La obsesión de comer sano también es peligrosa
Una persona está en el supermercado. Pasa por las góndolas analizando cada uno de los ingredientes en la tabla nutricional de los productos. Ninguna lo convence. Luego, la invitan a comer, pero no prueba nada del menú. Todo le parece poco saludable. Al llegar a casa, apenas si prueba un bocado, temiendo que le haga daño otros alimentos. Es muy probable que este estilo de vida la lleve a una malnutrición.