo va su proceso. Al final, cuando pase cierto tiempo, todo va a ser automático y va a ser más fácil recuperar ese espacio de descanso. Pero quienes sientan que no lo van a lograr, deben acercarse a un profesional, eso es lo más importante”, concluye el coach.

