Editorial
NOTAS DE Editorial
Tratar de restar importancia a los riesgos de la violencia fanática, diciendo que también ocurre en otros países, constituye una falacia.
Existen problemas en el país, es cierto. Hay politiqueros, delincuentes, dobles discursos y también nubarrones en el entorno judicial. La desnutrición campea y la mediocridad de cuadrillas enteras de funcionarios lastra cualquier avance. Pero también hay un lado luminoso de Guatemala, y ese enfoque puede contribuir a disipar las sombras que han marcado al país en los años recientes.
El jueves se concretó otra prueba de la cobardía orteguiana frente a las ideas, la razón y la ética: fueron sentenciados a penas de prisión siete políticos opositores, entre ellos tres presidenciables.
No están los tiempos para andarse con medias tintas o mediocridades en la rendición de cuentas.
El proceso delega la evaluación de los candidatos en los decanos de carreras afines como máximos representantes de la aspiración a la excelencia académica y profesional.
Secretismo, inviabilidad, incertidumbre e incluso la posible dificultad para transacciones con entes rusos, debido a las restricciones impuestas por la agresión a Ucrania, apuntan a que es preferible denunciar el contrato de Sputnik.
Los niños se están muriendo. Otros sobreviven, pero con la amenaza de limitaciones. No se trata de buscar culpables, sino de encontrar soluciones y decisiones, que se mantengan en gobiernos subsiguientes, sin que medien rencillas, extorsiones ni búsqueda de coimas inmundas.
Es imposible saber si el líder ruso será capaz de reconocer su despropósito o si se empecinará en mandar a morir a cientos de jóvenes soldados rusos y a obligar el desalojo de decenas de miles de familias que vivían pacíficamente.
Por la importancia literalmente vital del tema de la sostenibilidad ambiental de las sociedades y los recursos naturales, Prensa Libre publicará, cada mes, en su edición dominical, un informe analítico y propositivo sobre aspectos críticos de la situación ecológica nacional y también global.
Es obvia la ineficacia de prácticas repetitivas, estériles y sospechosas como los retenes policiales, que se prestan más a la discrecionalidad y los cohechos que a un combate integral de la criminalidad.