Hablemos de desigualdad
Desde hace ya algunos años, en esta columna de opinión hemos procurado levantar un urgente debate sobre desigualdad, inequidad, concentración de poder y de recursos en la conversación pública. Algunas voces surgen. Algunos argumentos son válidos; otros, débiles o falaces, y otras voces tratan de evadir o trivializar el tema. Pero también hay quienes han entrado al debate con argumentos serios y robustos. Hemos insistido en que no se trata simplemente de pretender "igualar a las personas" o sus ingresos bajo parámetros aleatorios. Ese no es el objetivo de una economía de mercado al contrario, los mercados asumen la diversidad y reflejarían la diversidad de preferencias, de decisiones y de opciones tomadas individual y libremente.