Suicidio: ¿Cómo ayudar a alguien que piensa en quitarse la vida?

Aprender a identificar los signos de advertencia del suicidio, escuchar sin juzgar y buscar ayuda profesional a tiempo podrían salvar una vida.

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Suicido ¿Cómo ayudar a alguien que en piensa quitarse la vida
Escuchar, sin juzgar ni dar consejos, podría salvar una vida. (Foto Prensa Libre: Cathy Mü en Unsplash).

“El suicidio, ponerle fin a tu propia vida, es una reacción trágica a situaciones de vida estresante”, explica Mayoclinic. El suicidio no discrimina edad, género, posición social o etnia, por ello es importante saber identificar las señales de alerta que una persona muestra cuando ha pensado en quitarse la vida. De esta forma podría salvar una vida.

Si es una persona que considera que los problemas no tienen solución y que la única forma de poner fin al dolor es el suicidio, sepa que hay otras medidas que puede considerar.

Busque quien lo escuche

En Guatemala, existen diversos lugares a los que se puede acudir para buscar ayuda profesional. Los expertos en psicología estarán dispuestos a escuchar sin juzgar ni decirle qué hacer. También puede considerar hablar con un familiar o con un amigo acerca de su situación actual.

Estos son algunos lugares en los que puede pedir ayuda:

  • Daniela Ortiz, representante para la Red mundial de suicidólogos para Guatemala: 4151-5850 / 4974-7435
  • Liga Guatemalteca de Higiene Mental: 12 calle A 0-27, zona 1. Teléfonos: 2232-6269 / 2238-3739
  • Asociación Psiquiátrica de Guatemala: Avenida Reforma 1-90 zona 9, Edificio Masval Of. 201. Teléfono: 2331-5395 / 2334-7249.
  • Hospital Paso a Paso: Calle Los Llanos 3-96 Jocotenango, Sacatepéquez. Teléfonos: 7831-0403 / 4151-5850.
  • Asociación Ama Vida, identificada en Facebook como Aférrate a la vida, ofrece ayuda mediante el chat de esa red social.

Si un amigo o familiar habla de suicidarse

Puede ser angustiante y confuso si una persona cercana le comenta que está pensando en terminar con su vida o dice cosas que lo llevan a pensar en que quiere suicidarse. Es posible que no sepa qué hacer para ayudar.

Los expertos en psicología recomiendan tomar en serio la plática y dejar de lado el pensamiento de que al hablar acerca del suicidio con una persona en riesgo se incita a cometerlo.

“Está demostrado que hablar sobre el suicidio con una persona en tal riesgo en vez de provocar o introducir en su cabeza esa idea, reduce el peligro de cometerlo y puede ser la única posibilidad que se ofrezca para el análisis de sus propósitos autodestructivos”, dice Sergio Morataya, psiquiatra.

Lo ideal es hacer preguntas directas acerca del tema para iniciar la conversación. Por ejemplo, ¿Cómo estás afrontando lo que ha estado ocurriendo en tu vida? ¿A veces sientes ganas de darte por vencido? ¿Piensas en la muerte, en hacerte daño? ¿Piensas en el suicidio, en cómo lo harías? ¿Cuándo y en dónde?

Muchas veces, ante estas preguntas, la persona suele llorar sin pronunciar alguna palabra, bajar la cabeza, mirar al suelo, hacer silencio repentino motivado por la propia pregunta, fruncir el ceño, mostrarse intranquilo o angustiado.

Emma Carrington, portavoz de Rethink UK, una organización benéfica para la salud mental en Reino Unido, le explica a la BBC que no hay una buena o mala forma de hablar acerca de sentimientos suicidas porque es una conversación difícil. Lo más importante es concentrarse en la otra persona y prestarle toda la atención posible; para ello guarde el teléfono o cualquier otro distractor. También asegúrese que ambos tienen suficiente tiempo para hablar.

Al ser un tema difícil, tenga paciencia, ya que podría tomar mucho tiempo -y varios intentos- antes de que la persona quiera hablar. Tenga muy claro que usted no debe dar consejos ni ofrecer soluciones si el otro no se los pide. Tampoco interfiera con sus propias ideas acerca de cómo puede estar sintiéndose.

Daniela Ortiz, representante para la red mundial de suicidólogos para Guatemala, explica que los psicólogos o suicidologos no dan consejos a sus pacientes, solo los escuchan, por lo que tampoco debe hacerlo alguien que no es experto en el tema.

“Alguien con pensamientos suicidas está casando de escuchar que la vida es bella y que todo va a pasar, es muy probable que piense que la vida es bella para usted porque no está pasando por lo mismo que él. Si usted le dice que la vida es agradable y que vale la pena vivir, quizá piense en que para usted es agradable vivir porque tiene trabajo, pero él ya tiene más de un año buscando y no encuentra. Por eso lo ideal es no aconsejar, no juzgar. Préstele su hombro para llorar, escúchelo y busque ayuda profesional por él”, dice.

Luego de escuchar, asegúrese que la otra persona sepa en donde buscar ayuda profesional. Además, no prometa confidencialidad. Lo mejor es buscar ayuda entre familiares y personas allegadas, pero todos deben mostrar respeto y valorar los sentimientos del individuo.

Múltiples causas

Si bien existe un vínculo estrecho entre el suicidio y los desórdenes mentales, como la depresión, existen muchas causas que pueden llevar a una persona a quitarse la vida. Por eso se dice que el suicidio es multicausal, ya que cada persona puede tener razones distintas.

La Organización Mundial de la Salud indica que muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicos.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; indígenas y personas de la comunidad LGBTIQ+.

Señales de alerta

Muchas veces el amigo o familiar no se acerca a pedir ayuda directamente. Sin embargo, existen indicios, verbales y no verbales que pueden indicar que está pensando en el suicidio. Si se detectan a tiempo, se puede intentar evitarlo.

Es importante saber si la persona a la que se considera que está pensando en el suicidio ha pasado por un acontecimiento significativo, ya sea en el presente o en un pasado no muy lejano. Por ejemplo, la muerte de un ser querido, terminó una relación amorosa o laboral, incrementaron sus deudas, sufre una enfermedad crónica, etc. Esto podría ayudar a comprender por lo que está pasando.

Estas son algunos indicios de que tiene pensamientos suicidas:

  • Hablar acerca del suicidio; por ejemplo, hacer afirmaciones como “voy a matarme”, “quisiera estar muerto” o “yo ya voy a dejar de molestar”, “ya todos van a descansar pronto de mí”, “si Dios me recogiera sería perfecto”.
  • Retraimiento de la vida social y deseo de estar solo.
  • Tener cambios de humor, como pasar de estar eufórico un día a estar profundamente desalentado al día siguiente.
  • Preocuparse por la muerte, por el hecho de morir o por la violencia.
  • Sentir desesperanza o impotencia ante una situación.
  • Aumentar el consumo de alcohol o de drogas.
  • Sufrir cambios en la rutina normal, por ejemplo, cambios en la alimentación como comer mucho o muy poco. Presentar cambios en los horarios de sueño.
  • Hacer cosas riesgosas o autodestructivas, como consumir drogas o conducir con imprudencia.
  • Regalar sus pertenencias o dejar sus asuntos en orden cuando no existen motivos lógicos para hacerlo.
  • Despedirse de las personas como si la despedida fuera definitiva.