Guatemala, 11 de mayo de 2008
El 30 de marzo, el presidente Álvaro Colom anunció que ningún paciente tendría que pagar en los hospitales de la red pública, pero esta medida todavía no se ha aplicado en todos los centros
Ludwig Ovalle, viceministro de Hospitales, aseguró que se ha intentado manchar la iniciativa de garantizar la salud gratuita, que será de gran beneficio para la población, pero las autoridades asumirán los costos.
Garantizó que el Gobierno ampliará el presupuesto de los hospitales cuando sea necesario, y por ahora éstos asumirán el aumento de sus gastos con los fondos que tienen.
Explicó que en las próximas semanas sacarán a concurso una licitación para comprar los servicios de tomografía, para 15 hospitales, y resonancia magnética, para cinco.
Problemas de gestión en la red hospitalaria ocasionan la falta de ciertos insumos, según Ovalle. “Estamos reorganizando, y con los recursos que tenemos se puede ofrecer mejor servicio”, dijo.
En los hospitales más grandes pondrán personal de atención al usuario, para que tramite las quejas de los pacientes.
En el Hospital Roosevelt, como en el resto, los carteles anuncian a los usuarios que no deben pagar por el servicio.
Por gema palencia
La salud gratuita que anunció el presidente Álvaro Colom todavía no se cumple de lleno en los hospitales, por lo cual los pacientes tienen que pagar las tomografías, a pesar de que abundan los carteles que anuncian: “Todos los servicios son gratis”. El Ejecutivo tampoco ha encontrado la manera de que los centros asistenciales absorban el costo de resonancias magnéticas y otras pruebas, y los pacientes deben pagar servicios privados.
El viceministro de Salud Ludwig Ovalle explicó que los hospitales tienen orden de hacerse cargo de esos pagos, y que ya llegaron a un acuerdo con las empresas que efectúan las tomografías, para que presten el servicio hasta final de año, mientras sacan un proceso de licitación. “Adquirimos un compromiso con las empresas, y estamos respondiendo”, dijo.
Pero lo cierto es que en el Hospital San Juan de Dios y en el de Amatitlán, que concentran una parte importante de la atención del sistema de salud, los pacientes tienen que pagar entre Q300 y Q450 por los exámenes. La diferencia es que antes el pago se hacía a través del Patronato, y ahora cada empresa recibe el dinero directamente.
“Dicen y dicen, pero ya, a la hora del examen, tenemos que pagar, y como uno necesita el servicio, no queda más remedio”, dijo Jorge Popa, uno de los pacientes que tuvo que cancelar Q300 por una tomografía, en el Hospital San Juan de Dios.
En ese nosocomio, tres empresas prestan el servicio, y las tomografías gratuitas duraron una semana desde que se publicó el anuncio.
Uno de los empleados de estas empresas, que pidió no ser citado porque no tenía autorización de sus jefes para hablar de ello, explicó que el hospital les informó que todavía no tiene fondos para absorber aquellos gastos.
En el Roosevelt, en cambio, donde el Patronato recibía donativos por todo tipo de servicios, sí se cancelaron los pagos, al igual que en el Hospital de Antigua, pero los exámenes que los pacientes deben hacerse fuera de la institución no son gratis.
Garantizar la salud gratuita le costará al Gobierno, como mínimo, Q100 millones más, para cubrir los gastos que hasta ahora corrían por cuenta de los pacientes, según cálculos del Ministerio de Salud. En los hospitales existe temor de que el Ejecutivo no cumpla con ampliar el presupuesto.
El anuncio presidencial de salud totalmente gratuita para todos tomó casi por sorpresa a los funcionarios, que, sin un plan previo, debieron acatar la medida.
La respuesta de las autoridades de salud fue: “Gasten de lo que tienen y ya les ampliaremos los fondos”, pero en los hospitales se mantiene el temor de que el dinero no sea suficiente y no llegue la ampliación presupuestaria, lo que traería graves consecuencias.
“Nos han prometido tantas cosas que no han cumplido, que nos da miedo. Si no se financia en junio o julio, podrían venir los problemas. Ahora, si lo pagan, será algo histórico”, afirmó Carlos Mejía, jefe de Infectología del Hospital Roosevelt.
En el Hospital de Antigua, donde los pacientes también entregaban donativos, el personal evalúa cuánto presupuesto más necesitará. Según Óscar Méndez, gerente financiero de ese centro, en el mes que llevan sin recibir los aportes, el aumento de los gastos se ha hecho evidente. “Antes, las mamás traían algunos pañales. Ahora, pagar eso nos supondrá unos Q800 mil anuales”, dijo Méndez, quien aseguró que todo estará bien si les amplían el presupuesto que necesitan.
Guillermo Echeverría, director del Roosevelt, explicó que los gastos también han aumentado de forma considerable en ese centro, pero tienen el compromiso adquirido de las autoridades de que aumentarán el presupuesto.
Otro de los gastos que actualmente deben pagar los pacientes y que no es “gratis”, como lo anuncia el Gobierno, es el material de ortopedia. El Ministerio de Salud se hará cargo de la compra de ese material en los próximos meses, para lo que convocará a un contrato abierto.
Una de las gotas que colmaron el vaso y aceleraron que se prohibiera a los patronatos cobrar fue el caso de un policía que recibió un disparo en la cabeza, durante un enfrentamiento con mareros.
En el Hospital Roosevelt no le hacían la tomografía hasta que no pagara “el donativo”, y mientras sus compañeros trataban de hacer una colecta para pagar el examen, tuvieron que intervenir ministros y hasta el vicepresidente de la República, para que, de urgencia, se le hiciera la prueba al agente. Cientos de personas han pasado por esa situación, y el problema todavía no se ha resuelto completamente.
“Recibimos denuncias de muchas partes sobre que a algunas personas no se les atendía si no pagaban, y por eso se tomó la decisión”, explicó Ludwig Ovalle, viceministro de Hospitales.
El caso es que para pacientes como Miriam Hernández de nada sirven los anuncios, porque de todos modos tuvo que pagar su tomografía.
Walter Flores, del Movimiento Ciudadano por la Salud de Guatemala, explicó que la orden de que los servicios de salud sean gratuitos es positiva, pero si no se tiene alternativa, terminará por crear incertidumbre entre los ciudadanos, pues temen que no se garantice el servicio.
En el Hospital Roosevelt, el Patronato dejó de recibir las donaciones, y los pacientes han notado los beneficios. “Está bien que no nos cobren, porque mucha gente no podía, y ahora están dando el servicio sin pagar”, dijo Claudia Morataya, quien acude a la consulta externa.
Claudia Flores llevaba a su bebé en brazos, después de que le hicieran un ultrasonido sin que tuviera que pagar.
Al menos en ese último centro los pacientes ya no tienen que pasar por caja antes de que los atiendan.
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio