Internacional
¿Quiénes pagarán el precio? Los efectos económicos de la guerra en el Medio Oriente
Las principales secuelas del conflicto se deben al cierre del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, uno de los puntos de congestión de mayor importancia estratégica del mundo.
Se espera un aumento del 4.1% en los precios de la gasolina, un factor clave de la inflación por la guerra en Irán y Medio Oriente. (Foto Prensa Libre: EFE)
Ha pasado más de una semana desde que el Ejército de los Estados Unidos inició la guerra en Medio Oriente al bombardear, junto con el Gobierno de Israel, el territorio de Irán, lo que desató múltiples efectos que ya empiezan a sentirse en la economía mundial, por lo que decenas de países pagarán el precio de este nuevo conflicto bélico.
Conforme a lo expuesto por la cadena de televisión británica BBC el pasado martes 10 de marzo, el precio del barril de petróleo Brent WTI, que funciona desde hace décadas como crudo de referencia para el mercado internacional, superó la barrera de los US$100 (Q766) por primera vez desde enero del 2022, hace más de cuatro años.
En comparación, el pasado viernes 27 de febrero, un día antes del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Irán e Israel en Medio Oriente, el precio del barril de petróleo Brent se encontraba por debajo de los US$75 (Q574), por lo que el incremento del precio del combustible responde a los efectos y las consecuencias de la guerra.
De acuerdo con la cadena de televisión estadounidense CNN, las principales secuelas del conflicto se deben al cierre del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, uno de los puntos de congestión de mayor importancia estratégica del mundo, ya que proporciona el único paso marítimo desde el Golfo Pérsico hasta el océano abierto.
Repercusiones de la guerra en Medio Oriente
Mientras el incremento del precio de la gasolina era esperable, dado que el Gobierno de Irán amenazó a los barcos que intenten cruzar el estrecho de Ormuz, por el que circula casi el 20% del petróleo y el gas del mundo, diversos especialistas internacionales prevén que las repercusiones de la guerra podrán sentirse en muchas otras áreas.
Según la BBC, el actual conflicto en el Medio Oriente afecta a importantes exportadores mundiales de fertilizantes nitrogenados, como Omán, Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, que comparten este producto para su uso en millones de cultivos que producen casi la mitad de los alimentos disponibles en todo el mundo.
Dadas las circunstancias, el precio de los fertilizantes nitrogenados ya comenzó a elevarse de forma notable a escala internacional, debido a que, para el pasado martes 10 de marzo, el precio de este producto pasó de US$515 (Q3 mil 945) por tonelada métrica en Nueva Orleans a más de US$685 (Q5 mil 250) tras casi dos semanas de conflicto.
“Esto no podría ocurrir en peor momento. El aumento repentino de los precios de los alimentos podría tener un efecto dominó que agravará el hambre de las poblaciones vulnerables”, aseguró públicamente Harry Ott, agricultor que cultiva algodón, maíz y soja en Carolina del Sur, durante una entrevista con la cadena de televisión británica.
¿Qué pasará con los medicamentos?
De conformidad con CNN, la guerra en Medio Oriente también está afectando la cadena de suministro de medicamentos y productos farmacéuticos, dado que los ataques a Dubái, un importante centro logístico del sector farmacéutico mundial, están ralentizando la distribución de las sustancias que requieren mantener la cadena de frío.
En el 2025, la ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos fue la mayor proveedora global de medicamentos genéricos y produjo casi el 60% de las vacunas de todo el mundo, por lo que más de 300 empresas vinculadas al sector farmacéutico se han visto afectadas por el conflicto bélico en Medio Oriente, cuyo final aún se desconoce.

