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Mark Zuckerberg declara en juicio por presunta adicción de jóvenes a redes sociales

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, acudió el miércoles a un tribunal de Los Ángeles para declarar en un juicio sobre adicción a las redes sociales.

LOS ANGELES, CALIFORNIA - FEBRUARY 18: Meta CEO Mark Zuckerberg arrives to the Los Angeles Superior Court at United States Court House on February 18, 2026 in Los Angeles, California. A 20-year-old California woman sued Meta and YouTube accusing them of building addictive platforms causing harm to children.   Jill Connelly/Getty Images/AFP (Photo by Jill Connelly / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, llega al Tribunal Superior de Los Ángeles, en el Palacio de Justicia de Estados Unidos, el 18 de febrero de 2026 en Los Ángeles, California para defenderse respecto de una demanda por adicción a redes sociales. (Foto Prensa Libre: AFP)

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, acudió el miércoles a un tribunal de Los Ángeles para declarar en un juicio sobre adicción a las redes sociales, en relación con acusaciones de que Instagram y otras plataformas fueron diseñadas deliberadamente para volver adictos a los usuarios jóvenes.

Zuckerberg —director de Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp— es el testigo más esperado en este juicio en California, el primero de una serie de casos que podrían sentar un precedente legal para miles de demandas presentadas por familias estadounidenses contra las principales plataformas de redes sociales.

El juicio marca la primera vez que el multimillonario de 41 años se pronuncia sobre la seguridad de sus plataformas, dominantes a escala mundial, directamente ante un jurado.

La controvertida reputación de Zuckerberg influyó en el proceso desde la selección del jurado, cuando los abogados de Meta procuraron excluir a residentes de California considerados demasiado hostiles hacia el fundador de Facebook.

Los 12 miembros del jurado en Los Ángeles escucharán testimonios hasta finales de marzo para decidir si YouTube, propiedad de Google, e Instagram, de Meta, tienen alguna responsabilidad en los problemas de salud mental que sufre Kaley G. M., una residente de California de 20 años que ha sido usuaria intensiva de redes sociales desde la infancia.

Kaley G. M. empezó a usar YouTube a los seis años, Instagram a los 11 y, posteriormente, TikTok y Snapchat.

El juicio determinará si Google y Meta diseñaron deliberadamente sus plataformas para promover su uso compulsivo entre los jóvenes y si, con ello, dañaron su salud mental.

El caso, junto con otros dos juicios similares programados en Los Ángeles para mediados de este año, busca establecer un estándar para resolver miles de demandas que culpan a las redes sociales de alimentar una epidemia de depresión, ansiedad, trastornos alimentarios y suicidios entre los jóvenes.

El proceso se centra exclusivamente en el diseño de las aplicaciones, los algoritmos y las funciones de personalización, ya que la legislación estadounidense concede a las plataformas inmunidad casi total frente a responsabilidades derivadas del contenido generado por los usuarios.

TikTok y Snapchat, también señaladas en la demanda, llegaron a acuerdos confidenciales con la parte demandante antes de que comenzara el juicio.

“Uso problemático”

El jefe de Instagram, Adam Mosseri, fue el primer ejecutivo de Silicon Valley en testificar, el 11 de febrero.

Dijo al jurado que rechazaba el concepto de adicción a las redes sociales y prefería hablar de “uso problemático”, la terminología elegida por Meta.

Estoy seguro de que he dicho que era adicto a una serie de Netflix cuando la veía hasta muy tarde en una sola noche, pero no creo que sea lo mismo que una adicción clínica”, afirmó Mosseri.

El día anterior, los abogados de la demandante llamaron a declarar a la psiquiatra Anna Lembke para que explicara cómo las redes sociales pueden actuar como “una droga de entrada” para los jóvenes, reconfigurando sus cerebros aún en desarrollo hacia conductas adictivas.

En una entrevista con Prensa Libre, Claudia García de la Cadena, doctora en neurociencia cognitiva y neuropsicología, de la Universidad del Valle de Guatemala explica que en los últimos años la tecnología y las redes sociales ha permitido tener una comunicación más rápida, en ciertos casos certera y en otros no.

Lo cierto es que en este cambio de premisa y rapidez también se ha puesto en evidencia que en algunas personas las redes empezaron a ser también como un amortiguador de la soledad que viven, para otros incluso llegó a convertirse en una adicción.

Algunos presentan cambios de humor al no estar conectados. El cerebro aprende a estar alerta de todo lo que se dice de ellas, quieren compartir todo y de no hacerlo se sienten nerviosas, tiemblan o se ponen inquietas, agrega García de la Cadena.

Aunque esto no es una sustancia como el cigarrillo o el alcohol se empiezan a presentar problemas físicos por el uso excesivo de teléfono, desde dolor en las manos, problemas en la vista, o bien accidentes por darle prioridad al uso de las redes.   “Quienes reconocen o identifican que hay un problema para salir de ellas necesitan manejarlo al igual que una adicción y buscar apoyo lograrlos”, dice la experta.

El director ejecutivo de YouTube, Neal Mohan, también estaba programado para testificar, pero los abogados de la parte demandante anunciaron el martes que llamarían en su lugar a otro ejecutivo de la plataforma de videos.

El proceso en Los Ángeles transcurre en paralelo a un caso similar a escala nacional, ante un juez federal en Oakland, California, que podría dar lugar a otro juicio en el 2026.

Meta también enfrenta este mes un juicio en el estado de Nuevo México, donde los fiscales acusan a la compañía de priorizar las ganancias sobre la protección de menores frente a depredadores sexuales.

Con niños y adolescentes, más alternativas

Con jóvenes, el reto es mayor en el momento de hablar de redes sociales. El psicólogo Juan Carlos Zetina recomienda establecer horarios, pero también ofrecer alternativas. “No solo quitar la pantalla, sino dar opciones: libros, dibujo, pintura, juegos creativos. Volver a la base: escribir, pintar, leer, crear”.

La responsabilidad recae en los adultos, dice García: “Somos los que debemos introducir juegos sensoriales, actividades físicas y experiencias reales”.

Aclara que hoy no hay necesariamente más diagnósticos de autismo o trastornos del neurodesarrollo: “Simplemente hay mejor detección. Y en estos casos, el juego sensorial es clave”.

Existen salas sensoriales, pero también opciones accesibles: pelotas, yoyos, juguetes tradicionales, troncos, cuerdas. “Lo que falta no son materiales, sino adultos con tiempo para jugar. Los niños muchas veces tienen los recursos, pero no a alguien que les acompañe. Juegos como tenta, escondite, liga o andar en bicicleta son esenciales para su desarrollo”, comenta.

Con información de AFP.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.