¿Berrinches de los niños fuera de control? Algunos métodos para ayudarle en estos momentos

Poner límites, imponerse, respetar las reglas. En teoría, la crianza parece sencilla.

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La “distracción” como método contra los berrinches de los hijos
Para sacar a un niño desafiante de la trampa de la frustración, a veces solo ayuda una distracción creativa o un poco de payasadas. (Foto Prensa Libre: Silvia Marks/dpa)

Cuando el niño está tan frustrado que la teoría no sirve para nada, puede ayudar de vez en cuando un plan alternativo, que consiste en distraerlo, hacer alguna payasada y así desconcertarlo.

La revista Eltern (Padres) describe casos problemáticos y aporta ideas para solucionarlos de forma creativa. Aquí van tres ejemplos:

  1. El caso de la que demora:

La niña debería estar a más tardar a las 9 en la guardería. Pero cinco minutos antes de las 8:30 considera que debe ordenar su colección de ponys de plástico. Y eso sin estar vestida aún.

Propuesta de solución: los padres pueden organizar una competencia para ver quién se viste más rápido. La ganadora ya está clara, obviamente. Los padres además pueden armar un camino para que se vista: desde la ropa interior sobre la cama hasta las sandalias delante de la puerta de casa. Y no decir “en cinco minutos tenemos que estar fuera de casa”, sino, por ejemplo, que deben estar fuera “antes de que haya terminado la canción favorita” de la pequeña.

  1. El caso del enfadado:

La gran pelea sobre lo que sea ya pasó, pero el niño sigue enfadado y callado, encerrado en sí mismo.

Propuesta de solución: simplemente, sentarse cerca de él e iniciar un juego, pintar o dibujar algo o comenzar a armar una torre con bloques y jugar como un niño. Es una oferta silenciosa para que salga de su ensimismamiento.

  1. El caso de la pelea entre hermanos:

Cuando en la habitación de los niños hay una pelea por una excavadora y suenan los gritos: “¡Es mío!”; “Yo lo tenía primero”; “¡Mamá!”.

Propuesta de solución: no hacer de árbitro, sino esquivar el conflicto, por ejemplo, diciendo: “Yo no estaba aquí y no vi quién tenía la excavadora primero. Así que, por el momento, me la voy a llevar”. En el mejor de los casos, ambos protestarán unidos.

También es buena idea establecer días para uno u otro. En un día, es uno de los hermanos el que decide y al otro día es el otro. Es justo y ahorra la tarea de armar listas para cada decisión individual.