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Monegascos rinden tributo a Rainiero
Mónaco /.-Alberto II de Mónaco rompió ayer el silencio que mantenía desde la muerte, el pasado miércoles, de su padre, Rainiero III, para pedir unidad a los monegascos, que comenzaron a visitar la capilla ardiente del soberano fallecido.
“Todos nosotros estamos huérfanos de ese gran hombre, y la profunda tristeza y el duelo que sentimos aproxima nuestros corazones y debe soldar, más que nunca, a nuestra comunidad”, aseguró Alberto en un mensaje televisado.
La intervención de Su Alteza Serenísima coincide con la apertura de la capilla ardiente de Rainiero, a los aproximadamente seis mil monegascos, y otros 26 mil residentes del Principado.
Cientos de personas acudieron a la capilla del Palacio para inclinarse ante los restos mortales de quien había sido su soberano desde 1949. Hoy sólo acogerá a los miembros de la administración de Mónaco y al cuerpo diplomático, antes de volver a abrirse a los monegascos y residentes, el martes y el miércoles.-EFE.
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