Fallas en hospitales y atención tardía marcaron muertes de niños por desnutrición aguda
Fallas en servicios de salud afectaron a cuatro de cada diez niños fallecidos por desnutrición aguda en 2025.
Análisis de la Sesán señala que en el 43% de los casos de niños menores de cinco años que fallecieron el año pasado hubo fallas en la atención en los servicios de salud. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Un análisis de seguimiento a las 75 muertes por desnutrición aguda de niños menores de cinco años durante el 2025 revela que las fallas en la detección y atención médica, sumadas a la insuficiencia alimentaria, otras enfermedades y condiciones congénitas, contribuyeron a estos fallecimientos.
“La desnutrición aguda, si no se trata de manera oportuna, si no se hacen todos los esfuerzos por recuperar al niño adecuadamente, puede terminar en muerte o en desnutrición crónica”, señala Mireya Palmieri, titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria (Sesán).
La Sesán analizó los obstáculos y demoras que pueden llevar a que un niño con desnutrición aguda muera. El informe Comparación de la carga epidemiológica de casos de desnutrición aguda: morbilidad y mortalidad en el período 2024-2026 evalúa el resultado al que llega la mesa técnica del Ministerio de Salud para establecer si dicha condición fue o no la causa directa de la defunción.
Hasta el 2 de mayo, nueve niños menores de cinco años han muerto a causa de desnutrición aguda, según reportes oficiales, mientras se determina si otros 30 fallecimientos están relacionados con esa condición.
Las fallas
El estudio concluye que en el 24% de los casos en el hogar hubo falta de reconocimiento del “riesgo o problema” de salud que afrontaban los niños. Dicha demora ocurre porque la familia no logra reconocer, por falta de información, la gravedad de la situación.
De acuerdo con el análisis de la Sesán, los niños con desnutrición aguda, especialmente en casos severos, son muy vulnerables porque sus defensas están bajas y su cuerpo está debilitado. La pérdida de apetito o una enfermedad adicional suelen empeorar el cuadro, pero los padres lo ignoran.
En otro 24% de los casos, pese a que se reconoce la gravedad del niño, el problema fue la demora en decidir si se buscaba o no apoyo médico, pues la salud de un menor en estas condiciones puede deteriorarse rápidamente. En este punto no se reportó que la tardanza estuviera relacionada con dificultades en el traslado o acceso a los puestos o centros de atención.
Palmieri indica que se debe mejorar la capacidad de las madres para reconocer la emergencia, de que cuando sus hijos tienen diarrea pueden desnutrirse y de que deben buscar atención oportuna. También hay que enseñarles que, cuando enferman, es común que pierdan el apetito, pero es importante que sepan el manejo alimentario del niño enfermo.
Son los servicios de salud de atención primaria los que deben encargarse de esta parte educativa dirigida a las madres, para evitar tragedias por la desnutrición aguda.
La mayor dificultad en la cadena para prevenir la muerte de los niños con desnutrición aguda severa ocurre en los servicios de salud. En el 43% de los casos, la principal falla se dio en la atención que los menores recibieron; sin embargo, en el reporte de la Sesán no se especifica cuáles son esos obstáculos y demoras para evitar que los niños mueran.
En un 9% de los casos no se logró especificar si hubo dificultades o demora de los padres para reconocer el riesgo en que se encontraba el infante, en el traslado a los servicios o si no recibió atención oportuna.
¿Dónde fallecieron?
El dato sobre las fallas en los servicios de salud para atender a los niños que llegan con desnutrición aguda se complementa con el lugar de ocurrencia de las muertes.
El registro de la Dirección de Epidemiología y Registro de Riesgo, del Ministerio de Salud, analizado por la Sesán, señala que tres cuartas partes de las muertes del 2025 ocurrieron en centros de la red de servicios públicos. Mientras que el 16% ocurrió en el domicilio del niño, el 4% murió en un hospital privado, el 3% en la vía pública y el 1% en unidades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).
De los 75 menores que fallecieron el año pasado, las principales causas fueron shock séptico, choque hipovolémico y neumonía, que requieren una “alta capacidad para el manejo intensivo” de los casos.
Si tres de cada cuatro muertes ocurrieron en servicios de la red pública de salud y la demora más frecuente estuvo relacionada con fallas en la atención, queda demostrado que el sistema de salud tiene grandes retos para mejorar su capacidad de respuesta y resolución en los casos de desnutrición aguda y evitar la muerte de los niños, según el análisis de la Sesán.
María Ramos, coordinadora de la Instancia de Consulta y Participación Social (Incopas) hasta 2025, indica que la desnutrición aguda infantil no debe analizarse únicamente como un evento médico de última etapa, sin considerar todas las fallas previas que llevaron al niño a esa condición, pues es el resultado de múltiples vulnerabilidades acumuladas: pobreza, enfermedades repetidas, falta de alimentación, ausencia de seguimiento y debilidad de los sistemas de salud y protección social.
Cuestiona que la responsabilidad recaiga solo en los padres o en el último servicio de salud que atendió al menor, pues estos niños suelen haber pasado meses con señales de alerta y contacto con distintas instituciones sin recibir una respuesta adecuada.
Además, afirma que el problema no es la falta de recursos, sino la ausencia de compromiso, coordinación y acciones preventivas. Considera que cada caso de desnutrición aguda refleja un fracaso colectivo del Estado y la sociedad para proteger a la niñez y garantizar atención temprana y oportuna.
Muertes 2026
El informe del Ministerio de Salud indica que, al 2 de mayo, se confirmaron nueve niños menores de cinco años fallecidos como consecuencia de la desnutrición aguda. El 77% de los decesos ocurrió en enero.
Las muertes se distribuyen en cinco departamentos: Chiquimula y Escuintla, con un caso cada uno; Huehuetenango y Petén, con dos, respectivamente, y Alta Verapaz, que acumula tres.
Dichos casos fueron confirmados por una mesa técnica que recibió 60 reportes de niños menores de cinco años fallecidos, en los que la desnutrición figura como una de las causas. Luego de hacer el análisis, se descartaron 21 muertes y otras 30 están pendientes de análisis.

