Guatemala
Una placa, casquillos y una sobreviviente: así fue la investigación que vincula a dos policías con una estructura de narcomenudeo
El rastro de una autopatrulla y el relato de una sobreviviente condujeron a la captura de dos agentes señalados de secuestro y asesinato.
Dos agentes de la PNC capturados son señalados de integrar una estructura ligada al narcomenudeo que operaba en ruta al Atlántico. (Foto Prensa Libre: MP)
Las investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ministerio Público (MP) apuntan a que los dos agentes capturados por la desaparición y muerte de un hombre podrían estar vinculados con una estructura dedicada al narcomenudeo en la zona 18.
Los detenidos, identificados como Kevin Antonio Ortega Gudiel, de 29 años, y Yostin Mahelio Chávez y Chávez, de 25, ambos asignados a la Comisaría 12, son señalados por el MP de los delitos de plagio o secuestro, asesinato, asesinato en grado de tentativa y abuso de autoridad.
Según las pesquisas preliminares, los agentes habrían irrumpido la madrugada del 7 de mayo pasado en una vivienda ubicada en el sector Vuelta Grande, aldea Lo de Rodríguez, zona 18, donde presuntamente funcionaba un punto de venta de droga.
En la vivienda se encontraba Gerardo Antonio Arias, de 40 años, y su conviviente, de 18, a quien se le identificará como Lilian por motivos de seguridad. La joven, sobreviviente del hecho, denunció ante las autoridades que se habían mudado al inmueble pocos días antes y negó que en el lugar se distribuyeran estupefacientes.
Relató que ella y Arias estaban en la vivienda cuando escucharon que unas personas intentaban ingresar por la fuerza y, segundos después, llegaron hasta la habitación. Entonces observó que eran dos hombres con uniformes de la Policía Nacional Civil.
“Llevaban tapado el rostro con un pañuelo blanco. Uno de ellos era blanco, alto, de complexión fuerte y canche, con anteojos”, declaró la mujer.
Disparos y secuestro
Segundos después, ambos policías dispararon al aire y posteriormente se abalanzaron contra Antonio Arias.
“Lo levantaron y lo sacaron y le dijeron que eso lo hacían, porque les habían indicado que la casa era un punto de venta de droga”, relató la conviviente.
A Arias lo llevaron hasta la autopatrulla estacionada fuera de la vivienda. Luego, los policías tomaron unas mochilas con ropa y las colocaron en la palangana del picop.
“Ella, al momento que quiso bajar su mochila de la palangana de la unidad, uno de los policías le dio una patada en el brazo, la tiró al suelo y le dijo que la iba a matar”, detalla el informe de la PNC.
Cuando cayó al suelo, el otro policía sacó su arma y le disparó. Uno de los proyectiles le rozó la pierna derecha.
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Hallazgo de evidencia
Cuando el MP procesó la escena, encontró indicios balísticos y una pieza de autopatrulla con placas GUA. A criterio de los investigadores del caso, ese indicio fue clave para seguir el rastro de Ortega Gudiel y Chávez y Chávez.
"La labor investigativa fue fundamental para vincular a los agentes con el crimen, luego de que en la escena se localizara un bómper de un autopatrulla con placas GUA, el cual sufrió daños tras la extracción forzosa de la víctima", indicó el MP.
Horas después, los Bomberos Municipales Departamentales localizaron un cadáver con señales de violencia en una zona boscosa del kilómetro 20 de la ruta a Palencia, Guatemala.
El informe policial detalla que el cuerpo estaba envuelto en sábanas blancas y nylon negro, además de atado de pies y manos con cables blancos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Ciencias Forenses el fallecido era Antonio Arias y la causa de muerte fue por heridas producidas por proyectil de arma de fuego.
Vínculos con el narcomenudeo
Los investigadores indicaron que dan seguimiento a una estructura de narcomenudeo que opera en la ruta al Atlántico y que habría ordenado a los agentes ingresar en la vivienda.
Agregaron que el hecho posiblemente esté relacionado con una pugna territorial o un ajuste de cuentas dentro de la misma estructura criminal.
Además, sostienen que la vivienda donde se encontraba Antonio Arias y su conviviente, de 18 años, había sido denunciada por vecinos como un presunto punto de distribución de droga al menudeo.

