De acuerdo con la información, la referida oficina señala en sus conclusiones que los actos, políticas y prácticas de 60 economías relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso son irrazonables y obstaculizan o restringen el comercio estadounidense.
En ese sentido, dichas economías son susceptibles de acciones bajo la Sección 301(b) de la Ley de Comercio.
La USTR elaboró un informe exhaustivo titulado “Actos, políticas y prácticas de diversas economías relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso”, que respalda las conclusiones de cada investigación.
“Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de productos elaborados con trabajo forzoso. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en condiciones desiguales”, declaró el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
“Ya no toleraremos esta desigualdad. Algunos socios comerciales han tomado medidas iniciales para prevenir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso, incluso por medio del T-MEC y los compromisos de los Acuerdos sobre Comercio Recíproco. Sin embargo, cada uno de nuestros socios comerciales debe hacer más para garantizar que el comercio no fomente ni perpetúe el trabajo forzoso a nivel mundial”, remarcó.
Como resultado de las conclusiones de las investigaciones, el Representante Comercial de Estados Unidos propone aranceles adicionales para todos los productos de las economías investigadas, salvo lo dispuesto en el Anexo A del aviso del Registro Federal.
Para las economías que imponen una prohibición a la importación de productos elaborados con trabajo forzoso, que se han comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición mediante un Acuerdo sobre Comercio Recíproco, o que han establecido un régimen parcial que impide la importación de ciertos productos elaborados con trabajo forzoso, el Representante Comercial propone un arancel adicional del 10%.
Para todas las demás economías, el Representante Comercial propone un arancel adicional del 12.5%.
También propone un mecanismo para el sector textil que permitiría la entrada a Estados Unidos de determinado volumen de importaciones de prendas de vestir y textiles procedentes de ciertas economías con una tasa arancelaria reducida en virtud de la Sección 301.
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En el comunicado publicado el martes 2 de junio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos explicó que de ser aprobados, estos nuevos gravámenes a 60 economías se aplicarían en virtud de una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Estas nuevas tasas están “relacionados con la omisión de imponer y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso”, afirma el texto.
La Administración del presidente, Donald Trump, recomienda imponer tasas del 10 % a las importaciones de catorce socios, entre ellos la UE, Taiwán, el Reino Unido y sus dos vecinos, México y Canadá, con los que negocia una revisión del tratado comercial tripartito T-MEC.
Mientras que otros 46 países serían gravados con el 12,5 %, un incremento frente al arancel temporal del 10 % impuesto por Trump después de que el Supremo invalidara en febrero gran parte del esquema arancelario impuesto por el presidente a los aliados comerciales de EE.UU.
La Oficina del Representante Comercial informó de que recibirá comentarios sobre estas propuestas de nuevos aranceles hasta el 6 de julio próximo, tras lo que organizará audiencias públicas antes de tomar una decisión definitiva. EFE
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