Tecnología
¿Cuál será la misión del segundo satélite guatemalteco Quetzal-2?
Tres sistemas principales permitirán al segundo satélite guatemalteco Quetzal-2 cumplir con sus objetivos, cuando sea lanzado al espacio en el 2028.
Prototipo de Quetzal-2, el segundo satélite guatemalteco que se está desarrollando en la Universidad del Valle de Guatemala. (Foto Prensa Libre, cortesía de UVG)
El satélite que diseña y construye la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), Quetzal-2, al igual que todos los dispositivos que se envían al espacio, debe cumplir un objetivo o misión, que define el tipo de información que se busca obtener y las acciones que se desean realizar en el espacio.
En el caso del Quetzal-2, la misión ha sido estructurada alrededor de tres sistemas principales: comunicaciones, procesamiento de información e interacción responsable con el entorno espacial.
El primero es el sistema de comunicaciones LoRa, que permitirá transmitir datos desde el satélite hacia estaciones en tierra utilizando un protocolo de comunicación inalámbrica de baja potencia y largo alcance, diseñado para enviar pequeñas cantidades de información de forma eficiente. La selección de LoRa responde a su bajo consumo energético y a la posibilidad de implementar estaciones receptoras de bajo costo.
En la práctica, esto permitirá que centros educativos del país construyan sus propias antenas receptoras y reciban datos directamente desde el satélite, facilitando el acceso a información real para actividades académicas en ciencia e ingeniería.
El segundo es el sistema de procesamiento a bordo MILO —Machine Intelligence for Layer Observation—, que consiste en un modelo de inteligencia artificial, cuya función es analizar las imágenes capturadas por el satélite y determinar si contienen nubes. Esta decisión se toma directamente en órbita, lo que permite priorizar la transmisión de imágenes útiles y descartar aquellas que no aportan información. Este enfoque es relevante, porque los recursos del satélite como la energía, el almacenamiento y la capacidad de transmisión son limitados. Por lo tanto, procesar datos en el espacio mejora significativamente la eficiencia de la misión.
El tercero es el sistema de desorbitación. Este incorpora una vela de arrastre que se despliega al finalizar la misión. Su función es aumentar la resistencia con la atmósfera residual presente en órbita, acelerando la pérdida de altura del satélite hasta su reingreso. Este tipo de sistemas se está volviendo cada vez más importante en el diseño de misiones espaciales, debido al aumento de objetos en órbita y la necesidad de reducir la generación de basura espacial.
Estos tres sistemas permiten que Quetzal-2 capture información, la procese directamente en órbita y la transmita hacia la Tierra, incorporando, además, un mecanismo para finalizar su operación de forma controlada.
Quetzal-2 será entregado en el 2028 para su lanzamiento al espacio.
Con el fin de compartir los aprendizajes y avances de este proyecto en Guatemala, en especial, a los jóvenes y niños que son el futuro del país, estaremos realizando una publicación mensual en esta sección en Prensa Libre, el primer jueves hábil de cada mes —el próximo artículo será publicado el 7 de mayo—, por lo que los invitamos a seguir estas publicaciones.
*Gustavo Barrera, director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Valle de Guatemala. satelite@uvg.edu.g



